Madden NFL 23
Madden NFL 23
Carátula de Madden NFL 23

Análisis de Madden NFL 23: el legado de Madden, a salvo sin alardes

Llega una nueva temporada de football con Madden NFL 23, la primera entrega tras el fallecimiento del mítico entrenador. ¿Esta a la altura de su legado?

Estamos casi completamente seguros que nunca ha habido -ni probablemente, habrá- una celebridad tan ligada a una saga de videojuegos como es el caso de John Madden. Nos atreveríamos a decir que de cualquier género, pero ni que decir tiene que en cuanto al deportivo esto es una certeza absoluta, ya que de hecho hablamos de la franquicia deportiva más longeva de la historia, con nada menos que 34 años a sus espaldas, siempre ligados al mítico entrenador de los Raiders,por entonces situados en Oakland. Como todos los aficionados al football estarán al tanto -y los que no quizá también-, Madden falleció el pasado mes de diciembre a los 85 años, con lo que este Madden NFL 23 se presentaba como una ocasión para rendir homenaje a una personalidad que, se sea aficionado o no a este deporte tan originariamente yanki, sin duda conocen prácticamente todos los aficionados a los videojuegos.

En este sentido, Madden NFL 23 no decepciona, ya desde el mismo momento que vislumbramos su portada o su icono en el dashboard de nuestra consola: como no podía ser de otra manera, el coach es el protagonista, con una imagen que homenajea a su entrega original de 1988 en MS-DOS en su edición All-Madden, y que podéis ver adornando este texto. Una vez entramos en el juego -donde es él quien nos da la bienvenida con el ya clásico "EA Sports, it´s in the game"-, el tributo continúa con una intro donde podemos disfrutar de imágenes reales del entrenador, así como de otras de entregas sobre todo muy veteranas, ni siquiera entradas en la década de los 90.

La cosa no termina ahí, y es que el primer partido que vamos a jugar es el Madden Legacy Game, un enfrentamiento entre dos escuadras representando a cada una de las dos conferencias y repletas de estrellas: Brett Favre, Tim Brown, Randy Moss, Antonio Gates, Ray Lewis, Barry Sanders... y por supuesto, Tom Brady, entre muchos otros. Bien, como decimos, como homenaje, Madden NFL 23 está a la altura, pero esto son muchos meses por delante de football, y lo que hay que ver es si es capaz de brindarnos suficiente entretenimiento durante los mismos.

Un desafío para los más veteranos

Madden NFL 23 no va a tardar en introducirnos la que es su mayor novedad en cuanto a gameplay: un nuevo sistema de pase, bastante más complejo que el que hemos conocido hasta ahora. Hemos pasado de simplemente pulsar el botón del receptor a poder hacerlo con más o menos intensidad o incluso acompañándolo de gatillos para dar el pase más alto o más bajo, y en esta edición vemos una nueva evolución. Para los que llevamos años disfrutando con esta franquicia no dejaba de ser frustrante ver a un receptor abierto, dar un pase claro y que este terminara incompleto por mucho que estuviéramos manejando a Jimmy Garoppolo -por mencionar uno, que no se enfaden los fans de los Niners-. Mucho nos tememos que este año se nos han terminado las excusas...

Ahora, esta nueva mecánica de pase se basa en dos aspectos: la precisión y la fuerza. Como suele ser habitual, sigue interviniendo el icono correspondiente al receptor, pero esta vez vamos a ver un medidor de fuerza sobre el mismo cuando comencemos a pulsarlo, que como podemos imaginar, habrá que soltar en el momento óptimo. Hasta aquí no es tan diferente de lo que estábamos acostumbrados, pero la cosa se complica cuando entra en juego también una retícula que manejaremos con el stick izquierda y que define la precisión del pase. No hay que asustarse, esta retícula, por defecto, aparece cerca de la ruta del receptor, pero en niveles elevados de dificultad es todo un reto. Por suerte, y solo jugando offline, el tiempo se ralentizará brevemente mientras preparamos nuestro lanzamiento. Es un sistema que suma una capa de profundidad, sin duda, y que los veteranos disfrutarán mucho, pero que no podemos recomendarla ni mucho menos a jugadores que se estrenen estaa temporada, o lo hayan hecho de manera relativamente reciente.

