

Camavinga como lateral, Camavinga como banderín, Camavinga como cubierta retráctil...
Las gradas en Old Trafford son rojas. La Bombonera estalla de azul y amarillo...
El plan es marcarnos un “Good Bye, Lenin!”. Si no puedes conseguir que algo suceda, fabrica tu propia realidad. Que Mbappé ya es del Madrid.
Todos tenemos nuestro propio Amavisca, ese jugador de tu equipo que te lleva a una época determinada, laxa y eterna al mismo tiempo, en la que te aficionaste para siempre al fútbol.
La historia que contó Ancelotti dice mucho de su clase y de su inteligencia.
Con Ceballos, cuando crees que está, desaparece. Cuando crees que se ha ido, vuelve.
Los jugadores de la Premier, al salir de su competición, han sufrido algunos problemas de adaptación. Y el historial está ahí: Owen, Trippier, Woodgate, Bale...
Todas las informaciones apuntan a que Asensio no renovará y dejará el Madrid en junio. Este largo proceso de negociación ha parecido más un serial turco que una renovación.
Estuvo tan bien que lo mejor es ni convocarlo para el Etihad, para no estropear el recuerdo.
Camavinga es todo lo que un día George Lucas soñó con Jar Jar Binks: un personaje entrañable, dotado de un físico marciano, ágil y fuerte sin aparentarlo.
A mi frigorífico le guardo bastante cariño y durante un tiempo tuve puesto un imán de la camiseta de Özil que me compré, todavía no sé cómo ni por qué, en México.
Cuando Ancelotti mira al banquillo en busca de alguna solución desesperada para su ataque, confiaría antes en Chendo que en Hazard como revulsivo. Es duro, pero es la realidad
Me acuerdo de que Kroos no ha renovado y me entra una sensación de desasosiego vital.
No estoy preparado mentalmente para tener que soportar a Gavi durante las próximas 17 temporadas. Es bueno, es joven, es pesado, es del Barça...
Uno de esos ‘pequeños grandes misterios’ que a mí me gustaría poder resolver algún día, uno que me persigue y atormenta en las noches de insomnio, es el ‘caso Odegaard’. ¿Qué diablos pasó ahí entre el Madrid y el jugador?
¿Qué diablos hacían los jugadores miopes hasta que se popularizó el uso de lentes de contacto?
¿Por qué los jugadores en el banquillo nunca están preparados para salir al campo?
Un Mundial es como una escapada a una casa rural con tus amigos de la universidad. No he ido nunca convocado a un Mundial, pero sí a una casa rural. Así que puedo hablar con la autoridad que me da la experiencia. Es un viaje que puede ir muy bien o que puede ir muy mal. No hay lugar para los grises. Y te das cuenta de eso enseguida.
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