Cine

'El arma del engaño', crítica. Una película de las de antes

Una buena historia y dos actores de primer nivel, Colin Firth y Matthew Macfadyen, son los ingredientes básicos de la última cinta de John Madden.

John Madden regresa a la Segunda Guerra Mundial después de 20 años para presentar una cinta sólida que nada tiene que ver con aquella 'La mandolina del capitán Corelli'. Esta vez ha apostado sobre seguro: una buena trama de espías, a la que la Historia desinfla la parte de intriga que debería tener, y dos actores de primera línea, Colin Firth y Matthew Macfadyen, que ya aseguran que el resultado mínimo sea más que aceptable.

La película podría haberse rodado tranquilamente hace 20 ó 40 años, ya que responde más a las claves del cine de entonces que al de ahora, más centrado en que el espectador no tenga un respiro que en ofrecerle un entretenimiento intelectual. Aquí se prescinde de la acción que podría tener para no distraerse de lo fundamental que es la historia. Porque la cinta es fundamentalmente eso, el relato de uno de los mayores engaños militares de la historia.

Avanzada ya la Segunda Guerra Mundial (1943) y con los alemanes en retirada en el Frente del Este, Stalin urgía a sus aliados a abrir un segundo frente en el oeste, pero estos temerosos de que un fracaso de un asalto frontal en Francia alargara de manera terrible la guerra optaron por abrir una cabeza de playa en Europa a través del Mediterráneo. Con todas las miradas puestas en Sicilia, objetivo obvio y bien defendido, la misión de los servicios secretos británicos era convencer a los nazis de que el desembarco sería en Grecia. Este es el relato de cómo se originó, desarrolló y ejecutó ese plan.

Colin Firth, un valor seguro

Esta es una película de actores donde las interpretaciones están muy por encima de los demás. Colin Firth, al igual que Tom Hanks, pertenece a ese ramillete selecto que es capaz de hacer verosímil cualquier papel. En este caso interpreta al oficial de inteligencia responsable de la operación, un hombre atormentado por una relación marital complicada y que se implica emocionalmente con otro de los integrantes del equipo, Kelly Macdonald. La tercera pata de este triángulo amoroso imposible es Matthew Macfadyen, cuyo trabajo está a la altura del de Firth.

Tramas secundarias

Aunque el corazón de 'El arma del engaño' es la Operación Carne Picada, título original del film pero de escaso atractivo en España, hay varias subtramas que se abren pero que no terminan de coger el vuelo necesario. Por un lado, Firth se ve salpicado por las tendencias políticas de su hermano, y el propio servicio de inteligencia desconfía de él. No es la primera vez que se enfrenta a este doble juego, ya le pasó en 'El topo' haciendo de Bill Haydon. Por otro lado, está la relación entre los tres protagonistas, que crea una tensión que supera incluso la de la propia operación.

007

El resto es una sucesión de pruebas que hay que superar y en las que no falta una dosis de humor negro, muy británico. La cinta se permite algunos guiños como la inclusión de Ian Fleming, creador de 007, que para muchos fue el autor intelectual del engaño y que durante algunas escenas cuenta como está escribiendo una novela de espías. El personaje del Almirante John Fofrey, interpretado por el conocido Jason Isaacs, está claramente inspirado en "M" o viceversa. A pesar de sus más de horas de metraje y de que no se trata de una película en la que haya picos de tensión, Madden consigue que la trama esté lo suficientemente bien sujeta para que no se haga larga.

Reparto español

Mención aparte merecen las interpretaciones de dos actores nacionales, Pedro Casablanc y Jospe Tosar, que hacen más verosímil la parte de la historia que discurre en tierras españolas y que es la más disparatada de todas y cuyo tono se acerca más a la comedia. Aquí Madden cambia incluso el ritmo de la película apostando por tomas más cortas y luminosas.

En cuanto a la dirección de fotografía, el tono oscuro de las escenas de exteriores facilita la recreación de un Londres amenazado por los alemanes, mientras que hace un uso muy académico de los planos en las numerosas conversaciones que se dan entre los personajes. Respecto a la BSO, que recae en el reputado Thomas Newman, acompaña de manera solvente a la historia, apostando por permanecer en un discreto segundo plano.

Conclusión

'El arma del engaño' es una película de corte clásico, con una historia real contada de un modo bastante ameno y en la que las interpretaciones aseguran un nivel de calidad más que notable. Si hay que poner un pero es que los posibles momentos de tensión se solventan de manera casi inmediata y que las subtramas, como la del espía comunista, apenas tienen peso.