Kaze and the Wild Masks
Kaze and the Wild Masks
Carátula de Kaze and the Wild Masks

Kaze and the Wild Masks, análisis: un homenaje a los 90

Analizamos Kaze and the Wild Masks, un juego inspirado en las plataformas de los 90 con un buen diseño de niveles y una mecánica que encaja a la perfección.

Si nos ponemos a rememorar aquella década de 1990, sin duda habremos encontrado recuerdos de algunos juegos de plataformas de la época que nos dieron grandes momentos. Ahora, el nuevo videojuego independiente Kaze and the Wild Masks rápidamente nos hará sentir influencia de algún título pasado, especialmente cuando se trata de jugabilidad. Desarrollado por Pixel Hive y publicado por SOEDESCO, nos presentan una historia con experiencias de la vieja escuela, mientras mezcla ideas modernas y nos sitúa en una historia dónde tendremos que acompañar a Kaze para salvar a su amigo Hogo en más de 30 niveles. Si tu intención es aventurarte y poder descubrir los poderes de las máscaras salvajes, estás de suerte porque Kaze and the Wild Masks comenzó a estar disponible a partir del 26 de marzo para PlayStation 4, Xbox One, Nintendo Switch, Stadia y PC.

Acabemos con la maldición y sembremos la paz

Kaze and the Wild Masks cuenta una historia a través de escenas animadas y sin diálogo. Los inicios de esta aventura se sitúan cuando Kaze y su amigo Hogo están investigando unas ruinas y encuentran un brazalete mágico, el cual les llama bastante la atención y deciden tocarlo. En ese momento, Kaze cae al suelo aturdida y su amigo es absorbido por el brazalete convirtiéndose en una pequeña criatura roja que acompañará a Kaze en todo momento para protegerla y llevarla a un lugar seguro. En ese momento, el ser maligno que se encontraba dentro del brazalete escapa y destruye las ruinas, sembrando el caos y estableciendo una maldición que tendremos que acabar con ella lo antes posible. Sin embargo, el mundo está en desorden, las plantas y verduras malvadas están aterrorizando a la gente de los animales y dependerá de Kaze evitar que lo que sea que fue esa cosa malvada logre cualquier objetivo que tenga en mente.

No hay una gran trama ni tampoco busques una historia con mucha profundidad, tan solo aparecerán en su corta duración ciertas escenas tras acabar con los jefes finales o cuando recolectemos ciertos coleccionables que aparecerán adornos narrativos. Esto provoca que nuestra propia protagonista Kaze tenga muy poca personalidad y no conozcamos mucho de ella, a parte de que es un conejo y es buena para jugar a las plataformas y pelear contra verduras gigantes. Para iniciar esta aventura podremos hacerlo en modo casual, con más vida y puntos de control adicionales, o en modo original, recomendado por los desarrolladores para disfrutar de la experiencia tal y como fue diseñada.

Un corto desafío en cada nivel

El juego está dividido en cuatro mundos y compuesto por más de 30 niveles con una batalla de jefes en cada uno de ellos. Aun así, en cada nivel tendremos no solo la necesidad de encontrar el portal de salida, si no también se nos requerirá diferentes objetivos para completar y de esta manera, conseguir el final bueno del juego. Por un lado, están las gemas rosas de las que tendremos que conseguir 100 para ganar una gema rosa grande. También están los dos cristales verdes, cada uno se logra completando las fases adicionales que presenta el nivel, esto puede ser recolectando todas las gemas o derrotando a un número concreto de enemigos dentro del límite de tiempo. Estos dos objetivos serán necesarios para el final bueno que os comentábamos anteriormente, pero hay otro más: las letras ‘KAZE’. Estas letras estarán esparcidas por todo el nivel de manera estratégica con alguna dificultad para alcanzarlas, pero al conseguir todas meramente servirán como coleccionable.

Cuando completemos o finalicemos un nivel y volvamos a acceder a este, aparecerá un cronómetro al comienzo que nos permitirá someternos a un contrarreloj, una opción para aquellas personas que sean más competitivas y busquen un resultado más gratificante en sus partidas. Cabe destacar, que si estamos en un nivel y nuestras muertes comienzan a ser muy continuadas, el propio juego te da la posibilidad de finalizar y avanzar al siguiente nivel, aunque todo lo que hayamos conseguido en el actual se pierda en ese momento.

