Everhood
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Carátula de Everhood

Everhood, análisis Switch: Undertale + Guitar Hero

Everhood es un título único, creativo, misterioso e inteligente que llega con la intención de repetir las mismas sensaciones que Undertale. ¿Lo conseguirá?

Nos gusta destacar las obras que quieren y son originales. Hoy en día es muy difícil ser creativo en una industria que ha crecido tanto que prácticamente todo está inventado. Los indies abanderan la creatividad como su seña de identidad, arriesgando y proponiendo elementos alternativos. Everhood quiere estar al frente, destacar como un juego innovador y diferente como lo hizo en su día Undertale. Las referencias y similitudes hacia la obra de Toby Fox son evidentes. Es complicado no pensar en Undertale como primera impresión de Everhood, pero intentaremos, en la medida de lo posible, evitar comparaciones para tratar el juego de Chris Nordgren y Jordi Roca como tal.

Desgranando la historia de Everhood

Es complicado hablar de Everhood sin entrar en el peligroso terreno de los spoilers. La historia es simple: encarnamos a una marioneta que va en busca del brazo que le han robado. Evidentemente esta es la capa más superficial de la narrativa, porque su historia se va retorciendo más y más a medida que vamos avanzando aunque sus primeras horas pueden hacerse algo cuesta arriba. Toca temas tan filosóficos como humanos como el existencialismo, la inmortalidad o nuestro objetivo en la vida. De hecho, en el primer minuto de juego nos dan la opción de querer, o no, la inmortalidad, decisión que dará lugar al comienzo del juego o la vuelta al menú de inicio.

Todos estos temas tan complejos solo son perceptibles si nos empapamos de su lore leyendo conversaciones y examinando las notas esparcidas por su mundo. Si queréis una historia simple es fácil ir al grano, pero el misticismo que rodea el mundo de Everhood te dará un empujón para animarte a descubrir sus secretos. No obstante, lamentamos que la gran mayoría de sus personajes secundarios sean irrelevantes para el transcurso de la historia.

El equipo de Everhood ha decantado la balanza hacia la cantidad más que a la calidad. Si bien es cierto que hay personajes muy interesantes, la proporción es negativa. Son planos, inconexos al mundo al que pertenecen y un trámite por el que pasar. Toda su historia se desarrolla en la trama principal y para poco o nada sirve desviarse del camino para conocerlos. No hay pistas, conversaciones o situaciones que te hagan entrever la relación entre tu personaje y el resto. Vierten todo el trasfondo de estos personajes en las horas finales y se congrega demasiada información importante que asimilar. Mencionar que los textos están en un inglés muy sencillo, por lo que su comprensión es bastante fácil hasta para los que no se les dé bien el idioma de Shakespeare.

Undertale X Guitar Hero

Everhood es uno de esos juegos que pega un giro tan brusco en el tramo final que cambia parte fundamental de su jugabilidad, pero haremos todo lo posible para no destriparos nada. A priori tenemos un juego sencillo y sin grandes pretensiones. Los combates toman parte de la esencia de los Guitar Hero, pero el encargado de acertar las notas son nuestros enemigos. Nosotros nos limitaremos a esquivar sus acordes saltando, pero como digo, esto sufre un cambio más adelante que no detallaremos. Solo podemos decir que el cambio es a mejor.

De hecho, los combates no tienen por qué ser contra enemigos. Prácticamente todos nos retan a un “duelo de baile” en el que debemos sobrevivir a sus acometidas saltando o esquivando. Y aquí debemos mencionar su extraña pero notable banda sonora. Todos los personajes tienen su propio estilo musical, pero en general suelen decantarse por el groove. Es un estilo muy peculiar y que no gustará a todo el mundo aunque en Everhood también encontraremos otros tan dispares como el flamenco o el rap. Esta decisión no es aleatoria, ya que su elección está relacionada con la dificultad requerida.

Hemos jugado Everhood en difícil por ser la opción recomendada por sus desarrolladores. Es un tanto elevada si no eres un habitual en los videojuegos, así que Jordi Roca y Chris Nordgen nos ofrecen otras opciones más accesibles para disfrutar de su historia. Pero no os preocupéis, su progresión es regular, pero suele haber ciertos enemigos en los que quedarnos atascados dada la naturaleza única de su jugabilidad. Al rejugarlo, claro está, sentimos la mejora que hemos hecho en nuestros reflejos y podemos pasarnos el juego en apenas un par de horas en vez de las 8 horas que podría durar nuestra primera partida.

Everhood es eterno

Es natural que encontremos ciertos picos de dificultad cuando nos enfrentemos a los desafíos opcionales. De hecho, el juego en sí está plagado de secretos por los que vale la pena entretenerse y revisitar ciertas zonas. No solo nos enfrentaremos a nuevos enemigos, sino que conoceremos a otros personajes, desentrañaremos misterios y desbloquearemos rutas alternativas. Para entender la mayor parte de la historia, no obstante, solamente requerirá no desviarse de tu objetivo principal.

Hemos encontrado un total de cuatro rutas que han acabado saliendo los créditos en las 20 horas que le hemos dedicado. Algunas son más complejas que otras y una en concreto requerirá de nuestra máxima dedicación al juego, por lo que os animamos a que descubráis estas cuatro y, porque no, investiguéis la posibilidad de que existan más. Este componente eleva la rejugabilidad de Everhood, pero algunas de las rutas finales no hacen justicia a la calidad general del juego y podían dejar un mal sabor de boca. También hay minijuegos y podemos repetir ciertos combates, pero en general, no existe otra motivación de rejugarlo más que descubrir todos sus finales.

Por último, y aunque el propio juego lo indica, debemos advertiros que Everhood tiene parpadeos de luces continuadas y situaciones psicodélicas mucho más frecuentes que en otros juegos. Si habéis sufrido o tenéis patologías previas de epilepsia, en las opciones de accesibilidad lo podréis desactivar, así como otras funciones para los que sufren daltonismo. No es algo negativo per sé porque a nosotros no nos ha afectado, pero creemos necesario advertiros de ello.

CONCLUSIÓN

Everhood es un indie en su máximo esplendor: es creativo, sencillo y arriesgado. Sus parecidos conceptuales a Undertale son evidentes, pero la propuesta es diferente. Pone ideas sobre el papel que son tremendamente originales, pero que nos hubiera gustado que hubieran ido un poco más allá dentro de sus limitaciones. La historia toca rasgos tanto filosóficos como humanos que harán reflexionar (en mayor o menor medida) al jugador y, en ocasiones, romperá la cuarta pared con el objetivo de transmitir este mensaje. Lamentamos que no se les haya dado una mayor importancia a los personajes secundarios, la historia tiene potencial para ello y sentimos que se ha desperdiciado una oportunidad única para hacerlos memorables. Aunándolo todo, Everhood consigue ser un producto único, con sus fallos aquí y allá, pero que en general deja un buen sabor de boca, consigue calar su mensaje al jugador y su jugabilidad, aderezada con una banda sonora más que notable, es tan única como el título en sí.

LO MEJOR

  • Creativo y único en su especie.
  • Gran combinación alternativa entre banda sonora y jugabilidad.
  • Su historia es interesante y se va desgranando poco a poco...

LO PEOR

  • pero le cuesta coger el ritmo para volverse interesante.
  • Personajes secundarios desaprovechados.
7.4

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.