Además de esta novedad, seguramente la principal, EA Sports ha venido a llamar FieldSense a una serie de mejoras enfocadas en el gameplay y donde el sistema de placajes es nuestra favorita. El Hit Stick nos da ahora más libertad a la hora de realizar mayor variedad de placajes agresivos: con el hombro por debajo de la cintura, en el aire, o incluso rompiendo un bloqueo a otro compañero. Esto llega acompañado de una nueva mecánica como es la de los Stand Up Tackles, que vienen a ser aquellos contactos que se realizan mientras el atacante está aún de pie y puede luchar por unas yardas extra, algo que se resuelve con un sencillo QTE machacabotones para dilucidar si el atacante es derribado, o por contra, consigue 3 o 4 yardas extra.

Como suele ser habitual, desde la compañía canadiense -y cualquier franquicia deportiva cada temporada- presumen de un montón de nuevas animaciones, sobre todo en los contactos, pero tenemos que señalar un progreso que tal vez pase desapercibido, pero al que estábamos habituados durante muchos años. Físicas absurdas, contactos extraños o incluso bugs... Todo esto ocurría sobremanera en las jugadas de carrera por el centro, donde se acumulaban jugadores de ambas líneas -ofensiva y defensiva-, algún linebacker, tight end, y por supuesto, el corredor. Notamos que se ha mejorado mucho en este sentido, y tenemos situaciones más realistas en este tipo de jugada.

Sobre el campo no cabe duda de que hay que resaltar lo trabajado que es todo lo relativo al Game Day: presentaciones de ambos equipos, la entrada de los jugadores en el césped, la visualización de las estadísticas... Sin embargo sentimos que nos sigue faltando algo, y es una aún mayor fidelidad gráfica, máxime cuando se van a cumplir dos años con PlayStation 5 y Xbox Series en el mercado. Seguimos pensando que el desarrollo de versiones para la (cada vez más) pasada generación lastra lo que es capaz de hacer EA con una franquicia así, y en un futuro nos gustaría poder disfrutar de un juego desarrollado exclusivamente para las nuevas consolas, sin que por ello venga implícito abandonar las anteriores.

Un Madden para cada jugador

La oferta de modos de juego es tremendamente continuísta, aunque haya ligeros cambios en cada uno de ellos. Llevamos años hablando de lo prescindibles que son los modos historia en simuladores deportivos, y por suerte las diferentes compañías nos han escuchado. Por ello, las edulcoradas tramas que nos presentaban desde 2K Games o Electronic Arts han dado paso a modos más sencillos, o mejor dicho, menos adornados pero más funcionales. Así, al comenzar Face of the Franchise llama la atención la cantidad de posiciones diferentes que podemos ocupar, destacando en defensa las de linebacker o defensive back. Por probar algo diferente de cara a este análisis, hemos probado a crearnos un linebacker, pudiendo comenzar con cualquiera de las 32 franquicias de la NFL con un contrato de solo un año.

Como es habitual, a partir de aquí podemos tomar determinadas decisiones para labrar nuestra carrera en la liga, sin ver nada que nos sorprenda por encima de todo salvo una cosa: una cámara centrada en la defensa y con la cual podemos enfocarnos mucho mejor en nuestro jugador y sus acciones. Además, afortunadamente, podemos utilizar esta cámara en el resto de modos de juego, aunque esto suponga tener poca visibilidad y por ello, poca capacidad de reacción, si en una jugada de pase nuestro jugador elegido es superado y entran en juego cornerbacks y safeties. Hay que destacar también lo sencillo que es cambiar entre perspectivas in game, pudiéndolo hacer pulsando tan solo la cruceta del mando hacia arriba o hacia abajo, con lo que podremos cambiarla en tiempo real sin necesidad de pausar el juego y navegar por distintos menús.

