Here Be Dragons
Here Be Dragons
Carátula de Here Be Dragons

Here Be Dragons, análisis. Los peligros del mar

Nos embarcamos una aventura que evoca el misterio y las leyendas del mar cuando todavía el hombre no conocía sus confines

Como bien citaba el poeta José Espronceda lo de: “Con diez cañones por banda, viento en popa a toda vela, no corta el mar, sino vuela, un velero bergantín” hoy en Meristation nos embarcamos en un crucero por los siete mares. En este caso no lo haremos a bordo de un velero bergantín, sino más bien a bordo de un temeroso navío pirata. Analizamos Here be dragons, un título de índole naval en el que deberemos enfrentarnos a toda una jauría de criaturas marítimas hasta llegar a los enemigos más temidos de bandera negra: los piratas. Repasamos el primer título del estudio polaco Red Zero Games, que llega en formato PC y Switch, y lo hace a través de un satírico título basado en un sistema de combate por turnos.

Conquistar las “Américas” con un combate naval por turnos

Aunque su nombre de hecho nos incite a pensar otra cosa, en Here be dragons, veremos pocos dragones. Su nombre, más bien se refiere a la antigua práctica medieval de representar dragones, monstruos marinos y otras criaturas míticas similares en mapas dónde se creía que existian. Precisamente, el juego nos ubica en un escenario marítimo plagado de criaturas y enemigos por descubrir de los que tendremos que defendernos utilizando solo nuestro propio ingenio. El título plantea un escenario en el que un aventurado Cristóbal Colón sueña con convertirse en pirata y descubrir el llamado "Nuevo Mundo" mientras derrota a sus enemigos en alta mar. La historia detrás del juego ambientada en la era de la exploración, es que el viaje de Colón a América en 1492 fue el producto final de una misión mucho más ambiciosa, y hasta ahora desconocida, para erradicar del Atlántico sus diversos monstruos y enemigos.

Supervivencia pirata en el "Nuevo Mundo"

En Here be dragons no encontraremos una trama desarrollada o personajes definidos como tal. Más bien, el juego ofrece un combate naval por turnos, en el que a modo de partida de rol deberemos ir avanzando y derrotando enemigos con diferentes personajes. Con un estilo de juego que podríamos encontrar en juegos como Hearthstone y derivados, deberemos usar nuestras mejores cartas para hacernos con la victoria. Con nuestra flota de barcos a la izquierda, y con los enemigos por derribar a la derecha, tendremos que jugar bien nuestra estrategia para poder combatirlos, y avanzar así en su historia. A medida que ganemos a nuestros enemigos iremos desbloqueando nuevas zonas del mapa del Nuevo Mundo, dónde nuevos personajes nos demandaran visitar nuevas zonas que requieran ser vencidas. En ese sentido, cada acción que hagamos será siempre y exclusivamente en el campo de batalla, limitando considerablemente su abanico de opciones en el mismo.

Nuestros enemigos se reducen a dos tipos: criaturas marinas (propias del universo lovecraft) y piratas. En este caso, el trabajo del estudio de Red Zero Games, se ha asegurado de incluir un amplio repertorio de originales criaturas marinas (pulpos gigantes, Krakens, tritones, Moby Dick, sirenas…) con las que tendremos que combatir, incluyendo con ello una llamativa estética dibujada a mano. Una estética original que encaja en la historia que quiere contarnos y lo hace además con un buen uso del sentido del humor a través de los diálogos con nuestros NPCs.

Su tono humorístico y amigable estará presente en todo el juego. Cada vez que nos embarquemos en una nueva misión para desbloquear nuevas zonas, siempre se nos plantea bajo un tono humorístico que estará lleno mensajes subliminales y referencias que nos sacará una sonrisa en alguna ocasión. Here be dragons no destaca por su historia que consiste en “avanzar al siguiente nivel”, sino que destaca por su original apuesta de combate por turnos. Una propuesta que aumentará de forma gradual la dificultad en partida, y con ello, la duración de estas considerablemente.

Todo empieza con una tirada de dados

Como en todo juego de rol, empezamos el combate con una tirada de dados. Su jugabilidad está inspirada en los juegos de mesa, donde los dados se lanzan al comienzo de un turno, y posteriormente la máquina nos asignará unos valores aleatoriamente (del 1 al 6) para ejecutar ataques y habilidades, todo con la esperanza de hundir barcos y criaturas. En esta tirada, deberemos usar según convenga nuestras cartas en nuestra partida, ya sea asignando acciones, curarnos, o mejorar nuestra nave. Básicamente el juego se centra en dos habilidades básicas: El Ataque y la Defensa. Con una franja números del 1 hasta el 6, podremos curar a nuestros aliados, duplicar o triplicar nuestro ataque o reforzar nuestra defensa. Su particularidad dentro del sistema de combate (y como en toda partida de rol) es que todos los números se nos asignarán de forma aleatoria.

