Breathedge
Breathedge
Carátula de Breathedge

Breathedge, análisis del Subnautica en el espacio

Recorremos el espacio para analizar Breathedge, un título inspirado en Subnautica y con gran capacidad inmersiva que probará nuestros límites en el espacio.

“Es Subnautica pero en el espacio”. Así es como el equipo detrás de Breathedge califica su videojuego. Ya de primeras no nos gustan las comparaciones porque tienden a ser odiosas, pero RedRuins Softworks se ha atrevido a ello y les ha funcionado. La experiencia es justo la que buscábamos (con sus matices) y ha logrado crearse una identidad con la que mantenerte enganchado durante horas en este survival espacial. Breathedge es inteligente y atrae a sus jugadores comparándose con los más grandes y te atrapa con sus propias virtudes. Empezaremos jugando al “Subnautica en el espacio” y acabaremos sumergidos en Breathedge.

Breathedge, el futuro de las funerarias

En un principio aparecemos siendo apaleados por una especie de robot-ataúd exigiéndonos la explicación de lo sucedido. Es así, pues, como empezamos dentro de una nave espacial de la funeraria Breathedge con el propósito de enterrar a nuestro difunto abuelo. Sin embargo, un terrible accidente nos mantendrá en la deriva espacial acompañado de la inteligencia artificial (IA) del traje.

Como buen survival, la exploración es fundamental en Breathedge. La hace divertida y curiosa al ubicarnos en el espacio, con objetos sin gravedad que flotan sin rumbo fijo. Es espectacular poder viajar por el espacio sin barrera alguna y que puedas hacer tanto en un lugar tan grande. Si bien hay ciertos puntos en el mapa obligatorios para seguir avanzando, el resto aún está por explorar. Nos fascina la capacidad que tiene para invitar al jugador a explorar gracias al uso de la iluminación y el color para que siempre exista una recompensa detrás de todo ello. Antes, eso sí, tendremos nuestras limitaciones.

El condicionamiento inicial es bastante grande y apenas podemos movernos sin antes volver a la base para recuperar oxígeno. Esto cambiará a medida que exploremos y descubramos nuevas recetas para crear y mejorar nuestra bombona de oxígeno, trajes resistentes a la electricidad o aumentar nuestra resistencia a la radiación. Esta última es la que marca los límites de hasta dónde podemos llegar y nos obliga a explorar nuestro alrededor. Breathedge la ha utilizado con inteligencia y será aumentando nuestra resistencia a ella la que nos permitirá, digamos, pasar de zona.

El tiempo fluye diferente en Breathedge

Tendremos distintas herramientas para explorar como un taladro para extraer aluminio o un agarrador para no pincharnos al coger cristal. Lamentablemente, tienen usos limitados y pueden dejarnos vendidos en un momento en el que las necesitábamos. A esto también le acompañan errores de diseño incomprensibles. Por ejemplo, aprendemos objetos necesarios para la misión una vez llegamos al destino, por lo que nos obliga a ir a la base para construir lo necesario y volver. Estas pérdidas de tiempo suceden más de lo que nos gustaría y se podrían arreglar, simplemente, poniendo una mesa de trabajo cerca de la zona o haciendo las herramientas irrompibles, pero, de momento, no es el caso.

También echamos en falta cierta organización de material como un indicador para saber lo que tenemos o no y la incomprensible situación de poder llenar un contenedor de objetos y no podérnoslo llevar lleno hacia la siguiente zona. Afortunadamente Breathedge dispone de vehículos que agilizarán nuestro paseo por el espacio, así como módulos para crear nuestra propia estación espacial donde queramos y dar solución a ciertos problemas.

El humor es tu acompañante

Si en un principio todo se basa en la exploración y la supervivencia, poco a poco se transforma hacia algo más narrativo y lineal. La historia de Breathedge gana intensidad y complejidad a medida que avanzamos con un par de giros inesperados. La IA es la que nos dará explicación a todo lo que vemos y hacemos, mientras un bot llamado “Bombón” nos instará desistir en nuestra misión por sobrevivir. Y aquí es donde encontramos uno de los elementos únicos de Breathedge: el humor.

Mientras exploramos el espacio veremos cantidad de situaciones absurdas e hilarantes de cómo murió el resto de la tripulación. Absorbidos por el retrete, atragantados por un bollo, asesinados por amantes, electrocutados… un sinfín de situaciones que esbozarán más de una sonrisa en nuestro rostro.

A todo ello hay que sumarle un guion y traducción más que notables. La IA, para ser un ente sin sentimientos, la sientes real, como si de una persona se tratase. Está doblada al inglés y tiene sus miedos, te gasta bromas, empatiza contigo, rompe la cuarta pared, es absurdo… En general, es un humor muy bien llevado y que se dosifica para saber cuándo debe aparecer. Si hay que ponerle una pega es que a veces es complicado estar leyendo subtítulos a la par que observas lo sucedido y puedes perderte parte de un contenido relevante.

3, 2, 1... ¡Inmersión!

En las 15 horas que dura el título pasamos de sobrevivir a explorar para acabar en una nave pegando tiros y resolviendo pequeñas mazmorras. Si bien la base es siempre la misma de exploración, recolección y creación, Breathedge evoluciona y le permite centrarse en otros aspectos como la narrativa o el combate.

El combate es simple y no es más que un mero trámite en el último tercio. Si bien hay algunos combates destacados, son más parecidos a un puzle que a una refriega. Tal vez cuando más interesante se pone es al poder pilotar una nave armada y lamentamos que no la explotaran más esta idea porque el control de la nave fue divertido y preciso el poco tiempo que la probamos.

Visualmente es espectacular lo que ha conseguido Breathedge. La inmersión es más que notable gracias a su gran distancia de dibujado, así como la calidad de sus texturas. Su apuesta por un estilo cartoon en el diseño de espacios y personajes le queda como anillo al dedo. Tal vez a nivel sonoro es donde más flojea y nos hubiera gustado algo más elaborado. Aunque la música ambiental del exterior es buena para lo que quieren transmitir, no hubiera estado de más añadir esa radio rusa de la base en el casco del astronauta para darle más variedad o un tono adaptado a la aventura de cada uno.

Tal y como anuncian al terminar el juego, Breathedge recibirá actualizaciones gratuitas que ampliarán su contenido, aunque no se detalla de qué tipo serán. Creemos que tienen un gran margen de maniobra en aspectos como la creación de tu propia base o la implementación de un modo multijugador. Mientras llegan, nos invitan a seguir explorando para seguir descubriendo los incontables secretos que alberga el espacio exterior.

CONCLUSIÓN

Cumplen con lo que promete, y con eso logra más que muchos otros. Breathedge es espectacular a nivel visual e inmersivo, pero nos enfurece ver errores de diseño que nos hacen perder el tiempo y que podrían solucionarse con un par de actualizaciones. Su historia es interesante y, aunque está lejos de ser memorable, los amantes de la ciencia ficción encontrarán algo con lo que entretenrse. La exploración es muy divertida y sientes una progresión continuada que te acompaña hasta que Breathedge cambia de rumbo y se reformula para dejar a un lado la exploración y centrarse en una narrativa plagada de un humor medido. Han conseguido crear una estructura y limitaciones orgánicas dentro de un mundo tan complejo como es el espacio y hacerte creer, de verdad, que eres un superviviente perdido en medio del infinito.

LO MEJOR

  • Humor dosificado y muy bien llevado.
  • Estructura orgánica y progresiva.
  • Exploración divertida e inmersiva.

LO PEOR

  • Pérdidas de tiempo constante por errores de diseño.
  • Las herramientas se rompen.
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.