Ni No Kuni II: El Renacer de un Reino Prince's Edition
Ni No Kuni II: El Renacer de un Reino Prince's Edition
Carátula de Ni No Kuni II: El Renacer de un Reino Prince's Edition

Ni no Kuni 2: Revenant Kingdom, Análisis Switch. La magia sigue intacta

Tres años después de su lanzamiento original, Ni no Kuni 2: Revenant Kingdom llega a Nintendo Switch. Las capacidades de la portátil de Nintendo empeoran levemente la experiencia del clásico, aunque nada nos ha impedido disfrutarlo como se merece.

Pocas franquicias pueden decir que han trabajado con un estudio tan potente y amado como es Studio Ghibli. La fructuosa mezcla de talentos de Level-5 junto con Hayao Miyazaki y su atemporal equipo, nos presentó un interesante rpg que poco tenía que envidiar a los clásicos. Ni no Kuni: La ira de la Bruja Blanca nos descubrió un título introspectivo, repleto de drama, humor, de épica, de personajes de corazón puro, pero sobre todo, repleto de magia. 100 años después de los sucesos ocurridos en la primera entrega, nos deleitan con el regreso de su segundo episodio independiente: Ni no Kuni 2: The Revenant Kingdom. Un salto a Switch con The Prince's Edition, una versión completa del juego de 2018 que añade 3 dlc’s principales, dos nuevos modos de dificultad y algunas mejoras cosméticas. ¿Como ha sido su llegada?.

Espadazos, magia y diversión

Hablar de Ni no Kuni es hablar desde la inocencia, desde los ojos de Ghibli y en el idioma habitual de los J-RPG. Infundido bajo las ideas de la serie Suikoden, Ni No Kuni 2 reprende un nuevo viaje hasta el reino Cascabel poniéndonos en manos de Evan Pettiwhisker Tildrum, un joven heredero al trono que por azares del destino se ve obligado a abandonar su reino. En el papel de heredero desterrado deberemos devolver la paz a nuestra ciudad, acabando con todo tipo de enemigos y restituyendo nuestro propio reino. En esta segunda entrega se añaden algunos cambios considerables, ya que pasamos de la clásica lucha por turnos a la acción en tiempo real. Además del combate, también habrá lugar para la estrategia militar, la resolución de puzles, misiones secundarias y por supuesto, la creación de nuestro propio reino mediante la gestión de recursos. Uno de los elementos que no cambia es su cometido inicial: una persona del mundo real que aterriza en una ciudad de fantasía sin saber cómo, ni por qué.

Ni no Kuni 2 nos lleva al reino de Cascabel, un lugar colorido que ha sido corrompido por la llegada de Ratoléon y sus secuaces. Su forzosa entrada les lleva a tomar el control del castillo, desterrando así a Evan, un joven príncipe. A cargo de Evan y Roland, en el exilio conoceremos a nuevos aliados que nos ayudarán a crear nuestro propio imperio para construir un mundo más justo y feliz para siempre. Un lugar donde se instaure la paz y todos sus habitantes vivan en armonía. Y lo más importante, dicho lugar lo construiremos desde los cimientos, es decir ladrillo a ladrillo.

En esencia, el juego de rol comparte algunas características con su obra antecesora, pero no reniega de su propia identidad, ofreciendo combates frenéticos y desafiantes, a la par que un desarrollo de la aventura que nos invita a seguir visitando, mejorando y descubriendo nuevos mundos y mejoras para nuestros protagonistas. Las batallas aquí, especialmente en comparación con el clásico sistema por turnos visto en Wrath of the White Witch, están enfocadas claramente a la acción. Pasamos a un nuevo sistema de combate orientado a la lucha en tiempo real, donde además se añaden nuevas mecánicas.

En el combate tendremos combos, magias especiales y dispararemos armas de rango como pistolas o arcos. Todo esto se convierte en un sistema activo que se asemeja a un hack-n-slash y que emula lo visto anteriormente en otros RPG japoneses como la serie Tales Of. Las batallas se simplifican, pero a la vez, mantienen ese componente recompensante en cada uno de nuestros encontronazos con el enemigo. Por otra parte, contaremos con el ecualizador, un sistema en el que asignaremos nuestras fortalezas en combate gastando puntos y ajustando unos deslizadores. A modo de build, mejoraremos el daño y la resistencia de nuestros personajes, siendo muy útil si conocemos de antemano la vulnerabilidad de nuestros oponentes.

