Disgaea 6: Defiance of Destiny
Disgaea 6: Defiance of Destiny
Carátula de Disgaea 6: Defiance of Destiny

Disgaea 6, análisis Switch. Muerte al dios de la destrucción

Esta icónica saga de rol estratégico de Nipon Icchi acaba de lanzar su sexta entrega tras un parón de seis años. Aquí te contamos nuestras impresiones.

Los mundos de todo el multiverso están en peligro: el Dios de la Destrucción más poderoso de todos los tiempos ha aparecido, y no existe nadie lo suficientemente poderoso como para plantarle cara. Salvo por Zed, un zombi esmirriado que ya ha acabado con él nada más comenzar el juego. ¿Cómo?

Disgaea 6 comienza su historia in media res, mostrándonos a los protagonistas después de que estos hayan cumplido su misión. Entonces, Zed, el “héroe” de esta aventura, comienza a narrar cómo lo consiguió; así será cómo experimentaremos el juego, a través de una serie de flashbacks que cuentan la forma en que logró convertirse en un luchador aún más temible que el Dios de la Destrucción más poderoso que jamás haya existido. O, bueno, una parte del juego, pero aquí no queremos hacer spoilers.

Venganza a toda costa

El secreto detrás de su éxito se encuentra en un conjuro llamado “Súper Reencarnación”, creado por el gran sabio reencarnado en perro Cerberus, compañero de Zed. Este hechizo hace que quien caiga presa de él no pueda morir del todo: cada vez que se le pone fin a la vida de las personas afectadas por la Súper Reencarnación, estas volverán a la vida, transportadas al lugar idóneo para que puedan hacerse más poderosos y así obtener los medios necesarios para derrotar a su adversario.

Esto se traduce en que el jugador verá, una y otra vez, cómo el Dios de la Destrucción acaba con la vida de nuestros protagonistas decenas de veces; de hecho, él es el jefe final de todas las secciones que encontraremos, y siempre saldrá victorioso. Pero Zed no se rendirá nunca: su objetivo es vengar la muerte de su hermana, Bieko, a quien quiere más que a nada en el mundo entero. A su aventura se irán uniendo un rey obsesionado con el dinero, una princesa a la que solo le importa encontrar el amor verdadero y conseguir un final feliz, una luchadora al más puro estilo tokusatsu (es decir, como los Power Rangers) que valora la justicia por encima de todo lo demás, y una anciana de 10.000 años que se convierte en una magical girl gracias al poder de una varita mágica… además de algunas otras sorpresas.

Tanto la trama como los personajes sirven para alcanzar el objetivo principal de la saga Disgaea, que es el humor: las obsesiones de cada uno y las formas tan cerradas que tienen de ver el mundo chocan a menudo entre sí y dan lugar a situaciones absurdas que nos sacarán alguna sonrisa. Aunque la trama pueda parecer seria, no lo es: entre las muchas muertes de Zed se cuentan una vez en que murió por culpa de un pedo del Dios de la Destrucción, u otra en la que fue atropellado por la deidad de la muerte de todos los isekais: una furgoneta común. Las situaciones son ridículas, y pronto comprobamos que el juego no se toma en serio a sí mismo; por el contrario, busca que el jugador se entretenga y se divierta sin pensar demasiado en la trama.

Más allá de la trama

El estilo de juego, por el contrario, es muy complejo. Sí, el modo historia es fácil de superar, pero eso solo es un punto aparte. El juego nos presentará otros desafíos, como el Item World, que serán más difíciles de superar y que requerirán que conozcamos bien las mecánicas del juego. Y son muchas, muchas mecánicas muy, muy complejas.

Por ejemplo, si queremos que la tienda venda objetos mejores que con los que empezamos, no bastará con avanzar la trama: tendremos que ir a la Dark Assembly y pedir a los senadores que voten a favor de esta propuesta. Para asegurarnos de tener éxito, tendremos que sobornarlos para que nos favorezcan con su decisión, y aún así hay veces en que nos traicionarán y votarán en contra.

Pero la Dark Assembly no sirve solo para mejorar objetos, sino también para obtener bonificadores como obtener el triple de experiencia, recibir mejores objetos tras finalizar un combate, obtener premios… es decir, que tenemos que tener a los senadores en nuestro bolsillo para que voten lo que queremos. Para lograr eso, tenemos que gastar maná en las propuestas consistentes en mejorar las relaciones con una clase o monstruo diferente, cada uno de los cuales requerirá un objeto en concreto para sobornarlos.

Pero la asamblea no sirve solo para que aprueben este tipo de medidas, que gastan maná. No; también hay otras que podemos usar sin la aprobación del senado. Entre estas está la creación de personajes (de las clases y tipos que hayamos desbloqueado subiendo la maestría de cada clase u obteniéndolas superando Quests), el cambio de colores de un personaje, o la eliminación de personajes que ya no querramos usar.

En cuanto a la subida de nivel, no basta con avanzar del 1 al 2; por el contrario, tendremos que usar la mecánica de Super Reencarnación que, aunque nos devuelve al nivel 1 cada vez que la usamos, nos ofrece la posibilidad de subir las estadísticas y el nivel del personaje a cambio de gastar puntos de maná y de karma.

¿Cómo se consigue el maná? Superando misiones, claro. ¿Y el karma? Usando el sistema de D-Merits, que consisten en una lista de logros que cada personaje tiene por sí mismo y que consisten en superar desafíos como hacer una cantidad determinada de daño o subir a determinado nivel. Si conseguimos superarlos, además de conseguir puntos de karma, también se nos darán bonificaciones que harán más fácil obtener puntos de experiencia y de maná.

