
Una noche que apunta a inolvidable. Con la grada a reventar, con el homenaje merecido a una leyenda como David Silva (más vale tarde que nunca) y con la música en la previa de La Oreja de Van Gogh.
PorRoberto Ramajo
Página27

Una noche que apunta a inolvidable. Con la grada a reventar, con el homenaje merecido a una leyenda como David Silva (más vale tarde que nunca) y con la música en la previa de La Oreja de Van Gogh.
Página27