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Los 5 mejores museos de videojuegos para visitar en Europa: Día Internacional de los Museos

Repasamos 5 museos de videojuegos a los que vale la pena peregrinar por Europa para repasar historia y disfrutar entre recreativas, arcade y consolas retro.

Aprovechando que este 18 de mayo es el Día Internacional de los Museos, en MeriStation queremos compartir con vosotros cinco lugares de peregrinación a los que todo fan de los videojuegos debería ir al menos una vez en la vida. Cinco templos, cinco grandes museos de videojuegos que reunén las obras más ilustres de la historia del medio y que además resultan de lo más ameno, pues imparten sus lecciones a través de pantallas, máquinas recreativas y ejemplos interactivos. Una alternativa de lo más entretenida para cuando estemos de ruta por Europa y nos falle nuestro guía. Aquí van:

Museo Arcade Vintage (Alicante, España)

El Museo Arcade Vintage es el primer gran museo de videojuegos que tenemos en España. Recorre la historia del medio desde los años 60 hasta la actualidad y destaca por su increíble exposición permanente de máquinas arcade, pinballs y consolas retro. Lleno de puestos interactivos, permite jugar en los muebles originales a los grandes clásicos que marcaron la industria y que aún perduran en nuestros corazones. Sólo abre sábados y domingos con una entrada para adultos a 10 euros, otra infantil por 7 y una tercera gratuita para menores de cinco años.

Museo Vigamus (Roma, Italia)

Ubicado en el corazón de Roma, el Museo Vigamus permite descubrir los mitos y leyendas originados en los albores de la industria del videojuego. Apoyado por algunos de los desarrolladores más ilustres del medio, en su interior encontraremos hitos como la cabina original de Space Invaders y los Master Disks de DOOM. En total cuenta con alrededor de 440 piezas con más de 100 panales y 15 vídeos expositivos que nos tendrán cautivados durante las cerca de 3 horas y media que se estima que dura la visita. En sus salas estaremos escoltados por estatuas de Lara Croft, Solid Snake, Big Daddy o Connor Kenway, entre muchos otros, y encontraremos más de 40 estaciones de juego interactivas en las que probar las creaciones de antaño, pero también las más modernas. Es el caso de la Oculus Room, una habitación especializada en realidad virtual. Abre todos los días (excepto los lunes) y tiene un precio de 8 euros.

Pixel Museum (Bruselas, Bélgica)

Inaugurado en Bruselas a finales de 2020 y emplazado en el histórico edificio de aduanas de Tour & Taxis, el Pixel Museum cuenta con más de 2.000 piezas (entre consolas, juegos y accesorios), la mayoría interactivas y muchas de ellas exclusivas, pues nunca llegaron a comercializarse en Europa. Como el anterior, abarca el pasado, presente y futuro del medio, desde los 70 hasta la realidad virtual. Entrar vale 12 euros, pero hay que reservar día y hora de entrada con antelación a través de su web.

Computerspielemuseum (Berlín, Alemania)

Máquinas de Pong y PainStation (como la primera, pero con una descarga eléctrica si nos meten gol), la primera computadora creada específicamente para ejecutar videojuegos (Nimrod), o las recreativas originales de Donkey Kong, Asteroids y Space Invaders son algunas de las joyas de este museo, con más de 300 objetos y dos horas de recorrido. Destaca por la variedad de experimentas y creaciones fatales que recoge, con máquinas y plataformas de las que posiblemente nunca antes hayas oído hablar y que funcionan con ideas tan extrañas como la de usar todo nuestro cuerpo como mando. Abre a diario y las entradas están por 9 euros.

National Videogame Museum (Sheffield, Reino Unido)

Acabamos con el National Videogame Museum de Reino Unido, centrado sobre todo en los grandes nombres: Sonic, Mario y Donkey Kong... etcétera. De este último, por ejemplo, se disponen las 14 versiones que hubo del juego en 14 pantallas en paralelo. Parte de su exposición sirve de apoyo a los pequeños desarrolladores locales, a los que se permite exhibir sus juegos y recabar feedback del público. Vale 13 euros y aunque abre a diario, entre semana lo hace en horario reducido, así que ceñid vuestra visita a los fines de semana o consultad bien cuándo es su apertura de puertas.