A partir de aquí todo parece muy sencillo, hasta que a medida que avancemos el juego va aumentando su dificultad. Progresivamente, en el juego nos introducen un nuevo concepto: la iniciativa. El barco que obtenga un valor total de dados más bajo ganará iniciativa, lo que significa que atacará primero y también obtendrá la primera asignación de dados al comienzo del siguiente turno; siendo este un aspecto muy ventajoso en el combate. En el juego podemos de hecho, no asignar un dado a una o varias de nuestras naves, por lo que nos será más probable mantener la iniciativa, pero por cada dado que no asignemos, nuestra flota sufrirá un punto de daño.

Además de la iniciativa, encontraremos también más obstáculos y ventajas en nuestra batalla naval. En este caso, como hemos mencionado anteriormente dependeremos mayormente del azar, y de hecho, en ocasiones puede ser bastante frustrante, ya que unas pocas tiradas desafortunadas pueden dejarnos fácilmente derrotados en la batalla. Por ello, a medida que avanza el juego, nos añaden nuevas mejoras para combatir esta desventaja con su sistema llamado errata, con el que podemos gastar botellas de tinta (que se obtienen al final de cada turno o cuando un enemigo es derrotado) para volver a tirar los dados y tomar acciones.

Además de ventajas encontraremos también retos. Cada acción que queramos realizar requerirá que tiremos dentro de un rango específico de números; una acción de sanación puede requerir un 1 o un 2, mientras que podemos usar un 5 o un 6 para mejorar la estadística de ataque de nuestra nave. Por ejemplo, si quisiéramos curar a nuestros barcos y sacamos un 3 no podremos hacerlo, ya que por ello necesitaremos sacar un 1 o 2. Con ello, cada tirada se limita a sacar unos números especificos para poder llevar a cabo distintas acciones, afectando directamente en nuestra estrategia en el juego.

La Estrategia, nuestra espada y gran aliada

En Here be Dragons nos introducen un original sistema de estrategia que se introduce de forma gradual y se percibe bastante natural en el juego una vez que hemos superado las primeras misiones. Sin embargo, es más complejo de lo que parece. Cuando se introduce por primera vez el concepto de iniciativa, podemos optar por una estrategia nueva, y de hecho, lo hacemos de forma constante a medida que se nos plantean nuevas mejoras o acciones. De la misma manera, también tiene sus inconvenientes. Nos fuerza como jugador a usar nuevas estrategias de combate en cada partida, por lo que es fácil encontrarse completamente atascado a la mínima de cambios.

En el juego estamos en un constante “ensayo y error”, para descubrir qué estrategia es más efectiva en nuestro combate. Esta, no depende solo de las acciones que podamos realizar, sino también con ello, qué valores no usaremos y por lo tanto, se asignarán por defecto a nuestros enemigos. Este hecho marca una gran diferencia en partida y será nuestro rompecabezas principal en cada turno. No serán importantes solo nuestras acciones en combate, sino también mucho antes de empezar nuestra primera jugada. Cada inicio de partida requerirá hacer una evaluación exhaustiva de las estadísticas y los ataques de cada grupo, para encontrar un plan de acción efectivo. Podemos decir que una de las cualidades del título es que no hay reglas, nosotros deberemos aprender durante el camino solos (a base de derrotas y victorias) sobre qué estrategia es mejor usar en cualquier momento.

Impresiones finales

En Here be dragons hay que saber a lo que se está enfrentando. Con un lento comienzo a base de tutoriales, a medida que vayamos atravesando el Nuevo Mundo se nos obsequiará con nuevos retos y dificultades. Por lo que no todo será fácil. En ocasiones su jugabilidad puede resultar altamente frustrante y reiterativa (partiendo de que un factor importante de éxito en nuestra partida es al azar), sin embargo, para los adeptos del combate por turnos, puede ser una propuesta más que adictiva y entretenida. Una apuesta divertida y orientada claramente a la acción y al combate, pero que después de unas horas de juego no es suficiente para mantenernos interesados de la misma manera que en su inicio.

El juego tiene elementos importantes que podría mejorar, desde su excesiva sencillez narrativa (que pese a su uso del humor consigue quedarse en la superficie) y su ausencia de un modo multijugador. Con una acertada formula en su sistema de combate, en esta ocasión se hubiese podido aprovechar más ofreciendo un modo multijugador, y dicho ya de paso, complicando más si cabe las cosas en combate. Otro de los aspectos que echamos en falta es su traducción. El juego llega totalmente al inglés, por lo que si no se domina la lengua hay muchos conceptos importantes técnicos del combate que se nos pueden escapar al principio.

LO MEJOR

  • El uso del sentido del humor y sus referencias piratas
  • Su sistema de combate es interesante
  • La llegada en portátiles (Switch)
  • Un precio más que asequible

LO PEOR

  • Apartado sonoro no destaca
  • Falta de un modo multijugador
  • Narrativa extremadamente sencilla
  • No está traducido al castellano
  • Puede resultar altamente reiterativo

CONCLUSIÓN

Here be dragons es una propuesta que consigue encariñarnos con su acertado sistema de combate naval y estética particular, pero que después de varias horas de juego se queda algo corto. Se echa de menos más innovación, complejidad y una opción multijugador para adentrarnos más que nunca en su modalidad competitiva. En definitiva nos encontramos con una apuesta sencilla y desafiante, que aprovecha con sólidez su premisa básica en el uso del sistema de combate por turnos, pero que también tiene factores que podría mejorar y pulir.

6.5

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.