Fire Emblem Warriors: Three Hopes
Fire Emblem Warriors: Three Hopes
Carátula de Fire Emblem Warriors: Three Hopes

Fire Emblem Warriors: Three Hopes, análisis. Tres reinos enfrentados

Os traemos el análisis de Fire Emblem Warriors: Three Hopes, la nueva entrega de la saga musou con estrategia exclusiva para Nintendo Switch.

Nos reencontramos con Edelgard, Claude, Dimitri y compañía para marchar de nuevo al campo de batalla e ir a por la victoria. En Fire Emblem Warriors: Three Hopes encontramos un musou cargado de una buena dosis de estrategia, narrativa y un complejo sistema que va más allá de pulsar repetidamente el botón de ataque. Diversión para decenas de horas, hasta tres rutas distintas en un mismo juego y muchas posibilidades. Os contamos qué nos ha parecido esta nueva entrega dentro de la saga.

Un nuevo añadido dentro del universo de los musou

Koei Tecmo continúa expandiendo el género musou con nuevas entregas de varias licencias de juegos japoneses para proponer así una serie de obras que reúnen a los personajes más emblemáticos de una saga en un título cargado de acción y combates multitudinarios. Desde el lanzamiento de Shin Sangoku Musou (Dynasty Warriors 2 en occidente) en el 2000, han sido muchas las licencias que han obtenido su propio musou: Dragon Quest, One Piece, The Legend of Zelda…y también Fire Emblem Warriors. Esta entrega supuso una buena combinación entre la esencia de la saga Fire Emblem y el musou, para funcionar como un buen spin-off a la par que un gran añadido en el género.

Ahora nos llega Three Hopes, una obra que toma las bases del anterior y las eleva a un nuevo nivel al mismo tiempo que supone una ampliación (aunque con una historia algo distinta) de Fire Emblem: Three Houses. Con tres rutas pendientes por descubrir, pertenecientes a las tres casas (Águila Negra, León Azul y Ciervo Dorado), tenemos un título muy complejo y extenso entre manos. Mucho más que un musou convencional.

En esta ocasión se trata de una historia que parte de un punto similar al del juego principal, pero toma unos derroteros distintos. Nuestro o nuestra protagonista es Shez, una mercenaria con un misterioso pasado que podrá desentrañar poco a poco a medida que avance la trama. A su vez, debe unirse a uno de los tres reinos de Fódlan para apoyarles en las batallas venideras, algo que ocurrió de la misma forma en Three Houses, y así decidir el futuro del continente.

De hecho, encontramos a todo el elenco de personajes igual que en el otro juego, además de varios añadidos interesantes. En este caso y a pesar de las múltiples cinemáticas y escenas de diálogo, no es tan sencillo llegar a conocerlos de forma profunda pero sí podremos interactuar con ellos en el campamento e incluso hacer excursiones comunes para incrementar nuestro nivel de amistad y mejorar así su rendimiento en combate. A pesar de que todo esté enfocado finalmente a la batalla, se agradece el contar con este otro peso en la balanza para equilibrar la acción con narrativa.

Buena estrategia en el campo de batalla

Como todo buen Fire Emblem que se precie, la estrategia es un componente básico en la fórmula del título que nos ocupa. Antes de salir al campo de batalla y escoger nuestro siguiente enfrentamiento, disponemos de un amplio campamento en el que hablar con nuestros aliados, mejorar nuestra relación con ellos y realizar una serie de actividades diversas que ayudan a incrementar los atributos de los personajes. Cocinar, hacer tareas como cuidar de los caballos, entrenar, salir de expedición…son muchas las opciones que tenemos entre manos para mejorar nuestras unidades a la par que nos distraemos de tanta batalla.

Este complejo sistema nos ha resultado un tanto enrevesado. Los aficionados de la estrategia lo agradecerán y disfrutarán, pero en cuanto los capítulos avancen y todo se torne más complicado será esencial saber dominar aunque sea la base de este sistema de mejoras. Esto se debe a que, una vez en el campo de batalla, podemos alternar el control entre las distintas unidades que hemos desplegado pero es muy complicado que todas suban de nivel a la vez. Además, a medida que mejoren irán desbloqueando nuevas ramas de profesiones, algo que permite cambiar su forma de ataque y aumentar su efectividad.

