Djokovic evita otro fiasco en el paraíso del tenis
El serbio, que cayó a las primeras de cambio el año pasado, remonta ante Majchrzak y se enfrentará el lunes en la tercera ronda a Kovacevic.


Sufriendo, como le sucede a menudo en los últimos tiempos, pero con su gen competitivo intacto y aún a pleno rendimiento, Novak Djokovic volvió a ganar en el Masters 1.000 de Indian Wells. Aunque vomitó durante el tercer set y tuvo que sobreponerse a unas molestias en el brazo derecho (jugó con una malla protectora), el serbio remontó para vencer a Kamil Majchrzak por 4-6, 6-1 y 6-2 en 2h12.
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El polaco de 30 años y 57º del mundo, que tiene una historia de resiliencia y superación a causa de una sanción por dopaje accidental que le cortó la progresión en 2022, le puso las cosas difíciles a Djokovic, que evitó un segundo fiasco consecutivo a las primeras de cambio en el paraíso del tenis, como llaman a Indian Wells. El lunes se enfrentará en la tercera ronda a Aleksandar Kovacevic, estadounidense de origen serbio, de 27 años y 72º, que pudo con el francés Corentin Moutet (6-1 y 6-4).
“Ha sido un reto duro, como viene siendo para mí Indian Wells, donde me cuesta encontrar mi tenis, particularmente al inicio del torneo, en estos últimos ocho años. Así que estoy contento de haberlo superado ante Kamil, que es un jugador muy sólido. No tiene un poderío tremendo, pero sí todos los tiros y no tiene miedo a entrar y pegarle a la bola. Ha jugado un gran primer set. Luego yo he reseteado y he empezado a sentir la bola mejor. La gente ha estado asombrosa en el paraíso del tenis”, resumió Djokovic.
El inicio de partido de Novak seguramente tuvo un poco que ver con su inactividad desde que cayó en la final del Open de Australia contra Carlos Alcaraz. Pelín oxidado, le costó coger el aire al partido, a pesar de que lo empezó con un gran punto tras el que dedicó una reverencia al público. Pero luego, Majchrzak, que tiene un tatuaje en el brazo derecho con la leyenda Against all odds (Contra viento y marea), le dominó y supo aguantar la presión para apuntarse la primera manga.
Superioridad
A partir de ahí, Djokovic, con todos sus problemas y no sin cierta fatiga, fue bastante mejor. El segundo parcial estuvo cerca de cerrarlo con un rosco y en el tercero apretó constantemente al resto hasta acabar con la resistencia de su oponente. Así obtuvo su triunfo 101 en un torneo que le es esquivo desde la última vez que lo ganó, en 2016, cuando completó por tercera vez consecutiva el Sunshine Double, ganar Indian Wells y Miami el mismo año. Repetir esa tiranía se antoja ahora poco posible, pero ahí sigue, número tres del mundo y compitiendo contra quien sea.
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