Sociedad

La ciudad turística de Alicante que ha sido invadida por 700 gallinas

Según la empresa que las iba a retirar, son tantas las que hay en Torrevieja que no tienen a donde llevarlas.

La ciudad turística de Alicante que ha sido invadida por 700 gallinas
getty images
Actualizado a

Existen invasiones alienígenas e invasiones de insectos, pero de gallinas nunca, hasta ahora. Y es que en Torrevieja, Alicante, nadie ha sido capaz de frenar la reproducción de hasta 700 de estas aves domésticas, según la prensa local. Aunque según el Ayuntamiento “no representan un peligro ni una invasión”, esta ingente cantidad localizadas en parques y zonas verdes están provocando problemas de seguridad vial y podrían causar complicaciones sanitarias.

El origen se remonta a 2014, cuando alguien soltó una cuarentena de gallinas en la rotonda del parque de Las Naciones. Los vecinos, que comenzaron a alimentarlas, y la buena adaptación al entorno hicieron el resto. Hoy e han extendido hasta el parque La Estación, la plaza Islas Canarias, la urbanización Villa Amalia o el barrio de San Roque. “Vas por la carretera con el coche y te salen de pronto”, resume Inma, vecina de la zona, consultada por El País, que además se queja del ruido y la suciedad que generan.

Una empresa para retirarlas que no puede hacerse cargo

Consciente de los riesgos sanitarios y de seguridad vial —algunas aves han llegado a cruzar la N-332—, el Consistorio sacó a concurso en febrero un contrato de un año para retirar la bandada, dotado con 26.000 euros. La adjudicación recayó en la empresa gallega Ecoplanín Xestión e Información Ambiental, que ofertó el servicio por 19.600 euros, a razón de 28 euros por gallina.

Sin embargo, la compañía ha renunciado ahora. El problema está en la Ley de Protección Animal, que prohíbe el sacrificio y obliga a capturar vivas a las aves y trasladarlas a un santuario. Según El País, Ecoplanín asegura no tener capacidad para localizar un destino adecuado y alega que no se informó bien de esa condición. “Teníamos todo listo para capturarlas sin dañarlas, pero descubrimos la letra pequeña demasiado tarde”, admite su director, Miguel Ángel Fernández.

La normativa obliga a que estas aves domésticas, al igual que otros animales de granja abandonados, vivan en santuarios privados hasta su muerte natural. “No son rentables, como sí lo son las gallinas de producción, y por eso deben ir a espacios donde puedan acabar sus días en paz”, explica Yolanda Morales, portavoz de Pacma. Capturarlas tampoco es sencillo: debe hacerse de noche, cuando están en reposo, y con jaulas trampa, nunca con redes que podrían romperles las alas.

Mientras el Ayuntamiento busca otra empresa que asuma el contrato, la concejala de Bienestar Animal, Concha Sala, resta dramatismo al asunto. Asegura que no se trata de una “invasión peligrosa”, sino de una medida preventiva para evitar problemas mayores. Reconoce, eso sí, que hace un año se retiraron varias aves y se trasladaron a una granja escuela en Murcia, aunque no fueron todas.

Mientras tanto, la presencia de gallinas divide a los torrevejenses. Para algunos son un foco de suciedad y un peligro en la carretera. Para otros, casi vecinas de pleno derecho. “A los niños les encantan, se comen los bichitos y hasta hay turistas que empiezan a verlas como una atracción, como los monos de Gibraltar”, señala a El País Félix, residente cercano al parque La Estación.

Noticias relacionadas

Entre la simpatía de unos y la indignación de otros, la realidad es que la ciudad convive ya con una peculiar colonia urbana que nadie parece ser capaz de controlar. Las gallinas, mientras tanto, siguen haciendo su vida entre bancos, rotondas y pasos de cebra, como si Torrevieja fuera, desde hace una década, su propio corral.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Sociedad

Productos recomendados