Insuficiente triunfo del PP en Castilla y León
Alfonso Fernández Mañueco gana las elecciones autonómicas y consigue dos escaños más, pero no alcanza la mayoría absoluta y deberá convencer a Vox.


El Partido Popular vuelve a ganar las elecciones autonómicas de Castilla y León, pero como le ha ocurrido en episodios electorales recientes, se queda en un casi: no hace mayoría absoluta y se tendrá que quebrar la cabeza con Vox para formar gobierno. Alfonso Fernández Mañueco, líder del PP y actual presidente autonómico, ha dejado claro que no pactará con el PSOE, por lo que podrá repetir cargo siempre y cuando convenza a sus dudosos aliados de Vox.
Los resultados son los siguientes. El PP repite como partido más votado y se hace con 33 escaños (dos más que en 2022), seguido del PSOE y sus 30 procuradores (sorprendentemente también dos más que en 2022), los 14 de Vox (+1), los tres de Unión del Pueblo Leonés, Soria Ya (un escaño, dos menos que en las últimas elecciones) y el procurador que ha sacado Por Ávila.
Resultados elecciones 2026 de Castilla y León:
- PP: 33 (sube 2)
- PSOE: 30 (sube 2)
- Vox: 14 (sube 1)
- UPL: 3 (se mantiene)
- Por Ávila: 1 (se mantiene)
- Soria Ya: 1 (pierde 2)
Son buenos resultados para los tres principales partidos. Pero compartir buenas noticias supone una porción más pequeña del pastel para cada uno. Nunca antes ganar unas elecciones dejó un sabor tan agridulce. La política en España lleva años buscando términos absolutistas, pero gobernar en solitario un mundo polarizado es fantasía y ciencia ficción. El sistema electoral del país, que obliga a entenderse con otras formaciones, refleja ahora el mayor temor del español: tener que hablar con el vecino.
El vecino del PP es la ultraderecha. Tras años recibiendo un cordón sanitario casi sistemático, Vox ha decidido convertirse en eso mismo, un cerrojo que bloquea la formación de gobierno en las autonomías. Todo depende de los ojos que miren a Vox: si usted ve la llave que desbloquea una nueva legislatura, el PP lleva meses sintiendo un candado en sus tobillos.
Un amargo triunfo compartido
Han sido quizás las elecciones de Castilla y León el primer desacelerón de Vox, que venía de recibir dulces resultados en Extremadura y Aragón. Pero el partido también está inmerso en riñas internas con su cofundador, Javier Ortega Smith, en rebeldía contra la Dirección Nacional de Vox y finalmente expulsado. El partido sube en Castilla y León, pero no alcanza el 20% del voto, una barrera que aún no ha roto.
Hay también una sorpresa que va de tapadillo en estas elecciones. Carlos Martínez, candidato del PSOE, ha llevado a cabo toda una heroicidad para un partido en déficit de superhéroes. En Aragón, Pilar Alegría redujo el voto del PSOE un 5%; y en Extremadura, Miguel Ángel Gallardo lo hundió un 14%. En Castilla y León, Airbag Martínez minimiza los daños y el voto tan solo decae unas décimas.
El PP repite victoria en Castilla y León y Mañueco celebra, como es evidente, ser el partido que más ha crecido en votos. Pero traducido al lenguaje político (escaños), no sube más que PSOE y crece tan solo un solo procurador más que Vox. Todos los triunfos de estas elecciones son contenidos y se basan en no tener demasiado que lamentar.
Noticias relacionadas
¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y a las alertas informativas en la App o el canal de WhatsApp.
¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí






Rellene su nombre y apellidos para comentar