Cómic

Born Again, el cómic que cambió Marvel

En 1986 Frank Miller retornaba a Daredevil para crear una de las obras más influyentes, rupturistas y decisivas de la casa de las ideas.

1986 es un año crucial para la historia del cómic, tras obras coinciden en unos meses y todas ellas tienen un denominador común: sacuden los cimientos morales de una industria que hasta ese momento se había mostrado excesivamente maniquea en el tratamiento de los personajes. Dos de esas obras maestras las firma el mismo autor, Fran Miller, que además simultanea su producción, son Daredevil Born Again para Marvel (febrero a agosto) y Dark Night para DC (febrero a junio). La tercera corre a cargo de Alan Moore y es Watchmen (DC). A partir de esta trilogía nada sería igual, el cómic evolucionó hacia un público más adulto y los superhérores se hicieron más oscuros.

Daredevil, un personaje de segunda fila

Para entender la importancia de Born Again en la cosmología Marvel hay que ver el peso de Daredevil antes de llegar Miller a la colección. El justiciero era uno de los últimos personajes que creó San Lee durante la expansión del universo heroico de los años 60. En abril de 1964 el editor de Marvel y el dibujante Bill Everett sacaban a la luz el primer número, las aventuras de El hombre sin miedo compartían espacio geográfico con Spiderman, de quien tomaba prestados algunos de sus villanos. Era un personaje de segunda fila que fue languideciendo y se convirtió en bimestral en la década de los 70. Este proceso de descomposición se detiene en mayo de 1979 cuando un jovencísimo Miller se hacía cargo primero de los lápices (#158) y poco después también de los guiones (#168 USA). Su primera decisión como responsable de la serie es crear el personaje de Elektra y solos dos números más tarde introduce a Kingpin en la historia como principal villano. El artista cierra su primera etapa en 1983 con Ruleta (#191 USA) un inquietante relato en el que juega a la ruleta rusa con Bullseye, al que ha dejado paralítico de una paliza. Ya se ve en esta primera etapa que el personaje no tiene nada que ver con el superhéroe clásico de Marvel que siempre se mueve en caminos políticamente correctos. Miller se va a DC a crear Ronin, una serie limitada inspirada en las tradiciones del Japón feudal y que tenía un fuerte carácter experimental tanto en la narrativa como en el estilo

En 1986 Marvel le ofrece retomar la colección de Daredevil y se estrena con un arco argumental que tenía como objetivo resetear el personaje y darle un nuevo enfoque. Born Again son siete números (#227-233#) en los que Miller no da solo la vuelta a Matt Murdock sino que también sacude los cimientos del cómic con ideas revolucionarias y que narra un viaje a los infiernos similar al que Coppola hiciera con su Apocalypse Now.

Referencias católicas

El artista de Maryland, ateo confeso, construye un marco religioso para su relato similar a la pasión de Cristo, en el que Matt Murdock ve como su vida se va al traste en todos sus aspectos tras la revelación de su identidad secreta por parte de su primera novia, Karen Page. Información que termina en manos del gran enemigo de Daredevil, Kingpin, jefe del crimen organizado en Nueva York. La aparición de esta figura femenina, que en los años 60 lucía como estereotipo de la mujer norteamericana, como actriz porno, prostituta y yonqui estuvo a punto de arruinar la salida del cómic, porque el Comics Code Authority no daba su aporbación para la publicación por considerarlo inapropiado para los niños, que para entonces eran el consumidor por excelencia de este tipo de productos.

Matt Murdock sufre sucesivamente la traición de Karen Page, la negación de Ben Ullrich (su amigo periodista), la falsa acusación por parte de la autoridad, el abandono de su círculo cercano, la muerte (encerrado en un taxi que es arrojado a la bahía) y la resurrección de la mano de su madre ausente, la hermana Maggie, convertida en monja. Pero más allá del evidente paralelismo con la historia de Jesús, Miller dota al personaje de una ética católica con la consiguiente carga moral y el lastre psicológico que conlleva el concepto de pecado. Era la primera vez que un superhéroe presentaba este tipo de problemas, aunque más bien la historia no se centra en la destrucción del mito, sino del hombre. En la primera parte de la historia (Apocalipsis, Purgatorio, ¡Paria! y Renacimiento) Kingpin derriba la imagen de abogado respetable de Murdock, le ahoga económicamente y le deja sin hogar y sin amigos. Una espiral de destrucción y autodestrucción que terminaran con un Murdock al borde de la locura, viviendo en la pobreza, sufirendo alucinaciones y actuando fuera de cualquier código moral.

La segunda parte del relato (Salvado, Dios y Patria y Argamedón) funciona como una expiación en la que el héroe recobra su misión y con ello, su identidad. Miller es rupturista tanto formal como conceptualmente, adopta los códigos del relato de la novela negra al cómic, dota al villano de una personalidad compleja y unos objetivos mundanos (ganar dinero) y consigue gracias a la ruptura clásica de la disposición de las viñetas crear un ritmo narrativo del relato que se adapta a las situaciones de la trama. En ocasiones acelera la acción, mientras que en otra consigue que el lector se detenga en una página el tiempo necesario para comprender todos los detalles.

El dibujo

El encargado del dibujo es David Mazzucchelli, quien ya estaba en la colección junto a Denny O’Neil antes del segundo desembarco de Miller y cuya continuidad fue una de las exigencias de Frank para hacerse cargo otra vez del personaje. Mazzucchelli es un dibujante de corte clásico, con un excelente dominio de la fisonomía y que bebe del estilo de Gene Colan. A lo largo del relato, al igual que Matt Murdock, su estilo va mutando desde un comienzo ortodoxo en el que sus viñetas lucen llenas de pequeños detalles hasta uno más impresionista donde el dibujante se ahorra trazos en busca de una mayor fuerza expresiva. Empieza ya a emplear las sombras y los claroscuros que dominan en El Año I de Batman, otro de los grandes de la historia del cómic y que volvería a reunir a esta fascinante pareja creativa. La arquitectura asimétrica de las páginas que concibe Miller le permite crear algunas viñetas página completa en las que luce todo su arte: a destacar tres imágenes: Matt Murdock en la cama, en brazos de su madre (en una imagen que recuerda a la Piedad de Miguel Ángel y resurgiendo del fuego como Daredevil. También fue el portadista de todos los números.

El personaje de Daredevil ha sido llevado al cine por Ben Affleck antes del boom de los superhérores (2003) y también ha dado lugar a una buena adaptación en formato de serie por parte de Netflix. Born Again sirve de base para la tercera temporada y última temporada, en la que Charlie Cox vive un infierno parecido al del cómic tras la muerte de Elektra.

 

Ficha

Fecha: 18-11-2021

Páginas: 192 color

Tamaño: 17x26

Formato: Tapa dura

Contiene: Daredevil #227-233 USA

Precio: 15 euros

Editorial: Panini