El diseño de niveles establece una progresión estándar como los clásicos juegos de plataforma: pasa por los niveles, derrota al jefe y desbloquea el siguiente mundo. Aunque su primera visión puede causar la típica impresión de un juego de plataforma ordinario con una buena dirección artística, pero que va un poco mudo y sin profundidad, en verdad con el transcurso del juego notarás que en realidad el juego está en constante crecimiento, aunque reutilicen algunas mecánicas. Dentro de esto me gustaría hablar de los puntos de control, a veces tan necesarios como la vida misma y que hacen que el juego sea menos desafiante, a la vez que más cómodo a la hora de intentar arriesgarnos, pero Kaze and the Wilds Masks está compuesto por unos niveles tan cortos que su penalización al morir no es tan grave.

El poder de las máscaras

Las mecánicas de Kaze son muy buenas, ofrece mucha precisión en los movimientos, con un repertorio de mecánicas que harán uso de sus orejas de conejo. Podremos saltar, usar las orejas como hélices de un helicóptero para poder ‘planear’, golpear el suelo, usarlo como ataque giratorio e incluso poder coger diversos objetos. La sencillez que ofrece a la hora de utilizar el personaje transmite la sensación de que se comporte como realmente hemos querido y que sea placentera la manera de usar cada mecánica. Además, uno de los elementos importantes dentro de nuestra aventura es la vida, y es que esta no estará representada por la típica barra o los dibujos de diversos corazones, si no por nuestro propio compañero que cambiará de color según los golpes que vayamos recibiendo, hasta un máximo de 3.

Eso sí, la esencia principal del juego son sus mecánicas con el poder de las máscaras. Estas estarán disponibles en niveles específicos adaptados para su funcionalidad, ya que no habrá un inventario o un sistema de habilidades para utilizarlas cuando queramos. Serán un total de cuatro máscaras que tendremos las funcionalidades de diferentes animales: un águila, un tigre, un tiburón y un lagarto. El tiburón nos permitirá movimientos rápidos y maniobrar debajo del mar, además de poder neutralizar a los enemigos. El tigre permitirá escalar paredes y realizar movimientos de carrera para extendernos golpeando a los enemigos uno tras otro. El águila nos otorga la función de poder volar y disparar proyectiles y, por último, el lagarto se convierte en un corredor automático y que nos permitirá también realizar un doble salto.

Unos gráficos inspirados en el pasado

Los gráficos de Kaze and the Wild Masks en 2D están inspirados en el pasado, en aquellos 16 bits de la época con su pixel art, aunque en esta ocasión no se siente tan pixelado. Su mundo está diseñado con unos colores vivos y cálidos, con muchos detalles y unas animaciones de lo más fluidas, además de diseñar unas máscaras que combinan con el diseño de los niveles y encajan a la perfección porque le da mucho dinamismo al juego. Un componente destacable es la resolución, y es que este juego permite la resolución 4K y el desplazamiento se siente completamente fluido y sin ningún problema. Con respecto a la música, esta es aceptable y adecuada para el estilo de juego que está destinada, es pegadiza y produce un ambiente perfecto.

CONCLUSIÓN

Pixel Hive ha sabido realizar un buen juego de plataformas sólido y colorido, dónde aquellas inspiraciones de los años 90 están presentes, aunque han sabido crear su propia esencia. Cualquiera que disfrute con este tipo de género, Kaze and the Wild Masks le proporcionará una aventura muy buena con unas mecánicas originales y unos efectos visuales impecables. Su duración es un fallo que se suele ver en estos juegos, y es que en unas 6 horas se podrá completar, incluso hay un logro de completarlo en 2. El juego es desafiante en algunos momentos, pero no es difícil ni tampoco muy fácil, proporcionando una buena experiencia. La falta de su narrativa provoca poca profundidad a su protagonista, careciendo de personalidad y creando falta de interés por la historia. Sin embargo, es un excepcional juego en 2D lleno de niveles atractivos y con unas mecánicas muy bien diseñadas.

LO MEJOR

  • Una dificultad aceptable.
  • Un diseño atractivo y detallado.
  • Mecánicas originales con las máscaras.
  • Buena precisión en la jugabilidad.

LO PEOR

  • Una historia poco profunda.
  • Corta duración.
8.2

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.