Poniendo la acción en el epicentro de todo

En el combate podremos equipar hasta 3 armas cuerpo a cuerpo. Cada una de ellas, se irán cargando poco a poco mientras vamos acertando golpes o recibiendo daño, haciendo que se incremente la fuerza de los ataques paulatinamente. Al llegar al 100%, podremos cambiar la carga completa para usar habilidades mágicas, ampliando su rango de efectivad o añadiendo un poder elemental. Con hasta 4 personajes principales en party, podremos cambiar de héroe principal en cualquier momento para trazar nuestras propias estrategias. Un sistema de combate que no reinventa la rueda pero que convence y entretiene, donde básicamente no hay momento para el aburrimiento.

Un elemento estratégico adicional que entra en combate son los fofis, unos espíritus de la naturaleza -muy cutes- que nos acompañaran en la batalla y que realizaran técnicas tanto curativas, de ataque o de defensa. Estos se convertirán en otro personaje más a tener en cuenta, siendo un indispensable en nuestra lucha. Los fofis son algunas de las criaturas que reclutaremos para que nos den soporte en batalla y nos acompañen durante toda la aventura. Los conseguiremos en misiones secundarias o interactuando con ellos a través de sencillas quest en el amplio mapa de Ni No Kuni. Además de su principal función como aliado en la arena, también nos serán imprescindibles para acceder a zonas restringidas del mapa que de otra forma nos sería imposible llegar: ya sea atravesando cascadas, realizando saltos imposibles o creando corrientes de aire.

En cuanto a la exploración, existen dos modos básicos: por un lado, tenemos la clásica en tercera persona repleta de detalles, y por otra, una versión caricaturizada -estilo cabezones o chibis- de nuestros personajes en una cámara cenital cada vez que pasemos por algunas zonas puntuales. Nuestro recorrido por el mundo es bastante accesible, en ocasiones demasiado: encontraremos ítems en abundancia, puntos de guardado manual, autoguardado constante, y numerosos puntos de teletransporte, especialmente en zonas con una mayor dificultad.

Ni no Kuni 2: Revenant Kingdom, Análisis Switch. La magia sigue intacta
El modo chibi, enfocado a la exploración moderada y lucha

Otros de los puntos interesantes son las actividades y opciones que dan vida a nuestra aventura; desde puzles bien planteados, la creación de nuestro reino y las batallas campales. Este último es un sistema de guerra entre ejércitos con una vista cenital y un cierto componente estratégico con un sistema de niveles diferente al nuestro. Podremos mejorar nuestras unidades, aunque no será necesario profundizar si no queremos. De hecho, el juego nos propone muchas alternativas a la lucha, y nos exigirá muchas horas y ganas para seguir avanzando. Encontraremos algún que otro pico de dificultad vinculado con algunos enemigos, pero nunca con sus mecánicas o jugabilidad. Como todo hijo de rpg, estaremos en constante farmeo para subir de nivel, y por suerte, la lucha no será la única manera en la que podremos ganar experiencia.

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Uno de los minijuegos recurrentes, las batallas campales

Creando nuestra propia estafa piramidal en el reino de Estivania

La creación de nuestra propia utopía no será tarea sencilla. Con ello, Evan y su pandilla de aliados darán forma a su propio reino en pleno desierto. Esto significa que jugaremos a desarrollar nuestro propio asentamiento hasta convertirlo en una gran ciudad. Para conseguirlo tendremos la misión de crear edificios y un amplio catálogo servicios propios para abastecer nuestro reino. La creación de mercados y granjas nos servirá para tener ganancias y numerosos ítems, mientras que otros nos permitirán investigar nuevas magias y armas. Aunque lo más importante antes que el reino son sus habitantes. Nuestra misión será captar a distintos personajes por el mapa para embaucarlos en nuestra propia estafa piramidal para desarrollar la ciudad de Estivania. Dicho de otra manera: reclutamos habitantes y recogeremos las ganancias.

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La creación de Estivania con multitud de opciones y recursos

Cada uno de los ciudadanos que ayudemos lo agradecerá viajando a nuestro reino. De hecho, cada personaje tendrá unos conocimientos específicos que lo hará idóneo para una tarea, ya sea en el laboratorio, las granjas u otros servicios. Sus destrezas se mostrarán por adelantado en una ficha al estilo Fallout Shelter. Esta valiosa información nos servirá para elegir bien a nuestros civiles y ahorrar tiempo, ya que no hará falta que emprendamos quest a lo loco. Para la construcción de Estivania no existen reglas: será lo grande y variada que nosotros queramos.

