Warhammer Age of Sigmar: Storm Ground
Warhammer Age of Sigmar: Storm Ground
Carátula de Warhammer Age of Sigmar: Storm Ground

Warhammer Age of Sigmar: Storm Ground, análisis PC. Entre dos mundos

La más reciente entrada en su franquicia, Warhammer Age of Sigmar: Storm Ground, es un juego que sigue la estela de los roguelike pero que se queda a medias

¿Te gusta Warhammer pero no quieres dejarte todo el sueldo en comprar miniaturas, o la vista intentando pintarlas? Entonces quizá te interese este RPG táctico por turnos, desarrollado por Gasket Games y publicado por Focus Home Interactive. Se desarrolla en el universo de Age of Sigmar, una de las muchas líneas argumentales del juego de Games Workshop, con la diferencia de que ahora el campo de batalla está dividido en hexágonos y debemos coleccionar objetos en forma de cartas y reclutar soldados. El juego cuenta con un modo historia en el que podemos seleccionar entre nueve personajes, así como un multijugador online.

En el modo historia podemos enfrentarnos a batallas con objetivos como tomar puntos de control, derrotar a oleadas de enemigos, o acabar con una unidad concreta. Al comienzo se nos dará a elegir entre tres facciones (Eternos de la Tormenta, Acechanoches y Gusanoides de Nurgle), y entre tres personajes de cada una, con un total de nueve posibilidades distintas; según a quién escojamos, la trama y las batallas cambiarán, pero el objetivo será el mismo: tomar el bastión enemigo. Las habilidades de cada uno y la forma de invocar unidades también cambian, así que tenlo en cuenta a la hora de desplegar a tus tropas. Dependiendo de nuestras elecciones, la experiencia de juego será muy distinta de una partida a otra.

Podremos nutrir nuestras filas con efectivos que se nos unirán a lo largo de la historia y con otros que serán la recompensa por haber completado alguna misión. Entre ellos tendremos a las unidades típicas de esta clase de juegos: tanques, magos, unidades que atacan a distancia… También recibiremos equipamiento y potenciadores en forma de cartas, que deberemos asignar antes de cada combate, además de las cartas de lore, que ayudan a expandir la historia para los fans más acérrimos de Warhammer.

Por otra parte, lo más interesante de este modo consiste en que, si perdemos en cualquier momento, tendremos que empezar de cero, pero con todo el equipamiento que hemos obtenido en la sesión anterior, al más puro estilo roguelike. Además, la diferencia en los modos de juego lo vuelve interesante: los Eternos de la Tormenta son unidades más fuertes y resistentes, los Acechanoches tienen fuerza en sus números, aunque cada unidad individual sea débil, y los Gusanoides de Nurgle tienen un modo de jugar muy peculiar basado en la putrefacción.

Los escenarios pueden resultar repetitivos, ya que el terreno en el que se desarrollan las batallas solo cambia entre terreno normal y elevado; al final, todos los mapas acaban pareciendo el mismo. Además, el ritmo es bastante lento tanto en las escenas narrativas como en el campo de batalla, sobre todo cuando empezamos a tener más unidades, ya que no hay opción de saltar las animaciones de combate y estas son muchas y muy largas. Para empeorar las cosas, la traducción tiene bastantes fallos aquí y allá, lo cual resulta molesto; a veces se trata de errores gramaticales o de vocabulario, mientras que otras veces se olvidan de traducir y dejan el texto original en inglés.

Sin embargo, el peor problema del que sufre son varios bugs que a veces impiden jugar el juego, desde la inicialización de este hasta falta de respuesta cuando el jugador intenta seleccionar Nueva partida, Continuar o Multijugador. Esta clase de errores son lo suficientemente frecuentes como para hacer que queramos dejar el juego o seamos incapaces de seguir con él, ya que se bloquea y no permite seguir jugando.

El modo multijugador online nos permite jugar con desconocidos, con nuestros amigos o con la IA. De esta última hay que mencionar que a veces se comporta de forma irregular, especialmente cuando lleva a la facción de Gusanoides, ya que a veces decide moverse por el mapa de forma errática sin intentar atacarnos.

El juego hace una referencia a su contrapartida física en el modo de pintura de ejército, que nos permite seleccionar tres colores para aplicar a nuestras unidades. Este detalle es un buen guiño, pues pintar las miniaturas es uno de los aspectos esenciales del juego de miniaturas de Games Workshop. De hecho, en general, el aspecto gráfico es muy llamativo, y constituye una de las fortalezas de Warhammer Age of Sigmar: Storm Ground.

CONCLUSIÓN

En general, este es un juego entretenido que flaquea por muchas partes, desde la jugabilidad hasta la traducción. Los fallos no son tan terribles que nos impidan jugarlo, pero sí se vuelven pesados y dificultan las cosas. Los fans de Warhammer sin duda lo disfrutarán, aunque es dudoso que alguien que no sea fan de Games Workshop decida darle una oportunidad.

LO MEJOR

  • Muchas opciones a la hora de comenzar una campaña en el modo historia
  • Gran capacidad de personalización y refinamiento gracias al sistema roguelike
  • Interesante modo de pintura de unidades

LO PEOR

  • Poca variedad en los mapas
  • La IA se comporta de forma ilógica en ocasiones
  • Bugs que impiden jugar
6

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.