Así es el Dual Sense

Del DualShock al DualSense de PS5; el mando de PlayStation y su evolución

Repasamos la historia de los mandos de PlayStation hasta llegar al DualSense, presentado antes que la propia PlayStation 5 y de color blanco.

La historia de la marca PlayStation se puede hacer a través de las consolas y sus catálogos, pero también de sus mandos. Este año se cumplen 25 años del lanzamiento del hardware original de Sony en Europa, y son más que suficientes para trazar una cronología de la evolución de los pads de la compañía nipona, habiendo, evidentemente, saltos más grandes que otros: del primer mando al DualShock, y quién sabe, del DualShock 4 al DualSense. Con la presentación del que será nuestro compañero inseparable durante la próxima generación en PlayStation 5, queremos recordar todos aquellos que también nos han acompañado en generaciones anteriores, y descubrir cómo han evolucionado su diseño y características.

PlayStation: el primer avance, en la misma generación

Es curioso como la forma básica del mando de las consolas PlayStation apenas ha cambiado a lo largo de prácticamente dos décadas. El primer modelo que se comercializó junto con PSX era tremendamente ergonómico y diferente para lo que se estaba acostumbrado en la generación de los 16 bits, de parecido tamaño al de Super Nintendo y Mega Drive, pero más estilizado. Contaba ya con dos gatillos por cada lado y por supuesto, los botones Cuadrado, Círculo, Triángulo y X que se han convertido en icono de la marca. Eso sí, ni rastro de vibración, sticks o algo que cambiará notablemente la experiencia en este sentido.

A modo de curiosidad, el principal diseñador del mando a lo largo de varias generaciones, Teiyu Goto, desveló no hace mucho el significado de estos símbolos, ya que resultaron no ser algo casual. Según él, el Triángulo representa un punto de vista, y así, era usado en muchos juegos de conducción para cambiar la perspectiva. El cuadrado lo asociaban a un papel o documentos, la X a cancelar una acción y el Círculo a confirmarla, aunque como hemos visto, estas dos últimas funciones terminaron intercambiándose.

Poco tiempo después, Sony sumaría ambos sticks a lo que en apariencia era el mismo mando, aunque con ambos asideros ligeramente más largos, a lo que tendría a bien llamar Dual Analog Controller. Estos sticks eran muy básicos, cóncavos, y aunque eran un progreso notable respecto al modelo anterior, aún faltaba el mayor salto: la vibración. Esta llegaría, por fin, con el DualShock, creado en 1998 como respuesta evidente al Rumble Pack de Nintendo 64, un periférico que aportaba esa sensación una vez acoplado al mando de la consola de los de Kyoto. De hecho, los dos puntos de vibración fueron clave en uno de los momentos más memorables de aquella generación, como es el combate contra Psycho Mantis en Metal Gear Solid y cómo, de manera excepcional, rompió la cuarta pared.

Además, los dos sticks pasaron a ser convexos, en lugar de contar con hendiduras, y se añadieron los botones L3 y R3, que hoy consideramos tan imprescindibles.

La consola más vendida de la historia, con un mando clave

La que es a día de hoy -y se prevé complicado que ese puesto pueda ser asaltado algún día- la consola más vendida de la historia con 160 millones de unidades vendidas, PlayStation 2, tuvo también un mando a la altura: el DualShock 2. Con un diseño prácticamente calcado al de su predecesor, su mayor novedad, y no trivial precisamente, fue el hacer analógicos todos los botones salvo Start, Select, L3 y R3. Es decir, cada uno de los botones de acción, más los de la cruceta, eran sensibles a la presión que se les aplicaba, y así, por ejemplo en la saga Gran Turismo, era posible controlar la aceleración y el freno dependiendo de la fuerza con que presionábamos el botón. Por primera vez, Sony se decantó por el color negro como color básico frente al gris, un cambio lógico teniendo en cuenta también el color de la consola. Fue también el último mando de PlayStation que funcionaría, de manera imprescindible, con cable.