Esto plantea todo un reto, especialmente para los completistas; añadiendo un sistema bien planteado y que engancha, ya sea ampliando la ciudad o aumentando los puntos de construcción. Pero lo más destacable, es que las horas invertidas en Estivania, nos serán recompensadas en el juego, ya que tendremos una forma extra de obtener experiencia sin tener la necesidad de hacerlo únicamente en la lucha. En este sentido, la construcción del reino no es una herramienta aislada, si no que como todo, nuestras acciones y desempeño también suma.

Con el característico sello de Ghibli

Ni no Kuni 2: Revenant Kingdom, Análisis Switch. La magia sigue intacta
Animaciones propias de las cintas de Ghibli

En formato episódico, como si fuese un cuento, nos iremos adentrando en la cautivadora historia de Ni no Kuni 2. Cada ciudad nos sumergirá en su propia cultura e ideología, además de reflejarnos algunos de los principales conflictos sociales entre ellos. Todos tienen algo en común, el idílico sueño para construir esa utopía y romper con las cadenas que arrastran al pueblo y a sus habitantes. Nos acompañan paisajes oníricos, personajes entrañables, escenarios para el recuerdo, y la fantástica banda sonora de Joe Hisaishi -que en su palmarés tiene trabajos como el primer Ni no Kuni, la Princesa Mononoke o El viaje de Chihiro-. El inconfundible sello Ghibli, pone sobradamente la guinda a un título que cumple con todo lo que se puede pedir y esperar en una secuela de este nivel.

Ni no Kuni 2: Revenant Kingdom, Análisis Switch. La magia sigue intacta
Una constante tragi-comedia

El eje central del título gira en torno a la trama. Los dramas de un joven príncipe inexperto y los malvados planes de Ratoléon. En comparación con La ira de la bruja Blanca, estamos ante una historia más superflua, llena de clichés y con menos carga personal que erradica en un mensaje claro y constante: restablecer la paz en Estivania. Una propuesta que encarece los dramas personales de sus protagonistas, pero que engrandece la comedia y la actitud ante las adversidades. A esto, se le suma el honorable trabajo de diseño de Yoshiyuke Momose, que nos ofrece todo tipo de referencias a las clásicas cintas de Ghibli. Un mundo repleto de luces, de sombras y escenarios detallados que están pensados con un mimo y sensibilidad especial. Cada recoveco del reino y personajes, quedarán grabados sin duda en nuestras retinas por un tiempo.

Desempeño en Switch

Está claro, la llegada a Switch ha implicado algunas concesiones. De hecho, tiene algunos leves problemas en su desempeño y rendimiento. La llegada a la portátil de Nintendo nos ofrece una resolución más borrosa, unos problemas puntuales en la carga de texturas y una bajada inestable de los frames. No todo es malo, ya que disfrutarlo cómodamente en formato portátil es toda una gozada. No comete errores graves, y todas sus fortalezas -incluidos los dlcs- se anteponen a las leves limitaciones técnicas de la consola. Fallos que no son dramáticos, pero que sí están presentes. Gráficamente, sin duda, sigue manteniendo su atractivo.

Esta vez se han tomado algunos riesgos añadiendo la estrategia militar o la construcción del mundo que por sorpresa nuestra, han encajado de maravilla. Tampoco está exento de problemas: tiene numerosas repeticiones de enemigos, algunas bajadas de framerate, poca distinción entre habilidades y un modo continental -modo chibi- que no convence en exceso. A pesar de todo, Ni no Kuni 2 es un juego hecho con cariño, y se nota. Un título que se ha convertido en un clásico dentro de los J-RPG y de los que son tan necesarios hoy en día. Una historia muy humana a pesar de ser contada por animales antropomórficos. Una vez más, se confirma que Level-5, y Studio Ghibli, no ha perdido su magia.

CONCLUSIÓN

Ni No kuni 2 construye sus propias bases a partir de la obra antecesora, aunque lo hace innovando en muchos aspectos; añadiendo acción en tiempo real, la gestión del reino o el propio asentamiento militar. No está exento de problemas, y la realidad es que la versión de Switch está un paso por debajo a la calidad que nos tiene acostumbrado el título original. En contrapartida, todas sus fortalezas lo rememoran como un clásico dentro de los J-RPG, de los que son tan necesarios hoy en día.

LO MEJOR

  • Ciertos guiños a la anterior entrega
  • Artísticamente con una sensibilidad y encanto especial
  • Sus personajes enamoran desde un principio
  • Su sistema de gestión del reino, los juegos de ingenio y otros minijuegos
  • La banda sonora añade valor a la narrativa y a los hechos que suceden
  • La llegada de dos nuevos modos de dificultad: experto y díficil

LO PEOR

  • Las animaciones y voces escasean
  • La llegada a Switch ofrece una versión técnicamente inferior
  • El modo "chibi" no acaba de convencer
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.