El mediocampista mexicano ‘anunció’ su fichaje en junio, en vísperas del Mundial de Clubes, a sabiendas de que enfrentaría al equipo de sus amores.

El mediocampista mexicano ‘anunció’ su fichaje en junio, en vísperas del Mundial de Clubes, a sabiendas de que enfrentaría al equipo de sus amores.
David Berding
Atlético de Madrid

Obed Vargas, el niño de Alaska que soñaba con el Atlético de Madrid

Eduardo López
Periodista de reportajes y contenidos especiales de AS USA Latino/AS México, a donde llegó en 2015. Ha seguido a la Selección Mexicana de Fútbol por nueve países. Escribe sobre fútbol, baloncesto y política deportiva. Ha cubierto eventos como NBA, la Copa América Centenario 2016, Copa FIFA Confederaciones y la Copa del Mundo de Qatar 2022.
Estados Unidos Actualizado a

No es que Obed Vargas se haya ‘autofichado’. Pero, eso sí, hizo lo posible por colocarse en órbita. Por darse a conocer.

“El Atlético juega en Champions y compite por la liga todos los años; me doy cuenta de que, si sigo trabajando y haciendo las cosas bien, puedo llegar a ese nivel”, vaticinó en entrevista con AS en junio de 2025, un día antes de enfrentar a los ‘Colchoneros’ en el Mundial de Clubes de la FIFA. Lo sabía, consciente del inmenso aparador.

Y así jugó. Seattle Sounders cayó frente a la pegada de un Atlético con más empaque y poderío, pero lució lo suficientemente amenazador como para que Simeone empleara el mayor tiempo posible a su once de gala. Un doblete Pablo Barrios y un tanto más de Axel Witsel sentenciaron un cotejo en el que Obed puso el ritmo. Completó el 75% de sus pases, intentó con éxito dos pases largos que rompieron líneas, ganó 16 duelos con balón y recorrió ambas áreas en exhausto vaivén durante 100 minutos. No pasó desapercibido.

Obed Vargas, el niño de Alaska que soñaba con el Atlético de Madrid
El mapa de calor de Obed Vargas en su partido contra el Atlético de Madrid en el Mundial de Clubes de 2025.BeSoccer

La derrota no le borró la sonrisa de la cara. Al término del partido, intercambió camisetas con Antoine Griezmann, uno de sus ídolos, al que ahora verá a diario en Majadahonda, y predijo lo que tardaría siete meses en llegar. “Sigo al equipo desde muy niño, desde que tenía 10 años. Estuve muy lejos, creciendo en Alaska, pero ha sido un honor jugar contra ellos hoy. El Atlético es muy luchador y saca resultados de la nada. Me identifico mucho con la lucha y el corazón y el coraje del equipo”, soltó con una sonrisa de oreja a oreja. Como un niño. El ‘Atleti’ ya había tomado nota.

La joya de Seattle Sounders

Nacido en Anchorage, Alaska, el 5 de agosto de 2005, en el seno de una familia inmigrante mexicana, Obed Vargas siempre tuvo el fútbol en su destino. Su padre, homónimo, jugó en la Tercera División en un club michoacano; después, eligió a la remota y gélida Alaska como un mejor lugar para su familia mientras se ganaba la vida en una procesadora de salmón. Las hermanas de Obed, Marisol y Frida, también juegan fútbol con becas colegiales.

Obed Vargas, el niño de Alaska que soñaba con el Atlético de Madrid
Obed Vargas, ya como jugador del Atlético de Madrid tras su paso por Seattle Sounders.

Elegible para jugar por México y Estados Unidos, Obed había optado, de primeras, por ‘Las Barras y las Estrellas’. Incluso enfrentó al ‘Tri’ en un partido amistoso Sub 20 en 2023. Después, tramitó ante el FIFA el one-time-switch. "No veo por qué seguir jugando con Estados Unidos sabiendo que tengo amor por México. La gente siempre va a opinar o hablar por no haber nacido en México, pero corre por mis venas y soy orgullosamente mexicano. Mis papás y familia crecieron allá y lo siento como ellos”, explicó una vez completado el cambio, en junio de 2024. En octubre, recibió su primera convocatoria con ‘El Tri’. Y en noviembre de 2025, la segunda, tras un brillante Mundial Sub 20 en el que formó una temible mancuerna con Gilberto Mora en el centro del campo.

Obed Vargas, el niño de Alaska que soñaba con el Atlético de Madrid
Las estadísticas de Obed Vargas por su paso por Seattle Sounders (2021-2026).Sofascore

No todo es talento a raudales. También hay carácter bajo esa mirada calma. Vargas adquirió notoriedad global cuando fue capaz de secar a Lionel Messi en la final de la Leagues Cup que ganó Seattle 3-0 sobre Inter Miami. Alex Roldán puso los goles (y uno más de Osaze), pero el trabajo silencioso y bregador llevó la firma de Obed, que persiguió a Messi hasta los confines de la cancha y el hartazgo de Luis Suárez. El mexicano fue víctima de las rezongas del charrúa y de un puñetazo de Sergio Busquets en medio de la bochornosa trifulca con la que cerró el partido. Cuando los ánimos se tranquilizaron, las cámaras captaron a Obed en charla con Messi, como si nada hubiese pasado. Fútbol que reconoce a fútbol. Más tarde, Brian Schmetzer, entrenador de Seattle, reconoció que había ordenado a Vargas una marca personal sobre el crack rosarino hasta maniatarlo. El osado plan resultó.

Sereno en sus palabras y en su juego, volcánico cuando tiene que meter las manos al fuego, Vargas es un mediocampista box-to-box, capaz de lanzar rápidas transiciones defensa-ataque, o de jugar en corto. Disciplinado en la presión alta, también puede moverse con soltura con la pelota sobre el círculo central y asociarse con interiores y extremos. Tan destruye como construye. Uno de esos jugones que hace chiquita la pelota. Su buen pie no está peleado con su trabajo táctico. El Sounders ya sabía que tenía una gema en sus manos. Cuando Javier Aguirre se acordó de él en noviembre de 2025, el equipo se congratuló, pero sabía que no iba a durar mucho más en sus filas. “Es un jugador vital para la institución y querido por todos”, señaló entonces una fuente en el Rave Green. El día algún iba a llegar. Y llegó. El niño de Alaska cumplió su sueño.

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