Temtem
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Carátula de Temtem

Temtem, análisis. El alumno aventajado de Pokémon

El RPG con captura de monstruos del estudio español Crema Games alcanza su versión definitiva y pone sobre la mesa muchas ideas bien ejecutadas.

Más de un año después de comenzar su andadura en acceso anticipado, la versión final de Temtem, al que muchos jugadores llaman “el Pokémon español” ya se encuentra disponible. Captura de monstruos, exploración y combates estratégicos nos esperan en un enorme RPG que nos ha convencido desde el primer momento, gracias a un conjunto de mecánicas y decisiones que le permiten brillar con luz propia, a pesar de no ocultar en ningún momento su principal fuente de inspiración.

La historia comienza justo de la manera que teníais en mente: nos despertamos un día con la intención de abordar un viaje para convertirnos en Maestro Domador y hacernos con todos, conocemos a unas criaturas que conviven con los humanos y luchamos contra el Clan Belsoto, un malvado grupo cuyas intenciones no son buenas ni para las personas, ni para los Temtem. Tras dedicarle un buen puñado de horas, os contamos todas las claves de un juego profundo y adictivo como pocos.

Los combates, profundos y variados

La principal seña de identidad de Temtem son los combates dobles. No importa si luchamos contra uno o dos Domadores, pues aquí siempre nos enfrentamos —salvo en contadas ocasiones— a dos monstruos a la vez ¡Incluso los salvajes pueden aparecer por parejas! Por supuesto, nosotros hacemos exactamente lo mismo con los nuestro. Esta decisión abre muchas posibilidades, teniendo en cuenta que muchos movimientos y habilidades están pensados para infligir daño grupal o condicionar la batalla con beneficios que se aplican a más de un miembro del equipo.

Para que os hagáis una idea del componente estratégico del juego, las sinergias entre movimientos, tipos y rasgos son una clara muestra. Imaginad un ataque en forma de bumerán eléctrico, capaz de recorrer el campo de batalla y golpear a los dos monstruos rivales. Suena bien, pero hay un problema: luego le toca volver y tenemos que decidir a qué Temtem de nuestro equipo golpeará. Ahora imaginad que tenemos uno cuyo rasgo (habilidad) transforma la electricidad en puntos de salud… Hay muchas posibilidades y si de algo puede presumir el juego, es de ofrecer un gran sistema de combate.

Una de las cosas que más nos han gustado es el sistema de energía. Olvidaos de los PP (puntos de poder). Aquí el uso de movimientos no está sujeto a la cantidad, sino que consumen un medidor de energía que, en caso de llegar a cero, usará nuestra propia salud para poder continuar realizando ataques. En nuestras manos queda la decisión: ¿perdemos vida para intentar decidir el combate en el último instante? ¿dejamos pasar el turno para recuperarnos? De nuevo, una idea pensada para dotar a cada duelo de un gran componente táctico.

Todo esto se suma a la posibilidad de equipar a cada Temtem con objetos que potencian sus características o reducen el daño recibido por un elemento determinado, los rasgos (habilidades pasivas) y vínculos entre elementos, como es el caso de un ataque de tipo agua que, en caso de ejecutarse en presencia de un compañero de tipo fuego, se convertirá en un chorro ardiente capaz de infligir daño extra y producir quemaduras en el rival. Y ya que hablamos de elementos, más allá del fuego, mental o electricidad, no es mala idea repasar la tabla completa de tipos con beneficios y vulnerabilidades, ya que algunos como el cristal o el digital pueden confundir a cualquier jugador acostumbrado a otros más habituales tanto en Pokémon, como en propuestas similares.

