Gordian Quest
Gordian Quest
Carátula de Gordian Quest

Gordian Quest, análisis: un RPG que abarca mucho... y sale bien parado

Analizamos Gordian Quest, un sorprendente RPG con una gran variedad de situaciones y donde el progreso y los combates con cartas son sus puntos fuertes.

Para comenzar hablando de Gordian Quest nos parece conveniente hacerlo de dos de los juegos seguramente más influyentes para su fórmula, salvando las distancias: Darkest Dungeon y Slay the Spire. Del primero, hereda -como tantos otros-, unos combates por turnos en los que la situación sobre el campo de batalla es importante, así como un importante componente de loot. Mientras, del segundo, toma las cartas como base principal para su gameplay en los enfrentamientos, aunque no llega al nivel de dificultad de ninguno de ellos, y probablemente, tampoco de excelencia. En efecto, Gordian Quest toma muchos aspectos de estos juegos ya mencionados, añade una capa de profundidad a otros, y concluye siendo un juego fácilmente recomendable para quien haya disfrutado de ellos. Vamos a contaros qué nos ha parecido esta grata sorpresa de rol y cartas que recientemente abandonó el estado Early Access.

Una maldición que ha provocado que los muertos se alcen de sus tumbas y los bandidos aprovechen la situación es la premisa argumental de una historia que, a lo largo del juego, no hace sino adornar lo verdaderamente importante, que es la sensación de progreso en todos los aspectos, la cual es realmente profunda. A partir de aquí, y con un grupo inicial de héroes, se nos asignan en el poblado que hace las veces de base y donde llevaremos a cabo acciones como la compra de objetos, mejora, descanso para nuestros personajes... y que será también el punto de partida de la aventura.

Esta se desarrolla a través de un mapa sencillo dividido en nodos, los cuales representan varios tipos de acontecimiento: obviamente, el combate es uno de ellos, pero también podremos encontrar fases de exploración muy sencillas gracias a un minimapa o incluso mazmorras con varias plantas. Pero lo más peculiar, y que otorga un toque más rolero aún a la aventura, son situaciones en las que tendremos que tomar una decisión como si de un libro de "Elige tu propia aventura" se tratase. Cuando se presenta una de estas ocasiones debemos elegir no solo entre dos de las opciones "argumentales" -que puede ser intentar abrir un cofre o no, por ejemplo-, sino también qué personaje lo va a llevar a cabo y qué carta seleccionar como potenciadora de la tirada de dados.

Tan solo acabamos de empezar y ya vislumbramos la variedad de situaciones de que presume Gordian Quest. Otro de los apartados que nos ha gustado especialmente es la progresión, ya que puede llevarse a cabo por múltiples caminos. Uno de ellos es, como no podía ser de otra manera, con el botín que conseguimos en cada incursión, tratándose de armas, cascos, guantes, amuletos, y un largo etcétera. Además, determinadas piezas de equipo llevan consigo el añadido de nuevas cartas a nuestro mazo, contando algunas de ellas incluso con huecos para incoporar runas que potencian sus estadísticas. Aparte de todo esto, obviamente, cada uno de los personajes tiene su propio árbol de habilidades a mejorar con la experiencia obtenida tras cada combate.

Realmente, cuando no estamos combatiendo -que por otro lado no va a ser mucho tiempo-, la jugabilidad es un bucle de todas las situaciones que hemos comentado anteriormente. A pesar de esa variedad no son del todo desafiantes sino que más bien dependen en gran parte del azar, con lo que la mayor satisfacción en Gordian Quest la vamos a obtener de su fantástico combate, aunque tardemos unas horas en profundizar en él.

Cartas y estrategia a partes iguales

El punto fuerte de Gordian Quest, y por fortuna, a lo que más tiempo vamos a dedicar, es el combate, a caballo entre varios géneros. Las cartas juegan un papel esencial, ya que dictan las habilidades que podemos usar en la contienda, y como hemos visto en otros títulos similares -el ya mencionado Slay the Spire, por ejemplo-, tenemos un límite de 3 puntos de energía en cada turno. Entre las cartas a usar hay de varios tipos: de ataque, de defensa, para potenciar otras habilidades, desplazamiento -ya que la posición también tienen un rol-, y evidentemente, aunque hay su parte de estrategia, como todo juego de cartas el azar está presente, aunque sea tan solo en las cartas que robamos del mazo. Por suerte, no hay muchas que tengan efectos aleatorios, con lo que el factor RNG está reducido a su mínima expresión.

Como decíamos antes, la posición en la que combatimos también es importante, algo que suma una capa de profundidad. Algunas habilidades exigen que estemos en la misma fila que un enemigo para poder hacer uso de ellas, o en la misma columna que un aliado si la habilidad es de apoyo. Para ello, contamos con algunas cartas de desplazamiento para poder movernos por el terreno de batalla, las cuales afortunadamente, apenas gastan energía cada turno.

Probablemente el punto negativo no de este sistema, sino del combate en general, es que tenemos que avanzar muchas horas para que sea realmente un desafío. Cabe destacar que podemos activar el modo roguelite, que añade muerte permanente a la experiencia, pero la realidad es que al menos en nuestras primeras 10 horas, solo hemos visto morir a un personaje en una ocasión. Es verdad que pasado ese tiempo la cosa se complica bastante, pero hasta entonces, la ausencia de reto es casi absoluta. Finalmente, por añadir un aspecto que también habría sumado, y mucho, cierta sinergia entre distintos personajes y cartas de varios de ellos le habría sentado genial a este sistema.

CONCLUSIÓN

Gordian Quest tiene un gran mérito y es el de abacar varios aspectos del RPG y hacerlo con éxito en la práctica totalidad de ellos: tanto cuando hablamos de progresión como de su peculiar -aunque no tan original- sistema de combate, pasando por situaciones en las que tomar decisiones. Tan solo una historia sin miga y la falta de reto en las primeras horas pueden lastrar una propuesta que por lo demás, tiene en su gran variedad la principal de sus virtudes.

LO MEJOR

  • Gran variedad de situaciones: toca varios elementos del RPG y lo hace bien en casi todos.
  • Sistema de combate con cartas y estrategia: azar y buenas decisiones.
  • Diseño artístico sin alardes pero convincente.
  • Muy profundo sistema de progreso: habilidades, cartas, botín...

LO PEOR

  • Sin apenas desafío en las primeras horas de juego.
  • Una historia completamente irrelevante.
  • Los jugadores veteranos de cartas pueden sentirse decepcionados por la profundidad del sistema.
7.7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.