West of Dead
West of Dead
Carátula de West of Dead

West of Dead, análisis

  • Rocío Torrejón - @SeraPhiim_

Analizamos West of Dead, un roguelike de acción refrescante que fusiona varios géneros y cuenta con una historia interesante.

West of Dead es uno de esos indies que llamó la atención desde que se anunció. Aparecido primero en junio para PC y Xbox One, posteriormente ha ido saliendo en otras plataformas. El objetivo, que los jugadores lleven armas dobles al salvaje oeste y se pongan las botas de vaquero para un roguelike diferente. Analizamos la versión de Switch de este juego de acción desenfrenada.

Este videojuego ha sido desarrollado por un pequeño equipo de desarrolladores conocidos como Upstream Arcade, y editado por Raw Fury, editor de juegos independientes como Atomicrops, Mosaic o Night Call, entre otros. La gran sorpresa de West of Dead comienza cuando la narración de nuestro personaje viene de la mano de Ron Perlman, actor que dio lugar a Hellboy, y que sin duda hace un excelente doblaje en toda su narración.

La muerte no debería de ser así

Purgatory, Wyoming, año 1888. Condenado a vivir, nuestro protagonista, el difunto William Mason, desciende a un mundo caótico y turbulento que cobra forma a partir de los recuerdos, la cultura y las creencias de las almas que lo atraviesan como un espíritu errante. Cuando despierta se da cuenta que no está en el lugar correcto, con un único recuerdo de una figura de negro y sin entender lo que le rodea, será de esta manera cuando pretenda buscar respuestas, embarcándose en una cadena de eventos con consecuencias inimaginables.

Y así es, West of Dead nos introduce en un mundo desafiante y bastante tenebroso, donde nuestra agilidad con las armas y la estrategia formarán parte en cada paso que demos. Con un sistema de coberturas tendremos que aprovechar cada una de ellas para poder avanzar dentro del juego, por lo que paciencia, nadie dijo que fuese fácil estar vivo en el purgatorio. La dificultad es otro de los aspectos que un roguelike es importante que acierte y, desafortunadamente, West of Dead no lo hace bien. Partimos desde una cantina descuidada, continuamos por oscuros pasillos hasta alcanzar las diferentes habitaciones con enemigos, pero cuidado, una vez que muramos volveremos de nuevo vivo a la cantina. El primer nivel está bien, tendremos mucho espacio con pocos enemigos para aprender cómo funciona el juego. Pero después de esto, nos saludan con un pico de dificultad que no se vuelve más fácil, ya que en el segundo nivel encontraremos algunos enemigos que pueden matarnos en un golpe o dos.

En cada nueva partida o “vuelta” como lo llama el videojuego, los niveles serán aleatorios y estarán destinados a generar al jugador más variedad y aliento para volver a intentarlo después de perder. No hay nada predeterminado, el mapa irá descubriéndose conforme vamos avanzando, las habitaciones estarán siempre situadas de diferente manera y llegará un momento que avanzaremos sin pensar donde estamos, solo querremos salir de ahí.

Sumergido entre oscuridad y luces

La mecánica más interesante y en ocasiones algo enrevesada de West of Dead, es la forma en que la iluminación afecta a nuestra jugabilidad y sobre todo, a los combates. Las habitaciones que encontremos e ingresemos estarán parcialmente a oscuras con enemigos esparcidos alrededor, en algunas ocasiones escondidos en la oscuridad y otros simplemente parados al aire libre y que podremos ver a simple vista. Tendremos que iluminar estas áreas interactuando con unos faroles que también ayudarán a aturdir a los enemigos, ya que a estos no les podremos apuntar con nuestra arma mientras estén en la oscuridad. Desafortunadamente esto se puede convertir en un problema y un reto con los ángulos de cámara fija que nos presenta el videojuego, ya que en ocasiones tendremos que correr a ciegas a la habitación, encontrar el primer farol, interactuar con él y encontrar rápidamente un refugio antes de que nos alcance una bala.

Hay varios mapas, cada uno de ellos contará con diferentes tipos de enemigos, lo que dará como resultado a una variación como son los pistoleros, clérigos fanáticos, perros demoniacos y otras criaturas extrañas, pero a medio plazo se harán muy repetitivos. Incluso aquellos enemigos que sean similares mostrarán un comportamiento diferente según el nivel en el que estemos, lo que hace que el combate sea único y desafiante en cada escenario. Los primeros niveles definitivamente nos llevarán a la mentalidad de tener que ponernos a cubierto y esperar el momento adecuado para disparar a los enemigos. Sin embargo, esto se desmorona cuando los enemigos cuerpo a cuerpo entran en juego. Estos vendrán corriendo hacia nosotros y si nos estamos cubriendo, prácticamente nos veremos obligados a retirarnos de la habitación mientras les disparamos, no obstante esto se puede convertir en un problema cuando nos veamos atrapados en un pasillo estrecho sin cobertura.