Una aventura compleja y desafiante

El mundo de Temtem no solo brilla por su extensión; también por su diseño de niveles y la cantidad de cosas por descubrir que nos espera. Hay ciudades, mazmorras, rutas con caminos alternativos y un sinfín de lugares a los que solo podemos acceder mediante a ciertas habilidades, vehículos y objetos. Podemos cruzar el mar con una tabla de surf, movernos por cristales resbaladizos con unos patines de hielo, lanzar un gancho al más puro estilo Samus Aran para salvar grandes distancias… Es un título largo, y además es realmente desafiante. Además, también hay muchas misiones secundarias que podemos seguir gracias al registro y los indicadores de ruta. No están muy inspiradas, eso sí, aunque al menos suelen ser un mero trámite.

Al igual que en Pokémon, podéis esperar que cualquier Domador que os vea os rete a librar un duelo, ser asaltados por monstruos salvajes cuando corréis por hierba alta o de forma aleatoria al adentraros en una mazmorra. El elemento diferenciador de Temtem es la dificultad, pues no serán pocas las veces que acabéis mordiendo el polvo. En nuestro caso llegamos a la tercera región con un Tental de nivel 54 y un Scaravolt de nivel 52. Pues bien, nos vimos en serios aprietos para superar un calabozo repleto de caminos secundarios, incluso luchando contra criaturas de nivel 45. El juego nos obliga a explotar todas las posibilidades, entrenar y personalizar a nuestro equipo.

No faltan los Dojos, equivalentes a los gimnasios de siempre, con sus puzles, Domadores con caras de pocos amigos y un líder esperando a ser desafiado. Además, una vez derrotados nos permiten solicitar una revancha que aplica las reglas del juego competitivo, algo que nos incita a volver más adelante y luchar en lo que podríamos definir como “el modo difícil” y obtener jugosas recompensas. Son momentos en los que el sistema de combate brilla con luz propia y hace gala de las mil y una posibilidades que ofrece.

Como no podía ser de otra forma, uno de los grandes objetivos de Temtem es hacerte con todos y completar la Tempedia. En la versión final del título hay 161 monstruos diferentes, repartidos entre criaturas únicas y evoluciones, una cifra que se nos antoja un tanto corta, sobre todo si tenemos en cuenta el tamaño del mundo y la duración de la aventura. El modo de capturarlos consiste en reducir sus puntos de salud o aplicarles efectos de estado justo antes de lanzar nuestra TemCard, una especie de carta digital que los atrapa en su interior. Por supuesto, no faltan los PC que nos permiten gestionarlos, ordenarlos y consultar todo tipo de información.

Por si os lo estabais preguntando, sí, aquí también hay crianza de monstruos. Podéis imaginaros una idea de cómo funciona un proceso que siempre acaba con el mismo resultado: un huevo que debemos eclosionar. Lo interesante es que podemos cruzar diferentes tipos de Temtem, usar objetos exclusivos —y caros— para modificar su secuencia de ADN y obtener una vista preliminar de las estadísticas y habilidades que la nueva criatura heredará de sus progenitores. Un sistema ideal para sacar el máximo partido al postgame y adentrarnos en el juego competitivo.

El multijugador, un mundo repleto de posibilidades

Nos han sorprendido mucho las funciones en línea de Temtem, ya que van mucho más allá de realizar un intercambio o librar un combate contra otro usuario. Lo primero que destaca es la posibilidad de jugar la campaña de inicio a fin en compañía de un amigo, algo que da lugar a una experiencia de lo más agradable, gracias a un puñado de pequeñas decisiones que nos han resultado muy acertadas. Por ejemplo, a la hora de luchar, los Temtem de ambos jugadores se reparten y es posible realizar acciones combinadas como curar al monstruo del compañero o solicitar que salga a la batalla uno de sus miembros y cederle a él un turno completo.

En cuanto a la exploración, es muy gratificante hacerlo en compañía, ya que el sistema de reparto de experiencia cooperativo es independiente del individual y la captura de monstruos, también. En nuestra partida nos dedicamos un buen rato a salir de caza junto a otro jugador, y fue realmente provechoso trazar estrategias como usar movimientos que infligen sueño al Temtem salvaje para facilitar la captura a nuestro compañero. También probamos a superar un Dojo juntos, desafiarnos en batallas amistosas e intercambiarnos monstruos y objetos. Todo funciona a las mil maravillas.

