SaGa Frontier Remastered
SaGa Frontier Remastered
Carátula de SaGa Frontier Remastered

SaGa Frontier Remastered, análisis PS4. Un JRPG diferente

SaGa Frontier Remastered es un JRPG muy poco convencional que nos ofrece mucha libertad a la hora de escoger cómo jugamos... aunque a veces sea frustrante.

SaGa Frontier es un juego originalmente publicado en 1997 para PSOne, y eso es algo que se nota en todo momento. Y es que este no es un juego para todos los públicos, sino para fans de la franquicia SaGa o de las JRPGs de vieja escuela. Sin embargo, si inviertes suficiente tiempo en entender el enmarañado sistema de combate y el ritmo tan desigual mediante el que se desarrolla este juego, puedes llegar a encontrar una joya oculta.

Y es que este título es de todo menos un mal juego. Nada más lejos; es innovador en un sinfín de aspectos, como la posibilidad de elegir a uno entre siete protagonistas (más uno adicional que se une cuando completas la historia una vez), de reclutar personajes que son puramente opcionales, o de avanzar la trama a tu propio ritmo. De hecho, casi se podría considerar que este es un juego de mundo abierto.

El mundo de SaGa Frontier

Escojas al personaje que escojas, el mundo será el mismo, y los NPCs dirán los mismos diálogos. La primera diferencia que notaremos es que empezaremos en lugares distintos según qué protagonista llevemos: en la nave Cygnus si llevamos a Red, en el reino vampírico Facinaturu si elegimos a Asellus, etc. Al principio tendremos que realizar una serie de misiones que sirven a modo de tutorial, aunque muy a menudo no dejan nada claro qué debemos hacer y nos pasamos horas deambulando sin rumbo.

A partir de cierto punto, nos tocará elegir entre varias opciones. Por ejemplo, si escogiste a Asellus, existen tres rutas diferentes para escapar de Facinaturu; según la que escojamos, se nos unirán unos personajes u otros o tendremos que hacer unas mazmorras u otras. Entonces llegará un fragmento del juego, que ocupa la mayor parte del tiempo, donde tendremos total libertad de viajar a un sitio u otro en el orden que queramos. Algunos eventos de la historia ocurrirán obligatoriamente en un punto concreto, mientras que otros se desencadenarán al azar, sin que puedas saber cuándo o cómo va a ocurrir. Esto significa que a menudo nos encontraremos deambulando por el mundo sin saber cómo continuar la trama.

La parte buena de esto es que la cantidad de escenarios que podemos visitar es abrumadora, y se nos da total libertad para elegir entre un montón de tipos de magia, armas y armaduras. Incluso hay eventos que no son obligatorios para continuar pero que te facilitarán mucho las cosas, como la recolección de las cartas del Arcano o las Runas mágicas. Si elegimos hacer estas subquests opcionales, también se nos irán uniendo personajes, tanto humanos como monstruos: en total, nuestro equipo activo admite hasta a 5 personajes, pero también podemos tener dos equipos secundarios con otros 5 miembros cada uno. El máximo de personajes que podemos reclutar en una partida asciende a un total de 18.

El sistema de combate

Describir el sistema de lucha de SaGa Frontier no es sencillo. Y es que debemos preocuparnos en todo momento de cuatro variables: el HP (puntos de vida, como en otros RPGs), el WP (puntos de técnicas realizadas con armas), el JP (puntos de magia) y los LP, los puntos de vida. Cada vez que el HP de uno de nuestros personajes caiga a cero, quedará indispuesto y perderá un punto de vida. Tras acabar cada combate, todos los personajes curarán su HP automáticamente, salvo quienes se hayan quedado sin puntos de vida. Si los LP del protagonista llegan a 0 en cualquier momento, será Game Over.

Pero esta no es la única peculiaridad. Si tenemos suficientes personajes reclutados, al comenzar una pelea podemos elegir entre luchar con el equipo 1, 2 o 3; somos libres de escoger estrategias específicas para cada tipo de situación. Por ejemplo, podemos tener un equipo que se concentre en ataque físico, otro en magia, etc. Además, al comienzo de la batalla se nos da la opción de poner a los personajes en una posición delantera (llegan a más enemigos pero reciben mas daño) o trasera (reciben menos daño, pero atacan a distancia).

La magia también merece un apartado propio. Y es que existen muchos tipos que existen en una relación dual antagónica: si un personaje aprende magia de luz, no podrá aprender magia de oscuridad a menos que olvide primero la lumínica. O se has aprendido magia “Mystic”, tienes que elegir entre esta o la de “Realm”; todas estas decisiones afectarán a la magia y las habilidades que podremos usar en combate.

Otro punto interesante es que ciertos monstruos se pueden unir a nuestro equipo, como Thunder, el amigo del bardo Lute, o el Rey Sei, a quien podemos reclutar después de una difícil sidequest opcional. Ellos no pueden equiparse con armas, solo con accesorios, y sus técnicas dependerán de a quién derrotemos en combate; tras el final de cada contienda, cada monstruo podrá elegir copiar una habilidad de uno de los monstruos caídos. Lo más peculiar de todo esto es que nuestras criaturas cambiarán de aspecto según las habilidades que hayan absorbido.

