FIFA 21
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Carátula de FIFA 21

FIFA 21, análisis de PS5 y Xbox Series: la pretemporada de nueva generación

El juego de EA Sports llega a las nuevas consolas con un lavado de cara importante, pero los mismos errores a nivel jugable.

FIFA 21 ya está entre nosotros en formato Next Gen. El pasado 4 de diciembre se activó, no con pocos problemas, la versión de nueva generación para Playstation 5 y Xbox Series X|S. Llegó, además, con todo lo que se nos había prometido en las impresiones previas a la salida: un auténtico lavado de cara con mejoras evidentes a nivel visual que se agradecen en una saga estancada de hacía tiempo en el apartado técnico. Pero llega, también y como nos temíamos, con una jugabilidad que sigue paso a paso las virtudes y defectos de la versión que ya conocimos en PC, PS4 y Xbox One. Para FIFA 21, el estreno de la nueva generación de consolas es como para Madrid o Barça la Champions de verano y esos partidos en Los Ángeles a las seis de la madrugada en España. Se veían cositas y había alguna novedad, pero se notaba que todavía era pretemporada.

Si nos centramos en lo que entra por la vista de buenas a primeras, el juego sorprende. La introducción inicial, narrada por una niña que acompaña a los jugadores mientras entra en Anfield de la mano de Alexander-Arnold, nos permite ver todo lujo de detalles que no estaban presentes en la anterior versión. Seguramente la recreación facial de los jugadores del Liverpool y el PSG es lo primero que llama la atención, pero no lo único. También lo hace la nueva tecnología que permite recrear el pelo de forma mucho más realista (Alisson, en este sentido, es espectacular por su barba y el pelo “vivo”), pero son otras cosas las que realmente acaban atrapando.

El diseño de la camiseta, su naturalidad y la cantidad de detalles en colores, pliegues y movimiento es digno de mención. Todo esto se ve beneficiado también por la iluminación, mucho mejor que lo visto hasta ahora y mucho más televisivo. Porque FIFA 21 en PS5 y Xbox Series es un juego que se asemeja a nivel visual mucho más a lo que vemos en la tele que a lo que teníamos hasta ahora. Y eso se nota también cuando suena el pitido inicial.

Hay que decir que la versión retrocompatible de PS4 y Xbox One en las nuevas consolas ya ganaba tanto en imagen como en fluidez, vaya por delante. Pero el salto ahora es notable. El césped es simplemente espectacular, con un color realista que no es ni apagado ni excesivamente brillante como pasaba en según qué campos. Ahora se le ve con relieve, con un verde convincente y además, cuando se va desgastando se nota sin ser algo exagerado o poco verosímil. Acompaña también el ambiente del estadio, que nos recuerda cuando el fútbol era fútbol y la vida era vida, con las gradas llenas de aficionados sin repetirse, con patrones diferentes y la sensación que hay más variedad, como también hay más personal rodeando el campo y muchos más detalles que ofrecen un mejor empaque general. FIFA 21 se ve muy bien como punto de partida, de eso no hay duda.

¿Y cuando rueda el balón?

Además, no solo se ve muy bien sino que también se mueve de manera más real. Aquí hay varios motivos que aportan su granito de arena. Lo primero, el balón. Las sensaciones con el esférico es que ha ganado en peso, que los impactos en pases, disparos y conducciones dan una sensación de verosimilitud superior a la versión anterior y que en el aire también tiene una trayectoria más convincente. A eso le sumamos también que las animaciones han ganado en fluidez, y el mayor número de ellas hace que cualquier movimiento por pequeño que sea, desde hacer un pase a girar hacia un lado concreto o iniciar un sprint, luzca de forma óptima. Detalles como los músculos de la pierna al disparar o el balón doblegándose al recibir un golpeo gustan.

A todo esto también ayuda la nueva cámara más televisiva, que tiene una perspectiva diferente, con más amplitud de campo de visión pero manteniendo cierta cercanía en las acciones de los jugadores. Aunque hay que acostumbrarse, y en el área la perspectiva puede darnos algún problema al buscar ciertos disparos o remates de cabeza, ofrece un punto de vista que vale la pena probar durante varios partidos para adaptarnos a ella, porque es una buena mezcla de espectacularidad y usabilidad.

Por desgracia, todo lo bonito que luce el juego en los múltiples detalles que hemos comentado, no son suficientes una vez vamos jugando partido tras partidos si tenemos presente el juego en su versión anterior. A nivel de gameplay, FIFA 21 sigue teniendo los mismos errores, no menores y no solventados tras ya varios parches, que el juego que conocimos hace algunas semanas. Vale la pena señalar que sí, que parece que el juego fuera de FUT es algo más lento en ritmo, pero mantiene esos tics y desequilibrios que lo alejan de ser la mejor entrega de la saga.

Por un lado, el uno contra uno, tanto con el regate individual con el propio stick izquierdo como el nuevo regate rápido que se ejecuta dejando pulsado el botón superior derecho, siguen estando totalmente rotos y siguen siendo un desequilibrio enorme entre el atacante y el defensor. La facilidad con la que uno puede zafarse de los defensas, arrancar rápidamente y plantarse delante del portero sigue ofreciendo una sensación arcade alejada del fútbol de hoy en día. El pase al espacio con triángulo sigue siendo devastador, por lo que ya hemos comentado en otros textos que la velocidad de los delanteros y sus desmarques están muy por encima de la capacidad de colocación y cierre de huecos de los defensas.

Si a todo esto le añadimos que mantenemos vigentes algunos problemas con los disparos, donde los tiros cruzados de pierna natural hacia el palo largo acaban en gol la mayoría de veces, el resultado es que tenemos un lavado de cara imponente y con mucho que ofrecer en el futuro, pero un juego que sigue anclado en una jugabilidad que no ha convencido a una gran mayoría de usuarios durante estas semanas y que los parches van moldeando sin suerte (ahora tocan el autoblock de la defensa, ahora lo quitan...) un desequilibrio ataque-defensa del que ya hablamos en el análisis original y que sigue vigente. Su tempo más calmado y algunas mejoras -como nuevas animaciones de los porteros- ayudan, pero son insuficientes porque la base sigue siendo la misma.

Si queréis saber todos los modos que trae el juego, os recomendamos nuestro análisis original donde se detallaban ya que se mantienen los mismos.

Dualsense y rendimiento

Otra de las grandes novedades del título era precisamente el uso del DualSense, que nos ofrece una de cal y otra de arena. Por un lado, la sensación con la vibración a la hora de conducir el balón, dar un pase o un disparo o que nos hagan una entrada es bastante buena, ya que hay pequeñas vibraciones que nos van acompañando en casi todos los movimientos y es una propuesta satisfactoria. Por otro, el tema de los gatillos adaptables tiene trabajo por delante. En teoría, los gatillos se endurecen cuando los jugadores están cansados, pero lo hemos encontrado bastante arbitrario, haciendo resistencia en momentos y en otros no, haciendo resistencia en L2 para bregar con defensas que no están cansados, etc. La idea no dudamos que es buena, pero creemos que falta implementarlo mejor. Y, al menos en PS5, hemos notado algunos bajones de framerate en ciertos momentos, algo inaudito en la saga, que según se ve están vinculados al uso del DualSense. Por otro lado, los tiempos de carga se han reducido drásticamente, algo que se agradece al navegar por los menús.

Nota: 7.7

CONCLUSIÓN

FIFA 21 llega con un lavado de cara necesario y pedido a gritos de hace tiempo, que gracias a la potencia de PS5 y Xbox Series X|S se ha podido llevar a cabo. Las mejoras visuales, de iluminación, en el césped y en animaciones son notables y un gran punto de partida. Pero el juego mantiene los errores jugables ya señalados en el análisis original y que tras varios parches, no se ha conseguido solventar hasta el momento. El uno contra uno, los desequilibrios ataque-defensa y otros tics presentes en la versión original se mantienen en la versión Next Gen. Se ven novedades interesantes, pero se nota que para la saga, esta primera entrega es como estar en pretemporada.

LO MEJOR

  • La mejora a nivel visual es importante: modelados (no todos los jugadores), iluminación, césped...
  • La nueva cámara ofrece gran campo de visión sin perder espectacularidad
  • Infinidad de modos y propuestas offline y online, como la versión original

LO PEOR

  • Jugablemente mantiene la mayoría de desajustes y desequilibrios de la entrega original
  • Alguna caída de framerate y falta mejorar la respuesta de los gatillos del DualSense
7.7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.