Aunque no sea ni mucho menos el fenómeno que es en FIFA, Ultimate Team está presente, como no podía ser de otra manera, en Madden NFL 23. Una temporada más, EA tampoco parece tener intención de que este modo termine de explotar, porque al menos en nuestros primeros días no hemos atisbado muchos cambios, aunque bien es cierto que estos modos tienden a cambiar con el transcurso de los meses y añadir nuevos eventos y demás. Pero insistimos, al menos por el momento, creemos que las novedades son a todas luces insuficientes, y es que la inclusión de las Temporadas era algo que cabía esperar llegaría tarde o temprano. Eso sí, hay que saber llevarlo, porque hay una línea muy fina entre animarnos a jugar con cartas diferentes y esclavizarnos a jugar como nos imponen las misiones de Temporada.

Pero como siempre, nuestro modo favorito, y el de todos los fans veteranos de Madden, es Franchise, que por fin se presenta desde el inicio con todas las opciones que deseamos, aunque bien es cierto que la mayoría de ellas se introdujeron en la edición lanzada en 2021. Sí, esta vez tenemos el nuevo scouting de prospects desde el principio, y funciona como debe...

No sabemos si es que no queda mucho margen de mejora en este modo, es probable. También es verdad que pensábamos lo mismo hace dos años y la temporada pasada se ledio una vuelta de tuerca muy interesante. Volvemos a tener las funciones que entonces se añadieron, como la gestión del staff con un aspecto tan atractivo como los árboles de habilidad, el scouting y un Draft con una presentación más atractiva... Lo que se ha visto mejorado en Madden NFL 23 es la agencia libre, que ahora consta de tres fases diferentes, habiendo una cantidad limitada de ofertas a jugadores en las dos primeras -5 y 10 respectivamente-, evitando que un equipo que llegue con un salary cap elevado oferte a demasiados.

También se ha incrementado la cantidad de intereses particulares de los agentes libres. Así, es cierto que algunos solo querrán un contrato cuantioso, pero otros buscarán un equipo contendiente al título, una franquicia con historial, un entrenador de prestigio, la titularidad, una ciudad atractiva... Entran en juego muchas variables y de las que tendremos que ser conscientes a la hora de elegir con qué franquicia comenzamos, ya que es difícil que un jugador que busque un gran mercado quiera jugar en los Packers o Titans, por ejemplo.

En definitiva, aún con pequeños añadidos, creemos que aún hay mucho margen de mejora en lo que se refiere a modos de juego en Madden. Es cierto que Face of the Franchise va ahora más al grano, pero no conviene olvidar que ha sido a costa de eliminar aspectos prescindibles, mientras que Ultimate Team no puede presumir de contar con el contenido de su homólogo en FIFA, por ejemplo, o mismamente, de My Team en NBA 2K. Por suerte, Franchise salva los muebles, pero después de las mejoras introducidas en la temporada pasada, toca que EA Sports se devane los sesos en busca de una vuelta de tuerca más.

CONCLUSIÓN

Más allá del obligatorio homenaje a la figura de John Madden, Madden NFL 23 sigue depurando su propuesta en la nueva generación, pero no termina de despegar definitivamente. El continuismo en el gameplay es comprensible, pero creemos que aún puede dar mucho más técnicamente y en cuanto a modos de juego, estando algunos de ellos lejos de la popularidad de otros similares en otras franquicias deportivas. No hay que esperar a que tus jugadores jueguen ese modo para ofrecerles más: el camino es el inverso. Aún así, el fan del football no va a tener mayores quejas gracias a algunos añadidos en gameplay que suman capas de profundidad al juego, así como un Franchise que podría ser definitivo.

LO MEJOR

  • El nuevo sistema de pase: suma profunidad y complejidad para veteranos de la saga.
  • La mejora en animaciones no deja lugar a situaciones que en otros tiempos provocaban físicas extrañas o incluso bugs.
  • La libertad a la hora de placar y la nueva cámara defensiva.
  • Ahora sí, tenemos el modo Franchise que merecemos desde el día 1.

LO PEOR

  • Ya es hora de exigir un salto gráfico importante.
  • Novedades insuficientes en UT y Face of the Franchise -un poco descuidado este-.
  • En niveles alto de dificultad, sigue habiendo intercepciones imposibles...
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.