Astro's Playroom
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Carátula de Astro's Playroom

Astro Playroom, análisis; un regalo para los fans de Playstation

El nuevo Astro es la coronación definitiva de un Team Asobi cuyo talento se merece ya un juego a lo grande

Resulta fácil ignorar a Astro Playroom. No hay ninguna expectación sobre él, viene incluido discretamente en PS5 como una opción más del menú y mediáticamente no es de extrañar que quede eclipsado por lanzamientos de peso como Miles Morales o Demon’s Souls. Ni siquiera tiene su rol garantizado como el “juego familiar” obligatorio en el lanzamiento de la consola, con alternativas sólidas presentes como Little Big Planet y su cooperativo. No es un juego del que se entienda su lugar fácilmente antes de jugarlo, es algo que descubrimos una vez nos ponemos a los mandos del DualSense.

Team Asobi se está convirtiendo por derecho en una de las más rutilantes estrellas de los equipos internos de SIE Japón. Aunque el papel de los estudios japoneses dentro de los estudios mundiales de Sony palidece mediáticamente al lado de los Naughty Dog, Guerrilla, Insomniac, etc… está claro que hay mucho talento en las oficinas de Tokio. Ya lo demostraron con Rescue Mission, en un momento en el las gafas de realidad virtual de Sony necesitaban un juego bandera, creando no sólo un magnífico plataformas, sino una demostración palpable de cómo las VR pueden impulsar géneros tradicionales sin tener que ceñirse obligatoriamente a la inmersión de la primera persona. Con Playroom vuelven a ejercer el papel de sastres para crear un traje a medida, que en este caso es un tour creativo sobre las posibilidades del nuevo mando, pero también algo más.

Aunque su rol de demo técnica es impresionante y la comentaremos, no queremos que esa faceta tape por completo el corazón y buen hacer que desprende Astro como juego y como homenaje a Playstation. En lo que parece un claro ascenso del personaje a “mascota” de Sony, Playroom hace un homenaje a los personajes, sagas y momentos que han marcado la trayectoria de la consola de Sony desde su lanzamiento en 1995, de una forma simpática y que despierta la curiosidad, elevando el conjunto a nuevas cotas por encima de la calidad intrínseca del juego que tenemos en nuestras manos.

Astro Playroom como juego

Incluido por defecto en nuestra flamante PS5 encontraremos Astro Playroom. No es novedoso que Sony ofrezca apps y semi-juegos gratuitos. La Playstation original contaba con archirecordado Demo 1, en el que podíamos ver por primera vez fragmentos de juegos como Wipeout, Tekken 2 o la icónica demostración de T-Rex. En PS3 en Japón estaba la simpática aplicación protagonizada por el gato Toro, que ofrecía información, recomendaciones, noticias y celebraba con nosotros las festividades importantes. En PS3 tambíén encontrábamos Home, el intento de Sony de materializar de una forma palpable las capacidades online de la consola. Todo comparten una idea de tratar de ilustrar ciertas capacidades de la consola, pero eran juegos propiamente dichos y esto es un punto que merece la pena destacar aquí: Playroom es un juego con todas las letras, un atractivo plataformas con elementos coleccionables. No es una demo ni un pasatiempo, lo que lo distingue de otras iniciativas.

La premisa de Astro es explorar nuestra propia Playstation 5, visitando cuatro zonas temáticas relacionadas con aspectos de la consola como el sistema de refrigeración, la transmisión ultra rápida de de datos, el CPU o la memoria, limpiando los “bugs” que nos van apareciendo, solucionando problemas y recolectando consolas y periféricos del pasado de Playstation para que los demás astros puedan jugar. El protagonista se valdrá de sus saltos, impulsores y puñetazos como herramientas principales para explorar cada zona y poder encontrar todo lo que el juego oculta.

En esta faceta nos encontramos con otro gran trabajo de Team Asobi, con un conocimiento nada desdeñable de cómo plantear el movimiento, la inercia, los saltos y las cámaras para el máximo disfrute del jugador. Hay un innegable “sabor Nintendo” en la que forma en la que se plantean las mecánicas y aspectos esenciales, una comparación no es nada fácil de conseguir para ningún estudio incluso hoy en día. No es un juego muy largo, pero tiene la suficiente cantidad de secretos que descubrir y algunos extras adicionales que alargan la vida del conjunto y le dan el recorrido suficiente para que no se quede corto, sin ser tampoco un juego comparable en contenido a lo que se exigiría a un producto comercial.

Es un juego amable con apenas picos de dificultad y una progresión sencilla. Donde se aprecia mejor sus dotes como un plataformas que podría ser bastante más exigente es en un apartado especial llamado “carreras”, fases lineales hechas a la carta para invitar al jugador a que las complete en el menos tiempo posible, compitiendo contra los tiempos de jugadores de todo el mundo. Son en estas fases cuando mayor se aprecia la exquisitez de los aspectos formales del plataformas y en donde se vislumbran las posibilidades de un plataformas convencional y de alto presupuesto con este equipo.

Gráficamente no es de campanillas ni el producto con el que vas justificar el dinero de la nueva consola, pero los gráficos son vistosos y claros, con una resolución de 4K e impecables 60 FPS que se hacen tan agradables como el mundo en el que nos movemos. Los diversos mundos son variados y están repletos de detalles y guiños, aunque nos encantaría que fueran más grandes y tuvieran más actividades y/o encuentros especiales. Es ese, el tamaño general del juego, quizás el principal elemento que identifique a Playroom como un juego no comercial, lo que no quita para que tenga bastante más contenido de lo que esperábamos en un primer lugar con él.

Astro Playroom como homenaje

Uno de los detalles que más llama la atención es el simpático y completo homenaje que se hace de toda la familia Playstation, a todos los juegos que han sido importantes para las distintas generaciones de consolas. Por todas las zonas podemos ver a Astros caracterizados por distintos personajes icónicos, desde sagas propias como Uncharted, Ghost of Tsushima, Ratchet, Death Stranding o Wipeout a sagas de terceros que mantienen una estrecha vinculación con el nombre Playstation como es el caso de Tekken, Final Fantasy, Ridge Racer, Silent Hill o Metal Gear Solid, por comentar algunas. También veremos a los Astro jugar a toda clase de juegos, parodias robóticas de nombres conocidos que completan el pack nostálgico.

A lo largo de nuestras aventuras por las distintas zonas iremos encontrando las consolas y periféricos que forman parte de la familia de Playstation, perfectamente recreados en 3D y con algún comentario que las define. No tienen más propósito que ser nostálgicos coleccionables con los que llenar la sala de juego, pero es divertido encontrarlas, verlas y rotarlas para perdernos en los recuerdos. También encontraremos piezas de puzzles, murales ligados a cada consola y que decoran el lugar de juego de los Astro. En definitiva, coleccionables con sentido y propósito de cara a enfatizar su faceta de homenaje a la historia Playstation.

Astro Playroom como demostración técnica del DualSense

El tercer pilar que termina de dar sentido al juego de Team Asobi es el de demostración técnica del nuevo mando PS5. Al estudio tokiota se le da bien hacer juegos alrededor de piezas de tecnología para sacarles todo el jugo, sin olvidar que están haciendo un juego que se tiene que valer por él mismo y no una demo que se pueda justificar por hacer bien esa sola tarea demostrativa. Pero es innegable que Astro Playroom es el mejor escaparate posible para poder enseñar el potencial del nuevo mando y descartar la idea de que es lo mismo de siempre.

La aventura está diseñada para mostrar múltiples posibilidades posibles con el mando, introduciendo circunstancias que son propicias a esta función. Por ejemplo hay mucha actividad relacionada con tirar de cables y en ellas podremos apreciar la tensión de la fuerza que ejercemos antes de que se rompa; hay secciones que incluyen un rifle y un arco, perfectos para ilustrar las fortalezas de los gatillos adaptativos. La reacción al pulsar los botones es exagerada, pero satisfactoria y el mando cobra vida en nuestras manos gracias a los efectos de sonido que salen de él. También tendremos oportunidad de usar los controles giroscópicos para manejar un ala delta, de usar el touchpad para hacernos rodar e incluso usar el micrófono del mando para soplar y activar mecanismo (sí, Nintendo DS ya lo hacía en su día, no es nada revolucionario, pero es un detalle a comentar). Pero lo que más nos llama la atención es la capacidad del mando para reproducir sensaciones de superficies, cómo es capaz de evocar la sensación de estar caminando (o patinando incluso) por distintas superficies.

Como demostración del nuevo mando es simplemente brillante y cumple el doble propósito de mostrar a los jugadores sus posibilidades y retar a los desarrolladores a que usen su imaginación para no desaprovechar esta faceta. No nos resulta nada difícil imaginar el potencial del DualSense para juegos de coches, para shooters (COD Black Ops Cold War lo usa brillantemente de hecho) o para juegos de terror, por elegir los ejemplos más obvios, aunque su potencial debería ser tenido en cuenta para cualquier juego a poco que el estudio le ponga interés. Si ese potencial se deja en el cajón, al menos SIE podrá señalar a Playroom para mostrar que las capacidades del nuevo mando no eran ningún invento, aunque no tenemos dudas de que habrá interés en desarrollar ideas interesantes con él.

CONCLUSIÓN

Puntuar un juego gratuito puede resultar un ejercicio un poco innecesario, teniendo en cuenta que no hay factor aquí de “recomendación de compra”. Pero dado que Astro Playroom es un título brillante, no está de más dejar para los anales nuestra valoración y recomendación de que se juegue como una de las primeras actividades con tu PS5. Team Asobi ha realizado un fantástico trabaja que resulta notable en todas sus facetas, todo un regalo para los compradores de una PS5 que disfrutarán por partida triple de la sólida factura del juego, de su fantástico uso del DualSense y del sentido homenaje que hace a la historia Playstation. Sólo la limitada duración del juego y la falta de más actividades, jefes y eventos especiales delata el lugar del Astro Playroom en el temprano universo de PS5. Nos gustaría pensar que, con más presupuesto y un enfoque adecuado, el equipo estaría en condiciones de crear una aventura plataformera de muchos kilates. Y si fuera el caso, puede que Astro tenga mucho más que decir en el futuro. Nota: 8.5

LO MEJOR

  • Un plataformas impecable
  • Su divertido homenaje a Playstation
  • Una magnífica presentación del DualSense

LO PEOR

  • Un tanto sencillo de más, aunque se entiende que lo sea
  • Se hace corto
8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.