¿A qué temperatura se forma la nieve, de qué está compuesta y de qué color es?
La nieve es uno de los fenómenos meteorológicos más conocidos y espectaculares. Sin embargo, pocos conocen de qué esta compuesta y por qué es así.
Los meses de invierno son un período en el que el frío hace acto de presencia de forma ingente. Las características de este tiempo están muy relacionadas con las bajas temperaturas y las precipitaciones. Uno de los elementos más identificables con esta época del año es la nieve.
Esta es uno de los fenómenos meteorológicos más conocidos y espectaculares. La caída de los copos, en algunos casos, provoca grandes temporales y daños materiales y humanos. Por otro lado, desde un prisma más positivo, causa la presencia del público en las estaciones de esquí.
Qué es la nieve
En primer lugar, para conocer todo lo que hay que saber acerca de la nieve, se debe definir este fenómeno meteorológico tan habitual en el período invernal. Es una precipitación, de acuerdo a lo que apunta Iagua, que se realiza en forma de pequeños cristales de hielo. Por lo habitual, estos están ramificados, después de que las partículas de agua se hayan congelado en suspensión con la atmósfera.
La temperatura a la que se forma la nieve, un punto clave
Este es otro de los detalles que se deben tener en cuenta a la hora de tratar la formación de la nieve. A este respecto, cabe destacar que la temperatura es una de las razones más importantes por las que sucede este fenómeno de la naturaleza. Para que se pueda llevar a cabo, hay que tener en cuenta que el termostato no debe superar los cero grados. Incluso, puede ser menor a esta cantidad.
En este caso, cabe mencionar que, al ser producto de la condensación del vapor de agua, las bajas temperaturas juegan un papel fundamental. Esto se debe a que, para que aparezca la nieve, se tiene que llegar a lo que se conoce como punto de congelación. Es, en este momento, cuando se puede llevar a cabo el proceso que todos conocemos y que suele aparecer en los meses en los que el frío tiene un mayor protagonismo.
De acuerdo con RTVE, hay otro aspecto que se debe tener en cuenta. Tiene que ver con la formación de lo que se conoce como ‘copos de nieve’. Esto se debe a que su origen se encuentra en nubes que se saturan con las gotas de agua, y estas cuentan con una temperatura que puede llegar a estar a 12 doce grados bajo cero.
El aire, un elemento fundamental para el color
De acuerdo con lo mencionado anteriormente, el aire juega un papel fundamental para proporcionar el color blanco, tan característico que poseen los copos de nieve. Esto se produce cuando estos conceptos se unen entre ellos. En ese momento, queda atrapada una gran cantidad de aire, por lo que este elemento es el que otorga esta gama cromática, tan conocida para nuestros ojos.
Al quedar el aire atrapado entre los copos, la luz del sol se centra en todos y cada uno de ellos. De esta forma, se producen numerosos cambios de estado, ya que pueden pasar de aire a hielo y viceversa. Por otro lado, se debe comprender que toda la luz que impacta en dichos elementos rebota en todas direcciones y los copos no absorben nada de esto.
Es, en ese momento, tal y como indica Meteorología en Red, que la luz blanca resulta en copos similares y con iguales características a la forma en la que les impacta y llega este elemento. De esta forma, se convierte la nieve en blanca.
Los tipos de nieve que pueden existir
Por otro lado, hay que destacar que no hay un tipo uniforme de nieve. Hay muchos factores que influyen en la caída de los copos, como puede ser la ubicación, la forma en la que estos caen sobre la superficie de la Tierra…
Así, estos son los tipos de nieve que se pueden originar: