Robusto y elegante

Razer Blackwidow v3 Pro: análisis

Analizamos el teclado inálambrico de Razer, una de las piezas más sólidas de la compañía con distintas opciones de conexión sin cable.

Razer solía ser la compañía de los RGB, aquella a la que recurrían los principiantes en la compra de accesorios de PC atraidos por vistosos diseños y atractivos nombres en sus productos como “Tiburón negro” o “Víbora definitiva”. Aparentemente Razer se cansó de centrarse en este público primerizo y hace un tiempo ha empezado a sacar productos más elegantes, austeros y prácticos. Con el Blackwidow v3 Pro, Razer ataca al mercado que busca el teclado más completo posible: inalámbrico, capaz de controlar nuestro entretenimiento, repletito de teclas y con unos interruptores de gama alta. ¿Lo habrán conseguido?

Funcionalidad por las nubes

Si en algo destaca este teclado es en la cantidad de cosas que puede hacer, empezando por como se conecta a nuestro ordenador. Con un interruptor en el lado izquierdo del teclado podemos cambiar cómodamente entre Bluetooth o 2.4 Ghz, permitiéndonos fácilmente cambiar entre usar nuestro teclado con el portátil del trabajo y nuestro ordenador personal, algo más que útil en este periodo de teletrabajo. Para conseguir la conexión más precisa y la menor latencia usaremos el modo de 2.4 Ghz mediante el conector USB que podemos guardar cómodamente en la parte inferior del teclado. En nuestra experiencia personal la jugabilidad inalámbrica gracias a la tecnología Razer Hyperspeed Wireless es virtualmente indistinguible de la jugabilidad estando conectados por USB-C, habiendo probado el teclado extensivamente en juegos como Counter Strike o DjMax Respec V.

El Blackwidow v3 pro cuenta también de cuatro botones multimedia para controlar todo nuestro entretenimiento, una fila superior de teclas con las que podemos activar diversas funcionalidades como los macros o el modo de juegos y un teclado numérico completo. Nos cuesta pensar en funciones ausentes que no sean superfluas, haciendo de este teclado un excelente compañero para nuestra productividad. A ello debemos sumarle una serie de posibilidades adicionales como configurar nuestro RGB a placer (que ahora se beneficia de interruptores transparentes bajo cada tecla) o crear macros aún más complejos gracias a Razer Synapse. Afortunadamente Razer no nos obliga más a mantener este programa instalado para usar nuestros perfiles, lo cual nos permite a los usuarios más discernidos desinstalarlo para prevenir problemas de compatibilidad.

Buen diseño, aspectos mejorables

Nuestro ejemplar viene equipado con interruptores verdes que hacen “click” al ser presionados así que será esta la variante que analizaremos. En un futuro nos gustaría probar los interruptores amarillos para poder contrastar la calidad de la experiencia de tecleado, pero mientras tanto hablemos de estos verdes. En primer lugar decir que el susodicho “click” nos gusta. Frente a otros teclados que hemos probados este “click” es algo más pronunciado sin llegar a ser exageradamente alto. La fuerza necesitada para presionar los interruptores al completo junto con el pequeño golpecito de tactilidad que se experimenta antes de soltar la tecla hace que la experiencia sea algo tosca para jugar y nuestros dedos se cansen rápido en juegos más activos con el teclado.

Esto quizás haría pensar que el teclado sería óptimo para trabajar o escribir pero desafortunadamente aún quedan algunos aspectos por pulir en este respecto. Los estabilizadores en concreto dejan bastante que desear lo que hace por ejemplo que al presionar la barra espaciadora como unos locos no sólo escuchemos el buscado “click” sino también un sonido de fondo similar a unas maracas agitadas frenéticamente. Esto afecta a todas las teclas que cuenten con más de un espacio en el teclado y supone el problema principal que Razer debería solucionar sin que aumentara demasiado el precio del teclado. También nos gustaría ver algún tipo de solución para el excesivo “ping” que se escucha cada vez que presionamos una tecla. Habrá a quien le traiga nostalgia recordando a los antiguos teclados de IBM pero en nuestra opinión el teclado sonaría mejor con algún tipo de material en su interior para reducir este efecto.

Finalmente nos gustaría elogiar que la parte superior del teclado sea de aluminio y supone un paso importante para la legitimidad de Razer en el mercado de los teclados premium. Ayuda a que la experiencia al escribir sea sólida, disminuye los errores al escribir y aumenta la resonancia de los sonidos agradables del teclado. Nos decepciona un poco que la base sea de plástico dado el precio del teclado pero sí podemos decir que es prácticamente imposible de doblar y en nuestra experiencia el plástico usado por la compañía suele ser bastante duradero. El reposamuñecas es otro aspecto que se podría mejorar, siendo algo menos ancho y grueso de lo que personalmente preferimos lo que hace que se amolde demasiado a nuestras muñecas.

En definitiva el Blackwidow v3 Pro es un teclado bastante bueno si necesitamos algo completo y redondo con lo que poder trabajar y jugar, especialmente si necesitamos la mejor tecnología inalámbrica. Su rango de características y funcionalidad lo hacen estar a la altura de la competencia, si bien la experiencia de los interruptores verdes para jugar no es ideal. Un par de ajustes aquí y allá y quizás un precio algo más caro harían que Razer pudiera de verdad empezar a entrar en el mercado premium pero mientras tanto lo que aquí tenemos es perfectamente adecuado y una de las mejores opciones si queremos un buen teclado inalámbrico.

LO MEJOR

  • Excelente tecnología inalámbrica
  • Bluetooth y 2.4 Ghz
  • Parte superior de aluminio
  • Botones multimedia

LO PEOR

  • La experiencia de tecleado deja que desear
  • Los interruptores verdes son demasiado pesados para jugar