Un ritmo extraño

El aspecto que más llama la atención de este juego es el ritmo que sigue a la hora de avanzar la trama. Puedes pasar horas intentando superar un evento, y los tres siguientes te vendrán de golpe. Además, muchos sucesos ocurrirán de forma totalmente aleatoria, como es el caso de Asellus: todo lo que puedes hacer con ella es ir viajando de una ciudad a otra, con la esperanza de que cuando entres a un escenario nuevo (o de nuevo, si ya habías estado ahí) aparezca alguno de los secuaces que han mandado para asesinarte.

La idea detrás de todo esto es fomentar la exploración, que el jugador visite tantos lugares como sea posible y complete tantas sidequests como le apetezca. Así conseguiremos nuevos tipos de magia y más aliados para nuestros equipos, aunque debemos andarnos con cuidado: a veces, si no vamos al sitio adecuado en el momento preciso, o si no seleccionamos la respuesta correcta cuando se nos presentan varias opciones, podemos perder la oportunidad de añadir nuevos miembros.

La primera vez que uno se pasa el juego, este sistema puede parecer interesante, aunque avance a trompicones. Sin embargo, cuando comencemos una nueva partida con un personaje diferente y veamos que casi todo el mundo se mantiene igual, puede acabar haciéndose pesado. Las sidequests serán las mismas, algunos aliados estarán en los mismos sitios esperando a que los reclutes, la misma magia se compra en los mismos sitios… al final, uno siente que está haciendo un trabajo en lugar de jugar a un juego. Aunque la opción New Game + nos permite comenzar con unas cuantas ventajas de la partida anterior, con lo que nos será más fácil recorrer los nuevos escenarios.

Por suerte, este remaster cuenta con unas cuantas características que lo hacen mucho más accesible a los jugadores de hoy en día. Por ejemplo, podemos duplicar o triplicar la velocidad tanto del juego como de las batallas, haciendo que el grindeo (indispensable para avanzar) se haga menos pesado. Además, este juego cuenta con una historia adicional al original que no se pudo incluir en 1997 por falta de tiempo: la del personaje Fuse, un policía de IRPO.

El acompañamiento de la aventura

Si entras a SaGa Frontier Remastered esperando ver gráficos de última generación, te llevarás una decepción. La estética sigue siendo la misma que en PSOne, aunque con claras mejoras para que se vea más limpio y pulido. Pero no debemos entrar esperando un tratamiento similar al de Trials of Mana o Final Fantasy VII Remake.

En cuanto a la banda sonora, cabe mencionar que es extensa y que sirve muy bien para dar vida a escenarios completamente dispares entre sí. Se nota que no ha habido un solo compositor con una idea única, sino muchos y procedentes de sagas como Final Fantasy o Mana, lo cual nos da una idea de lo alto que está el listón.

Un juego de nicho

Jugar a un JRPG puede ser una experiencia extraña si no tienes práctica con este género. Pero jugar a este JRPG se puede volver desquiciante. Y es que la curva de aprendizaje es demasiado elevada y el sistema de batallas, magias, etc., no es nada intuitivo. Incluso aquellos que ya tengan experiencia con franquicias como Final Fantasy, Chrono Trigger, Golden Sun o demás tendrán problemas para avanzar en SaGa Frontier Remastered.

Por otra parte, si le dedicas el tiempo suficiente y aprendes todas sus mecánicas a base de puro ensayo y error, acabarás encontrándote con un mundo rico y lleno de matices, personajes interesantes, y batallas trepidantes. Es una experiencia fascinante, pero que puede abrumarnos mucho al comienzo, cuando se nos lanzan un montón de conceptos a la cara y no nos ayudan lo más mínimo para indicarnos cómo progresar.

Todos estos matices y aclaraciones no nos deben cegar al hecho de que esta es una joya esperando a ser descubierta. No por nada fue el quinto juego más vendido en Japón en 1997, y hoy en día es el decimoquinto; un título muy disputado y nada fácil de lograr. Además, en 2000 los editores de la revista Famitsu lo votaron como el 18º mejor juego de PSOne de todos los tiempos, tan solo detrás de gigantes como Final Fantasy VII, Metal Gear Solid o Tekken 3. Solo por eso, ya merece la pena darle una oportunidad.

LO MEJOR

  • Siete protagonistas con historias diferentes para elegir
  • Un mundo abierto en el que podemos explorar libremente
  • Mejoras de calidad de vida como la posibilidad de duplicar o triplicar la velocidad

LO PEOR

  • Solo disponible en inglés
  • El ritmo de la trama puede resultar confuso, abrumador y frustrante
  • El sistema de combate es complejo y requiere mucha experimentación

CONCLUSIÓN

Recomendamos este título a los fans de los JRPGs más tradicionales, a fans de la franquicia SaGa, y a todas aquellas personas que tengan mucho tiempo libre y ganas de experimentar. De lo contrario, este juego puede resultar lento, difícil o frustrante, y nos perderemos toda la magia que se esconde detrás de estas interfaces tan complejas. Pero si tienes la suficiente paciencia, te encontrarás con uno de los mejores RPGs que Square Enix puede ofrecer.

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.