Un inframundo del salvaje oeste repleto de tiroteos

En este lúgubre y descarnado mundo del purgatorio, nuestro vaquero al estilo de Ghost Rider empuñará doble arma convirtiéndose de esta manera en un videojuego Twin-Stick shooter. Dos armas serán las iniciales, una escopeta y una pistola, y a lo largo del mapa podremos encontrar diversos cofres donde aparecerán objetos aleatorios y entre ellos también armas. De manera puntual también podremos encontrar alguna entre los pasillos y de camino a la siguiente habitación, lo más probable es que al principio escojamos la que causa más daño en lugar de las armas que hacen mucho menos daño, pero tienen diferentes efectos (sangrado, plaga, etc.).

¿Podremos desbloquear más o siempre serán las mismas? Por supuesto que podremos desbloquear más y es donde entra en juego dos de los elementos que William Mason tendrá que ir consiguiendo: el hierro y los pecados. El hierro es una especie de moneda que iremos obteniendo conforme avanzamos y eliminamos enemigos, esto nos permitirá comprar armas a un mercader, si es que lo encontramos; por otro lado, los pecados, son una especie de fragmento del recuerdo que podremos canjear entre nivel y nivel para obtener mejoras en nuestras partidas, armas nuevas...etc., y esto si se mantendrá en todo el juego. Pero es bastante abrumador y lento para desbloquear las cosas, ya que algunas requiere más de 300 pecados y nosotros llegaremos en cada nivel con aproximadamente entre 10 a 20.

También podremos conseguir otro tipo de armas para defendernos y que actuarán como equipo secundario, como son las bombas y los cuchillos. Gracias a unos altares situados de manera totalmente aleatoria, nos permitirá mejorar nuestras destrezas: resistencia, percepción e ingenio, sirviéndonos solamente para ese desafío en concreto. Elige bien, ponte a cubierto, mide tu rango, dispara, vuelve a esconderte y así hasta que todos tus enemigos hayan sido eliminados, porque aquí no sobrevive el que más mata, sino el que primero dispara.

Un arte único e interesante

No cabe duda que el estilo visual de West of Dead es bastante destacable y causa mucho interés, tiene un arte único e interesante que recuerda al legendario artista de cómic de estilo gótico moderno Mike Mignola, abusando la combinación de colores y sombras, y llamando la atención de manera inmediata con su largo sombreado. Su estilo artístico se adapta perfectamente a un purgatorio oscuro del salvaje oeste por la manera en que el personaje está diseñado para los enemigos. Cada nueva área que exploramos estará oscura y lúgubre, lo que crea una atmósfera perfecta junto con la banda sonora.

Upstream Arcade dio en el clavo para hacer que en Purgatory, Wyoming se sintiera tan salvaje como el lejano oeste, y es que la música va a tener un papel muy importante dentro de nuestra jugabilidad. La subida de melodía en cuanto entramos en un escenario lleno de enemigos, la recarga rápida de nuestra arma, que se realiza de manera automática después de no disparar durante un corto periodo de tiempo, proyecta pequeños ruidos de balas llenando sus ranuras. Junto con el sonido de una vieja caja registradora que se abre después de que cada enemigo caiga, la melodía de cinco notas de una acústica guitarra que significa que el campo de batalla está vacío y que hemos hecho un buen trabajo. Cuando todas estas piezas se unen, el sonido del campo de batalla con este ritmo tan rápido es bastante estimulador.

CONCLUSIÓN

West of Dead es un juego muy sombrío y valiente, con una mirada cautivadora que mezcla el género occidental con las leyendas místicas de finales del siglo XIX, con una banda sonora competente y tiroteos intensos contra criaturas demoniacas. Presenta un ritmo lento, pero constante con momentos desafiantes que pueden llegar a ser implacables, pero una vez se dominan, es increíblemente divertido jugar y poder anticiparnos a nuestros enemigos. Se ha convertido en una novedad dentro del género roguelike, estableciendo un nuevo estándar al hacer las cosas de manera diferente, aunque nunca podremos sentirnos demasiado cómodos en este juego porque siempre estaremos entrando en lo desconocido.

LO MEJOR

  • La iluminación, sin duda es una mecánica única y original.
  • La narración con la voz de Ron Perlman.
  • La atmósfera es fantástica.
  • Propuesta que intenta hacer las cosas diferentes dentro del género roguelike

LO PEOR

  • Se echa en falta más variedad en desafíos
  • La dificultad, algo desequilibrada
  • Algunos problemas de cámara
7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.