Además, el juego no fuerza en ningún momento a jugar así, ya que el progreso es compartido y si el aliado decide irse de la partida, todo sigue exactamente igual para el otro jugador. Es conveniente saber que el título requiere conexión permanente. Aunque es una decisión impopular para algunos jugadores, es el precio a pagar para disfrutar del fantástico sistema de guardado de Temtem; ni hay menú de salvar partida, ni es necesario, ya que todo se guarda de forma constante. Por poneros un ejemplo, si se nos va la luz en pleno combate, nada más volver estaremos ahí mismo, en el turno en el que lo dejamos un segundo antes de cerrar el juego.

También hay funciones muy interesantes como la casa de subastas, que nos permiten pujar por Temtem de otros usuarios en tiempo real, como si de un producto publicado en eBay se tratase. Funciona exactamente igual que los cromos de FUT (FIFA) o los coches de Forza Horizon 5: no solo podemos ver el precio y pujar mientras vemos cuánto falta para que haya un ganador, sino que también es posible realizar la compra directa, aunque el precio no será barato, eso ya os lo adelantamos. Una buena forma de intentar completar la TemPedia después de completar la historia, porque siempre hay alguna criatura que se resiste y es muy difícil atrapar.

No podía faltar, por supuesto, un trabajado sistema de partidas clasificatorias y torneos. Aquí las cosas cambian por completo, porque para acceder es preciso disponer de un equipo pensado para el juego competitivo que cumpla las reglas de cada categoría. Ideal para disfrutar al máximo del postgame, ya que desafiar a los mejores y escalar posiciones nos exige perfilar cada detalle de nuestro equipo y explotar posibilidades como la crianza, el entrenamiento, uso de objetos, sinergias y estrategias.

En resumidas cuentas, Temtem nos ha gustado mucho. Consideramos que sus defectos son menores si los ponemos en una balanza ante la cantidad de elementos positivos que hemos encontrado a lo largo y ancho de una gran aventura. Por último, merece la pena destacar el sistema de control, una auténtica delicia y la dirección de arte, con escenarios muy variados, rebosantes de color y repletos de detalles. En cuanto al rendimiento, 60 FPS estables en casi todo momento.

CONCLUSIÓN

Por más que queramos evitarlo, cuando algo se inspira de tal manera en una saga tan popular como Pokémon y trata de replicar casi todos sus elementos uno por uno, es imposible no entrar constantemente en comparaciones. Por suerte para Crema Games, Temtem cuenta con argumentos suficientes para salir bien parado de más de una. De hecho, nos ha parecido una gran alternativa para cualquier amante de la saga de Game Freak que desee una propuesta más compleja y desafiante. Si nos olvidamos por un momento de la alargada sombra proyectada por su principal —y única— fuente de inspiración, seguimos teniendo un interesante RPG con captura de monstruos, combates por turnos con un notable componente estratégico y contenido a raudales. Si tenías el título en tu agenda desde que comenzó su andadura en acceso anticipado, la versión final no hace más que reafirmar las buenas sensaciones que muchos tuvimos en su momento.

LO MEJOR

  • Explota muy bien la fórmula Pokémon y casi todas sus mecánicas
  • El sistema de energía aporta un gran componente táctico
  • Un mundo extenso y bien diseñado, repleto de cosas que hacer
  • La cantidad de contenido asegura diversión durante muchas horas
  • Es desafiante y la curva de dificultad está muy bien medida
  • Las posibilidades multijugador, especialmente en el modo cooperativo
  • La dirección de arte, muy variada y repleta de detalles

LO PEOR

  • La cantidad total de Temtem, algo escasa teniendo en cuenta la duración y el tamaño del juego
  • Algunas misiones secundarias son demasiado insípidas
8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.