Alcaraz, en la cresta de la ola
El murciano, espectacular en todo, domina al noruego Ruud y lleva 15 victorias seguidas en 2026. El jueves le espera Norrie en cuartos.


Carlos Alcaraz está ahora, como suele decir a menudo Novak Djokovic, en la cresta de la ola. Todo le sale bien; en realidad, fantásticamente bien. Tanto tenística como tácticamente, su actual nivel es excelso. Este miércoles lo sufrió Casper Ruud en Indian Wells. Sin hacer, ni mucho menos, un mal partido, el noruego no pudo hacer nada para frenar el estado de gracia en el que se encuentra el español: 6-1 y 7-6 (2) en 90 minutos.
15-0
— Tennis TV (@TennisTV) March 11, 2026
The moment @carlosalcaraz maintained his perfect start to the year 💪#TennisParadise pic.twitter.com/yh3KY05Uhq
“Creo que puedo divertirme y disfrutar en la pista, pero al mismo tiempo soy capaz de volver a concentrarme rápidamente”, explicó Alcaraz, que, en racha de 15 victorias en lo que va de temporada, se convirtió en el primer tenista que logra llegar cinco veces consecutivas a cuartos en el Masters 1.000 californiano antes de cumplir los 23 años (aún tiene 22). En general, solo otros dos jugadores han podido acreditar una racha igual o superior en la historia de esta competición: Rafa Nadal (8 entre 2006 y 2013) y Djokovic (6 entre 2011 y 2015).
En la madrugada del jueves al viernes (no antes de las 03:00, Movistar+), se enfrentará por un puesto en semifinales a Cameron Norrie. El británico, que pasó con una holgada victoria contra el qualifier australiano Rinky Hijikata (6-4 y 6-2 en 1h16), suele ser un rival incómodo para el palmareño, que domina el cara a cara por 5-3, aunque cayó en el último duelo, el curso pasado en el Masters 1.000 de París. Por la parte alta del cuadro avanzó también Daniil Medvedev, con su triunfo ante el estadounidense Alex Michelsen (6-2 y 6-4 en 1h27). El ruso esperaba rival: el inglés Jack Draper o Djokovic, que se midieron anoche.
Lo ocurrido en el primer set fue una exageración por parte de Alcaraz. El murciano tenía clara una parte importante del plan de juego, que era buscar continuamente el revés de Ruud con cierta altura en los tiros. El peligro de Casper es la derecha invertida, pero ni por esas: las pocas veces que pudo colocarse para hacerlo, no desbordó a Carlos, que estuvo especialmente fino de mano en los globos, los reveses con ángulo y los drives con efecto… Solo le fallaron un pelín las dejadas. Además, no perdió ni un punto con primeros servicios (10/10) y cometió apenas cuatro errores no forzados en esa fase del encuentro, maravillosa por su parte. Así rompió tres veces el saque del bueno de Casper, que, como es habitual en él, no falló por actitud. Acabó el parcial con un ratio de rendimiento (un nuevo parámetro que aporta la ATP con la mezcla de todas las estadísticas) de 9,7. “Mi primer set, sinceramente, fue increíble. Estoy muy, muy contento de haber podido jugar a ese nivel”, admitió al final del choque.
Experiencia
No era fácil mantener esa altura de tenis en la segunda manga y fue más igualada. Ruud mejoró y plantó cara con mayor agresividad, restos más incisivos y algunas subidas a la red. No le quedaba otra para no irse de la pista absolutamente humillado. Alcaraz, desde luego, no se lo tomó a chufla y siguió a lo suyo. Fue como cuando en el fútbol un equipo gana por 3-0 al descanso y se lo toma con más calma en la segunda parte, sabedor de su superioridad. Colocó otro globo espectacular (se está aficionando a ese golpe), un derechazo a 175 km/h… hasta el desempate que le dio su sexto triunfo en seis enfrentamientos con el tres veces finalista de Grand Slam, que perdió dos (US Open 2022 y Roland Garros 2023), precisamente contra Alcaraz (la otra, Roland Garros 2022, frente a Nadal). No hay quien pueda con el número uno.
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