Sociedad

Adiós al Sumo Pontífice de Roma: todos los títulos y nombres a los que el papa Francisco renunció para su funeral

El Sumo Pontífice deja un legado de sencillez y humildad plasmado en un funeral que se aleja de la ostentación y marca un punto de inflexión en los ritos funerarios papales.

Llegada del féretro del Papa Francisco I a la Basílica de San Pedro, a 23 de abril de 2025, en Ciudad del Vaticano. El féretro del Papa Francisco, fallecido el pasado 21 de abril a los 88 años, se encuentra en la Basílica Papal de San Pedro en el Vaticano para ser velado, tras ser trasladado desde la capilla de la residencia de Santa Marta. A la llegada del féretro a la Plaza de San Pedro se han podido escuchar aplausos que salían de entre los cerca de 20.000 fieles congregados para despedir al Papa.
23 ABRIL 2025;PAPA;MUERTO;FALLECIDO;PADRE;RELIGIÓN;CAPILLA;ARDIENTE;VELATORIO
Stefano Spaziani / Europa Press
23/04/2025
Stefano Spaziani | Europa Press
María Dávila
Actualizado a

El fallecimiento del papa Francisco, a los 88 años, ha sumido al Vaticano en un período de duelo y reflexión, mientras se preparan para un funeral que, por expreso deseo del pontífice, se aleja del furor que tradicionalmente rodea la despedida de los Papas. Jorge Mario Bergoglio, conocido por su estilo sencillo y cercanía con los fieles, dejó instrucciones precisas sobre cómo deseaba ser despedido.

En 2024, Francisco aprobó la nueva edición del “Ordo Exsequiarum Romani Pontificis” (Rito de las exequias del Romano Pontífice), en el que cambió la idea de los funerales de los jefes de la Iglesia Católica que, según él, debían “mostrar que el funeral del Romano Pontífice es el de un pastor y discípulo de Cristo, y no el de un poderoso hombre de este mundo”.

Uno de los cambios más notables introducidos por Francisco es la eliminación del triple ataúd, una práctica arraigada en la tradición vaticana que simbolizaba la dignidad y el poder del pontífice. Tradicionalmente, los Papas eran sepultados en tres ataúdes sucesivos: uno de ciprés, uno de plomo y unos de roble, cada uno con un simbolismo particular y una función práctica de sellado hermético.

Francisco, en cambio, optó por un único ataúd de madera, revestido de zinc, demostrando su preferencia por la sencillez y la humildad, incluso en su despedida final.

El ritual de las tres estaciones, que marca las etapas del funeral papal, también ha sido objeto de modificaciones significativas. La primera estación, la constatación del fallecimiento, se realiza ahora en una capilla privada, en lugar de la residencia papal, respetando la decisión de Francisco de permanecer en la casa de Santa Marta, en lugar del apartamento privado del Vaticano.

El rito del martillo, realizado por el camarlengo, y la destrucción del anillo papal, se mantienen como símbolos de la transición de poder, pero se llevan a cabo con una mayor sobriedad.

La segunda estación, el traslado del cuerpo a la Basílica de San Pedro, se realiza sin el catafalco, la plataforma elevada cubierta de terciopelo que tradicionalmente se utilizaba para exhibir el cuerpo del Papa. En su lugar, el cuerpo del pontífice, en su sencillo ataúd, se expone a los fieles durante tres días, permitiendo un último adiós en un ambiente de recogimiento y oración.

La misa exequial, seguida de los “novendiales”, las misas de nueve días, marcan el inicio del período de luto, durante el cual la Iglesia ora por el eterno descanso del Papa.

Un legado de devoción y humildad

Contrario a la tradición de ser sepultado en las grutas vaticanas, Francisco eligió la Basílica de Santa María la Mayor como su lugar de descanso final. Este templo romano, ubicado fuera de los muros del Vaticano, tiene un significado especial para el pontífice, quien solía visitarlo para rezar ante la imagen de la “Salus Populi Romani”, la protectora del pueblo romano.

En su testamento, redactado en 2022 y hecho público tras su muerte, Francisco especificó sus deseos: ser enterrado en un nicho sencillo, sin ornamentos, con la única inscripción “Franciscus”, lo cual refleja su humildad y su deseo de ser recordado como un pastor cercano a su rebaño, un hombre que dedicó su vida al servicio de los demás.

Tras los nueve días de luto, el Vaticano iniciará los preparativos para el cónclave, la reunión de cardenales que elegirá al sucesor de Francisco. Este proceso, que generalmente comienza 15 días después de la muerte del Papa, marcará el inicio de una nueva era para la Iglesia Católica. La elección del nuevo pontífice determinará la dirección futura de la Iglesia, en un momento de cambios y desafíos globales.

Noticias relacionadas

La Iglesia se enfrenta a la necesidad de adaptarse a un mundo en constante transformación, manteniendo su fidelidad a los valores evangélicos y su compromiso con los más vulnerables. El legado de Francisco, marcado por la sencillez, la humildad y el diálogo, servirá como guía para el futuro de la Iglesia.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Etiquetado en:
Comentarios
Normas

Rellene su nombre y apellidos para comentar

Te recomendamos en Sociedad

Productos recomendados