PlayStation 3, del Sixaxis al Dual Shock 3

En esta generación Sony encontró un potente rival en todos los sentidos, pero especialmente a la hora de diseñar mandos: Microsoft, que ya irrumpió en el mercado años atrás con un mando más robusto y consagró su fórmula con el mando de Xbox 360, considerado como uno de los mejores de siempre, al menos entre los modelos básicos. Para competir en este apartado, Sony creó un mando inalámbrico y con mecanismos de detección de movimiento en seis ejes, de ahí el nombre de Sixaxis (Six, axis), pero que para descontento del público no contaba con vibración. Esto llevaría a su posterior revisión y diseño del mando definitivo de PlayStation 3: el DualShock 3.

Del DualShock al DualSense de PS5; el mando de PlayStation y su evolución
SONY DSC

La vibración del DS3, como no podía ser de otra manera, estaba mucho más avanzada que la del DualShock original. Principalmente, esta seguía funcionando con dos motores, uno en cada lado, pero podían hacerlo de forma independiente, con mayor o menor fuerza, durante más tiempo… De hecho, muchos juegos lanzados antes de la llegada de este mando tuvieron que ser actualizados para aprovechar esta función.

Este tenía otras novedades respecto al DualShock 2. La primera y más obvia es que al ser inalámbrico incorporaba una batería de litio recargable mediante cable con entrada Mini-USB y USB en la salida, conectándose a la consola y siendo posible jugar durante el proceso. Así mismo, también fue necesaria por primera vez la inclusión de un botón Home para navegar por el menú de la consola, y de ahí ir a los ajustes, los juegos, la PS Store…

Una nueva generación: el DualShock 4

Pasemos ahora a hablar del mando que disfrutamos actualmente, uno de los más novedosos sobre todo a nivel estético de la historia de la compañía nipona y al contrario que en esta ocasión, presentado de manera simultánea a la consola: fue el 20 de febrero de 2013, concretamente. Principalmente, y a primera vista, sobresale una mayor robustez, sobre todo en las agarraderas, así como un diseño más curvo y menos angular. También se añade un panel táctil de tamaño considerable en el centro, el cual capta movimientos también de arrastre –aunque aprovechado en no muchos títulos- y hace las veces de un botón más, usado frecuentemente para abrir inventarios, mapas, etc… Justo por encima de este panel, presenta también una luz LED de varios colores según el número de jugador, pero en algunos juegos es usado también como señal de la cantidad de salud restante, por ejemplo, siendo verde el óptimo y roja el punto mínimo.

En la parte de arriba cuenta también con un pequeño altavoz utilizado de diferente manera en una gran cantidad de juegos: desde comunicaciones con otros personajes por dispositivos móviles a llantos en algunos juegos de terror, por ejemplo. El otro gran cambio llega de la mano de los botones Start y Select, los cuales se reúnen ahora en uno solo, Options, pasando a ocupar el lugar izquierdo que habitualmente ocupaba Select la otra gran novedad del DualShock 4: Share. Con este botón podemos capturar vídeo o imagen directamente de nuestras partidas para posteriormente subirlo a nuestras redes sociales, siendo algo que comenzó de manera muy básica para después añadírsele incluso un editor de vídeo. Pero no solo eso, sino que es posible incluso retransmitir desde varias plataformas de streaming como Twitch, Ustream o YouTube.

Probablemente el DualShock 4 sea el mando que menos cambios ha presentado en su rediseño durante la misma generación, ya que el denominado DualShock V2, de lanzamiento simultáneo con la PlayStation 4 Slim, tan solo ofreció como novedad el poder vislumbrar la luz LED a través del panel táctil.

La última revolución: el Dual Sense

Tras toda una vida hablando de los DualShock, toca cambiar el chip. El DualSense será el mando de PlayStation 5, del que hemos hablado largo y tendido en otros artículos. El continuismo está en aspectos como el panel táctil del DualShock 4, así como el altavoz, la luz LED –también en los laterales- y la apuesta por la batería recargable en detrimento de las pilas, esta vez con recarga mediante cable de tipo USB-C, el mismo que utiliza Nintendo Switch, por ejemplo.

Sin embargo, la tecnología háptica se presenta como una revolución, una tecnología que, por ejemplo, nos hará sentir las diferencias entre conducir sobre asfalto, arena o nieve en un juego de carreras. Los gatillos L2 y R2 se verán favorecidos especialmente por esta nueva función. Además, el botón Share dura solo una generación, pero es sustituido por otro que promete irá un paso más allá: Create, cuyas funciones aún están por descubrir.