Pokémon y nosotros, 30 años después: crecer, conectar y seguir atrapándolos generación tras generación
30 años de intercambios, amistad y una franquicia que nunca se detuvo.

Si jugaste Pokémon desde la primera generación, puede que tu historia sea similar. En alguna revista de videojuegos, en el lejano 1996, había algunos comentarios sobre un nuevo título en Japón que llegaría al Game Boy. Bajo el nombre de Pocket Monsters, unos monstruos muy particulares eran el centro de atención, y se te vendía como algo que posiblemente pudiera llegar a nuestro continente. Los meses y los años pasaron, y finalmente, se anunciaba que Pokémon, comandado por un pequeño ratón amarillo eléctrico llamado Pikachu, finalmente llegaría a nuestras vidas. El slogan, más allá de una promesa, era un reto, una obligación: ¡Atrápalos ya!
Un mundo de sueños y aventuras con Pokémon te esperan
Aunque al inicio no fue tanto el furor que causó (tal vez como dos semanas), aún recuerdo perfectamente esa tarde en una tienda departamental viendo los juegos de Game Boy. Era el mismo juego, pero no del todo: dos ediciones distintas que me obligaban a tomar una decisión que, para mi yo que apenas entraba a la adolescencia, parecía importante. El dragón rojo o la tortuga azul. Sería una exageración decir que fue un momento canónico en mi vida, pero sí que generó una tradición que lleva cerca de 28 años. Pokémon Blue fue la primera entrega que tuve en mis manos, pero no la última. Como siempre, ese viaje a casa se pasó rápido, leyendo el manual, con recomendaciones del Profesor Oak para los novatos en esta nueva aventura, y aprendiendo sobre mecánicas, la evolución de estas especies y su captura.
Antes de que comenzara el boom de 1998 —antes del anime, de las tarjetas coleccionables, del manga, de la película—, Pokémon era solo el juego complementado por mi imaginación. Fue convencer a mis amigos de que compraran el juego, y luego buscar un Cable Link para que pudiera intercambiar con ellos, fue preguntar en el tablero de mensajes del antiguo sitio de Nintendo si alguien sabía cómo pasar la Zona de Safari - y esperar recibir una respuesta, como una primitiva manera de los usos del Internet. Mi primera “cruda” con un videojuego, soñando que atrapaba al mismo Sandshrew y Zubat una y otra y otra vez después de haber pasado casi una tarde y noche conectado con mi fiel Game Boy Pocket.
Al mirar atrás, a lo que Pokémon ha representado, sé que no soy el único que se siente así. Con cada generación, existía esa obligación casi ritual de comprar un nuevo juego.Era una aventura compartida, una experiencia que sabía que mis amigos también estarían viviendo. Al mismo tiempo, y sin clavarme, siempre encontré ese punto entre un equipo balanceado, pero que tuviera mis Pokémon favoritos… y que atrapar ciertos Pokémon requería de cierta paciencia.
Con los años, Pokémon se convirtió en una manera de conectar con amigos y desconocidos en algo que va más allá de un videojuego. Poder seguir intercambiando Pokémon con mi mejor amigo de la secundaria, a pesar de que la vida nos haya separado kilómetros, zonas horarias, y países, solo me hace pensar en una de las grandes frases de la serie: “El poder de la ciencia es increíble”. Y es que conectar a distancia era un sueño hace cerca de 27 años que teníamos esa obligación de estar conectados con un cable.
Puedo hacerlo…
Más allá del ocio, Pokémon también terminó teniendo un impacto en lo profesional. Desde esos días de colaborador escribiendo sobre las tecnologías Pokémon, a no creer que haría la reseña de Pokémon Sun & Moon, o los momentos de comenzar a jugar Pokémon GO con el resto del equipo editorial. Fue emocionante, pero también un aprendizaje: separar el fanatismo y enfocarme en la experiencia.
En mi etapa en relaciones públicas con Nintendo, significó preparar con anticipación listas de medios para Pokémon Sword & Shield. Y en mi regreso a los medios, asistir a eventos tan importantes como los Pokémon World Championships, que me llevaron a Londres, Yokohama y Honolulu, no solo con colegas que considero mis amigos, sino con otros fans de lo que esta franquicia ha creado. Cada quien a su manera, con amor hacia los videojuegos, el juego de cartas coleccionable, o el simple coleccionismo de estos monstruos de bolsillo.
Noticias relacionadas
Hoy, en su 30 aniversario, miro hacia atrás y pienso en todo lo que Pokémon ha sido y en todo lo que aún puede convertirse. Que como hay grandes victorias, también hay derrotas, pero el espíritu de lucha y mejora siempre tiene que seguir ahí. Como el anime, a pesar de mantenernos durante años a Ash Ketchum como un eterno “ya merito”, finalmente nos regaló verlo campeón, en un momento que toda una generación celebró. Al mismo tiempo, veo a amigos y conocidos observar cómo sus hijos eligen a su primer Pokémon como parte de un rito casi iniciático en sus vidas. Porque sabemos que, con todo y todo, Pokémon seguirá en nuestras vidas.
Sigue el canal de MeriStation México en Twitter. Tu web de videojuegos y de entretenimiento, para conocer todas las noticias, novedades y última hora sobre el mundo del videojuego, cine, series, manga y anime. Avances, análisis, entrevistas, tráileres, gameplays, podcasts y mucho más. ¡Suscríbete! Si estás interesado en licenciar este contenido, pincha aquí.
Rellene su nombre y apellidos para comentar