Pelota mano

Aimar, adiós a la catedral

PELOTA

Aimar, adiós a la catedral

La leyenda de la pelota se despidió del Astelena eibartarra, donde alcanzó su primera txapela, en el Manomanista de Segunda en 1999. "Es un frontón muy especial, donde siempre me han tratado muy bien".

Alfonso Herrán