Room to Grow
Room to Grow
Carátula de Room to Grow

Room to Grow, análisis: un rompecabezas desafiante

Analizamos Room to Grow, un videojuego de puzles con mecanismos únicos que estimularán nuestra mente de forma inesperada y nos traerá momentos desafiantes.

Si buscáis un videojuego simple, repleto de puzles y con algún reto que termine siendo muy desafiante, Room to Grow será vuestro juego. Este videojuego independiente trata de resolver acertijos sin parar, en el que tomaremos el control de un cactus que deberá moverse por el desierto hasta lograr su final. El objetivo de sus puzles es mover pequeñas plantas hacia unos orificios con el desplazamiento de nuestro cuerpo, similar al popular juego Snake. Cuenta con más de 100 niveles hechos a manos, dándonos la oportunidad de completarlos en el orden que queramos sin la necesidad de realizar todos, además no habrá un contador de tiempo ni de movimientos. Este juego ha sido creado y distribuido por el desarrollador australiano Mischka Kamener, y se encuentra disponible en Steam desde el pasado 25 de febrero.

Comencemos a cultivar cactus

En Room to Grow interpretamos a un alegre cactus que intenta crecer y avanzar por diferentes caminos para regresar cuanto antes al desierto. Realmente no hay mucho más que decir sobre su historia porque carece de ella, pero si podemos contarte un poco más con respecto a lo que te encontrarás. En sus más de 100 niveles creceremos no solo como especialistas a la hora de resolver acertijos, si no también haremos crecer el camino de regreso a nuestro hogar. Nos abriremos camino a través de un bosque, una montaña nevada y por último el esperado desierto, además lo haremos por nuestra cuenta porque no hay otros personajes con los que interactuar en el camino. Esto último no es tan malo, ya que el sentimiento de soledad en ocasiones es necesario para que nos concentremos y podamos ir a nuestro propio ritmo.

Comenzaremos a descubrir una correcta serie de movimientos para navegar y movernos alrededor de mapas repletos de obstáculos y formas geométricas, que serán necesarias completarlas para llegar a nuestro objetivo. Esto nos lleva a las mecánicas, y es que Room to Grow tiene una mecánica principal inusual, pero muy simple: empujar una o más pequeñas plantas de cactus a un espacio deseado, para ello podremos estirar nuestro propio cactus a lo largo de las líneas de la cuadrícula y empujarlo, pero no es tan sencillo como parece. Sin embargo, Room to Grow agrega mecánicas al juego a medida que vayamos avanzando y cada área agregará también un par de funciones más. Por ejemplo, nuestro cactus se podrá deslizar haciendo más complicado los movimientos, o dividirse en varias ramas.

Rompecabezas muy espinosos

El planteamiento de los puzles en este videojuego es bastante interesante, sobre todo porque hasta en el menú de selección de los diferentes mundos en ocasiones habrá un rompecabezas más. Es un juego que puede llegar a engañar con su simplicidad, pero en realidad en unos pocos niveles el juego ya llega a demostrar estar listo para lanzar desafíos increíblemente espinosos. Al igual que las mecánicas van en aumento y se irán añadiendo diferentes para darle más versatilidad al juego, con los niveles ocurrirá lo mismo. La mayoría de ellos están diseñados en torno a la mecánica que os explicábamos anteriormente, pero con limitaciones, provocando que estemos durante varios minutos pensando como avanzar hasta encontrar el factor decisivo. Afortunadamente, si nos encontramos atrapados en algún puzle, Room to Grow no castiga y podremos saltar niveles para continuar sin ningún tipo de penalización, transmitiendo una mayor tranquilidad y la capacidad de regresar a un rompecabezas cuando queramos.

No obstante, estos rompecabezas se juegan en una cuadrícula, es decir, nuestro cactus se mueve un segmento a la vez, pero no siempre será asimétrico, por lo que nuestros movimientos no tienen que ser de la misma longitud y tendremos que tener en cuenta la percepción del espacio y la distancia de cada objeto. La única restricción de movimiento es que no se puede doblar hacia atrás ni cruzar su propio cuerpo, pero se puede deshacer el movimiento sin problema. Para bien o para mal, no hay un sistema de pistas, elemento que se termina echando de menos para guiarnos y ayudarnos en alguna ocasión, porque al principio hay acertijos que parecen imposibles, aunque con la prueba y error, la respuesta aparece repentinamente.

Una sinergia perfecta

Al igual que las mecánicas, su estilo visual es también bastante simple y ayuda a evitar a que sus desafiantes rompecabezas no ofrezcan una frustración muy intensa. Su mundo está diseñado en torno al medio ambiente, con un estilo artístico colorido y bastante expresivo, dando verdaderamente protagonismo a los puzles. Cómo se mencionó, tiene una estética similar al videojuego Snake, aunque en color y en un tablero en forma de cuadrícula. También comentar que las mecánicas que se van añadiendo están muy bien definidas y posibilita que el jugador pueda planear su propia estrategia. Además, nuestro cactus tendrá en su mayoría una expresión neutra, pero a veces tendrá una animación muy linda en algunas situaciones como cuando se choca contra su propio cuerpo o se choca contra una pared.

Cuando se habla de sinergia es claramente por la unión de su atmósfera y su estilo visual junto con la música, ya que esta encaja perfectamente en el juego. Proporciona un relajado viaje desde su primer nivel y ayuda a que el juego logre ser mucho más atractivo.

CONCLUSIÓN

Room to Grow es un juego con un concepto muy simple y con falta de historia, pero con un desarrollo de puzles bastante desafiante que te mantendrán ocupado por un tiempo. La introducción de nuevas mecánicas provoca que el juego sea más versátil y dinámico, haciendo que no se sienta vacío de contenido y repetitivo, aunque a simple vista puede llegar a costar comprender lo que se pide. Se ha echado de menos un sistema de pistas de algún tipo, ya que esto sería un buen toque de ayuda en aquellos momentos frustrantes sin saber que camino elegir. Sin embargo, ayuda a estimular nuestra mente y su diseño animalista y atractivo le ayuda a conseguirlo aún más, animándonos a lograr una solución a cada rompecabezas.

LO MEJOR

  • Puzles desafiantes y bien planteados.
  • Múltiples opciones para completarlo.
  • Un diseño minimalista y atractivo.

LO PEOR

  • Un concepto muy simple.
  • No existe una historia.
  • Falta de sistema de pistas.
6.8

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.