Y cuando hablamos de la experiencia no nos referimos solo a la que nos permite subir de nivel, sino también a la que obtenemos al usar una técnica, que hace que esta suba de nivel; o la experiencia necesaria para subir de clase, que hará que podamos usar mejores técnicas y equipamiento. Además, también hay un tipo de experiencia libre que se nos otorgarán tras cada nivel, que nos permite subir los niveles y maestrías de cada personaje como queramos, siempre que tengamos suficiente experiencia y dinero.

¿Y qué pasa si tenemos mucho maná, pero queremos conseguir más fondos? ¿O si estamos faltos de maná y no nos importa sacrificar experiencia? Pues podemos usar la Cheat Shop, la cual nos permite aumentar la cantidad que recibimos de cada una de estas recompensas a cambio de disminuir lo que recibimos de otras. Así, por ejemplo, podemos ganar 120% de dinero a cambio de obtener solo el 80% de experiencia.

Otras formas que tenemos de mejorar a los personajes es a través de la Quest Shop, que nos irá dando misiones que debemos superar para poder obtener objetos, dinero, maná o desbloquear nuevas clases y monstruos; o a través de la Squad Shop, que nos permitirá asignar personajes a determinadas categorías que obtendrán recompensas adicionales a las que normalmente obtenemos al superar un nivel.

Tampoco debemos olvidarnos de visitar a menudo el Item World. Su funcionamiento es muy complejo pero, para simplificarlo, podemos decir que se trata de mapas especiales que debemos superar para mejorar el nivel y la efectividad de cualquier objeto, desde armas y armadura hasta items de recuperación de energía y SP. Además, también nos permite mejorar e intercambiar “inocentes”, que son características que aumentan una u otra estadística de los objetos.

En el campo de batalla

Por último, debemos centrarnos en los combates. Quienes hayan jugado a otros SRPGs conocerán el funcionamiento básico de Disgaea; sin embargo, hay otros aspectos que separan a este de otros juegos. Por ejemplo, debemos tener en cuenta la proximidad de nuestros aliados al atacar para realizar ataques de equipo o combos, que aumentan el poder de nuestras embestidas. También tenemos que tener claro en qué orden debe moverse cada personaje, ya que podemos atacar con uno primero y luego mover a otro a un lugar diferente para aumentar nuestra efectividad. Y, por supuesto, tenemos que tener cuidado de no golpear a nuestros colegas con nuestras técnicas, pues el fuego amigo está siempre activado.

En todo momento deberemos prestar atención también a los bloques Geo. Estos son objetos de colores determinados que, cuando se ponen encima de ciertas casillas coloreadas, transmiten un efecto concreto a todas las casillas de ese color. Por ejemplo, su ponemos un Geo con la característica “DMG +50%” sobre las casillas verdes, todos los aliados y enemigos que se encuentren encima de estas perderán la mitad de su energía al comienzo de cada turno.

Todas estas características tan particulares pueden hacernos pensar que el juego es demasiado complejo, y nos pueden quitar las ganas de darle una oportunidad. Por suerte, Disgaea 6 nos ofrece tutoriales frecuentes y amenos con los que podemos ir aprendiendo poco a poco la función de cada característica sin tener que absorberlo todo de golpe. Además, también existe un modo automático que no solo hace que los personajes luchen solos, sino que además permite que una batalla determinada se repita en bucle para que podamos obtener experiencia, dinero y maná mientras estamos ocupados con otras tareas.

Aun así, es importante señalar que el sentido del humor que muestra a veces es muy blanco, pero otras veces puede resultar ofensivo. Por ejemplo, hay técnicas que son más efectivas si el personaje que las usa es una mujer con pechos voluptuosos, y otras que solo funcionan si el usuario es “una mujer de pecho plano”. Este tipo de chistes, que ya deberían estar superados, a veces resultan ineludibles, y le dan un toque amargo a un juego que no necesitaba ser vulgar para destacar.

Otro punto negativo, que tan solo notarán quienes ya sean fans de la saga, es que en esta entrega de Disgaea se ha recortado contenido que aparecía en títulos anteriores, como las habilidades de las armas, o varias clases que aparecían en juegos anteriores y en este no. Además, el aspecto gráfico y el rendimiento del juego están muy por debajo de lo que Switch se puede permitir.

CONCLUSIÓN

En resumen, Disgaea 6 se trata de un juego de trama ligera y desenfadada que se vuelve mucho más complejo cuando nos centramos en sus mecánicas. Esto significa que necesitaremos pasar bastante tiempo jugando antes de estar completamente familiarizados con el sistema que nos presenta, una inversión de tiempo y esfuerzo para la que no todo el mundo puede estar preparado. Aun así, si eres fan de este género de videojuegos, merecerá la pena aprender todo esto, ya que este es un juego muy divertido una vez aprendes la dinámica que hay detrás de él.

LO MEJOR

  • Juego muy completo que nos puede brindar cientos de horas de diversión
  • Mecánicas complejas que hacen que superar ciertos desafíos sea muy satisfactorio
  • Múltiples finales que alcanzaremos según las decisiones que tomemos

LO PEOR

  • Muy complejo, requiere mucho tiempo y esfuerzo para entender su dinámica
  • No está traducido; solo se encuentra en inglés
  • El humor de sus chistes a veces puede resultar ofensivo
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.