Se traslada al campo de batalla, ya que en función del tipo de enemigos y armas a los que nos enfrentemos será más eficaz desplegar unas u otras unidades especializadas. Hachas, espadas, arcos, lanzas, jinetes…el sistema de fortalezas y debilidades que los enlaza hace que sea más sencillo el desplegar nuestras unidades y enviarlas a un punto u otro del mapa para así dividir la acción y completar el combate y las misiones lo antes posible.

En cuanto a estas, tenemos la principal, que irá evolucionando a medida que la batalla se desarrolle, y otras tareas secundarias que podemos cumplir o no para mejorar nuestra puntuación final, obtener recompensas adicionales e incrementar las posibilidades de victoria. Por otro lado, parte de la preparación previa en batalla nos permitirá cambiar las tornas en determinadas situaciones como convencer a un enemigo de que cambie de bando y se una a nuestras filas (así podremos salvar la vida de personajes clave en la trama), romper muros antes inquebrantables o una serie de ventajas que nos ayudarán.

Más allá de todo lo mencionado, el sistema de combate funciona como un musou en toda regla. Decenas de enemigos se apelotonan en varias zonas del mapa y debemos ir a por estos enjambres a dispersarlos con la ayuda de nuestras armas y habilidades. A medida que atacamos cargamos una barra para lanzar un poderoso ataque final con el que causar una cantidad de daño masivo. Hay otras sorpresas que no queremos desvelar pero en general nos ha parecido que el sistema de combate no evoluciona demasiado respecto a otros musou y más concretamente si lo comparamos con la fórmula de Fire Emblem: Warriors.

Con esto nos referimos a que los amantes del género encontrarán en este Three Hopes un título que cumplirá sus expectativas, pero que aquellos no acostumbrados a las particularidades de los musou sentirán que a medida que pasan las horas se siente repetitivo. Y más si sumamos el hecho de que para ver todo el contenido del juego tenemos que jugar las tres rutas principales, algo que elevará el número de horas de juego hasta casi las 100.

Apartados gráfico, técnico y sonoro

Gráficamente Fire Emblem Warriors: Three Hopes no es de lo mejor que presenta el catálogo de Nintendo Switch pero sí supone una mejora respecto a la anterior entrega de la saga y, en líneas generales, resulta similar a lo que fue Three Houses. Con escenas cinemáticas de calidad y modelados de personaje con un estilo anime, no tenemos queja alguna acerca de lo que aparece en pantalla. Ya en lo técnico, al tratarse de un musou y por las características de los combates multitudinarios, sí que hemos notado algún que otro borde de sierra, lag y demás. Nada suficientemente grave como para interrumpir la partida pero tampoco podemos afirmar que sea un título pulido al 100%.

Por último, en cuanto a su apartado sonoro encontramos una serie de temas que componen una BSO épica para acompañar a la acción en pantalla, además de un elenco de voces distintivas y de calidad. Está totalmente traducido al español, por lo que no encontrarnos barreras a la hora de vivir esta nueva versión de la historia de Fire Emblem: Three Houses en un formato musou que no por ello deja a un lado sus componentes de narrativa y estrategia.

CONCLUSIÓN

Fire Emblem Warriors: Three Hopes es un buen spin-off de la saga de estrategia de Nintendo a la par que un gran musou de la mano de Intelligent Systems y Omega Force. No es un juego para todo tipo de jugadores, ya que habrá quien lo encuentre repetitivo, y a pesar de que no revolucione las bases de la franquicia ni del género, sí resulta una obra más que recomendable para aquellos que disfrutaron con Three Houses y buscan ampliar la experiencia. También para los amantes de los musou, ya que con esta entrega podrán descubrir una incorporación en el catálogo de propuestas por parte de Koei Tecmo Games, que no deja de ampliarse para demostrar la valía del género por sí mismo.

LO MEJOR

  • Un buen musou y añadido en la saga Fire Emblem
  • Equilibrio entre estrategia, acción y narrativa
  • Decenas de horas de contenido por descubrir

LO PEOR

  • Puede resultar repetitivo a la larga, evolucionando poco lo visto en combate respecto anteriores entregas
  • Presenta algunos problemas técnicos
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.