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Cómo elegir una televisión nueva: distancia y tamaño de pantalla, tipo de tecnología

¿LED, OLED, QLED? ¿Cómo de grande debe ser la pantalla según mi salón? Guíate por estos consejos si vas a cambiar de TV.

Cómo elegir una televisión nueva: distancia y tamaño de pantalla, tipo de tecnología

Aunque hoy día vale tanto como un smartphone, elegir un TV es siempre un proceso cuidadoso y un punto complicado, porque a diferencia del móvil, el televisor es algo que no vas a cambiar tan a menudo. Y como sucede con todo en estos días, cuando vas a comprar una televisión te encuentras con que hay muchísimo entre donde elegir. Así la pregunta del millón es: ¿con cuál me quedo? ¿cuál elijo?. Primero vamos a empezar por el tamaño:

Distancia de Visionado

Sí, en cuanto abrimos la web o llegamos a la tienda es fácil pensar “quiero el más grande“. Pero lo cierto es que las pantallas exigen una distancia mínima de visionado. Y aunque en sí la percepción es siempre subjetiva, según la OCU la recomendación es que la separación entre el sofá y la tele sea en torno a “tres veces la medida de la diagonal de pantalla”, para maximizar el grado óptimo de visualización del panel.

TVs de 32 pulgadas

Los televisores con este tipo de pantalla resultan muy indicados para habitaciones de tamaño limitado, como una sala de estar pequeña o como TV para colocarlo en una habitación.

TVs de 40’’ a 43’’

Para habitaciones de un tamaño mediano. La distancia de visión adecuada es de entre 2,4 y 3,5 m, siempre en función de la resolución y de la calidad de imagen del modelo.

TVs de 46’’ a 51’’

Una tele con esta pantalla resulta adecuada para una distancia de visión que oscile entre 2,5 y 4 metros, como un salón de tamaño estándar. Sus dimensiones ya las convierten en demasiado grandes para meterlas en una habitación, por ejemplo.

TVs de 55’’ a 60’’

Una gran pantalla sin duda que requiere un espacio grande para su visionado óptimo. La distancia a la tele debe ser en cualquier caso de más de 3 metros, por lo que son paneles ideales para un salón grande.

TVs de más de 60 pulgadas

Es lo más parecido a tener un cine en casa, sobre todo si en vez de tenerlo sobre una superficie vas a colgarlo en la pared. Eso sí, debido a su gigantesco tamaño necesita estar en una sala grande, ya que en salones pequeños se perderá su efecto.

Tecnología del Panel

Lo primero: no os dejéis engañar por los típicos vendedores que van a comisión y os cuentan eso de “mira que verde se ve el césped del campo en esta tele“, -algo a posta, porque el TV está puesto en modo Demostración en Tienda que suelen incluir los vendedores- sino ir con una idea de las tecnologías de visualización actuales que hay en el mercado: LCD, OLED, LED, QLED… un lío de siglas en el que es fácil perderse:

Televisores LED

La llegada del LED al mundo de la imagen ha contribuido al diseño de televisores más estilizados, especialmente en las gamas más altas, con menos fugas de luz que en los LCD y con un sistema de iluminación más homogéneo que en los antiguos. Las ventajas de la retroiluminación LED son varias: emiten la misma cantidad de luz independientemente del tiempo que lleven encendidas, tienen un consumo energético inferior a los fluorescentes y permiten un nivel de negro más puro que el de los LCD. La duración de estos diodos emisores de luz es muy superior a la de un tubo fluorescente, por lo que, si nos decidimos por esta tecnología, será bastante probable que nuestro televisor deje de funcionar por otro motivo distinto al desgaste de sus lámparas.

Dependiendo de la ubicación de éstas, podremos encontrar tres tipos de retroiluminación: Edge LED, Direct LIT o FULL LED:

  • En el nivel más bajo de calidad se encontraría el Direct LIT. En este sistema se distribuyen LEDs a lo largo de todo el panel, pero muy poca cantidad de ellos y con excesiva separación entre una lámpara y otra. Esto provoca que existan zonas de sombra y la retroiluminación no sea uniforme.
  • Gran parte de los televisores que encontramos en el mercado son Edge LED. La calidad es mucho mejor que los Direct LIT, y en algunos casos permiten la atenuación local para apagar aquellas luces que no reciben señal y obtener un nivel de negros más puro y con menor contaminación lumínica. El único inconveniente es que a veces las esquinas del televisor están sobreexpuestas y en algunos modelos podremos encontrar fugas de luz.
  • En la gama más alta de los LED encontramos una matriz completa de luces iluminando el panel. Es la tecnología denominada Full ARRAY o Full LED. La distribución uniforme y cercana de las lámparas permite la fabricación de televisores muy planos, con un diseño premium, y la posibilidad de atenuar localmente las zonas sin blancos, consiguiendo una iluminación por sectores mucho más definida que en los casos anteriores.

Televisores OLED

Los televisores OLED son completamente diferentes a los LED, a pesar de que, comercialmente hablando, sólo les diferencia una letra. Hasta el momento, tanto los LCD como los LED eran televisores retroiluminados con algún tipo de emisor de luz activo. En los OLED la cosa cambia, porque pueden iluminar cada pixel individualmente, logrando un detalle minucioso a la hora de apagar zonas del televisor y la consecuente reducción en el consumo energético.

A diferencia del LED habitual, un OLED está formado por un compuesto orgánico sumamente pequeño, con cualidades electroluminiscentes que varían dependiendo de la tensión eléctrica aplicada. Su minúsculo tamaño permite la fabricación de televisores extremadamente livianos y delgados, y en un futuro no muy lejano, flexibles. El brillo, el ángulo de visión y el mayor detalle en las zonas oscuras de la imagen son elementos que hacen destacar a una OLED de una TV LED

Televisores QLED

Los televisores QLED son una evolución comercial de los anteriores SUHD de Samsung, que al igual que sus predecesores, buscan lograr el mejor contraste y nivel de negro posible. La ventaja frente al LED convencional es evidente, no sólo en el precio sino en la calidad obtenida. Ofrecen un brillo muy superior, llegando en algunos casos a 1500 nits, frente a los 900 de un OLED o los 700 de un LED (en términos genéricos).

Mejoran también el contraste y el nivel de negros, gracias a sus puntos cuánticos, que permiten la reproducción de colores puros, sin filtros ni suma de blancos que contaminen la longitud de onda original. La gama QLED, exclusiva de Samsung, es una seria competidora de la tecnología OLED, aunque no llega al nivel de negro de los diodos orgánicos, porque a pesar de todo, hoy en día se sigue usando la retroiluminación.

Televisores ULED

La recién llegada como quien dice -se presentó en 2017-, más que un tipo nuevo de tecnología se trata del uso conjunto de un pack de distintas tecnologías y patentes que ha llevado a cabo la marca china Hisense, que ha patentado el ULED como algo suyo. En sí el ULED o Ultra LED hace uso de una veintena de patentes en apartados clave como son el Color, el nivel de Oscuros, la resolución y el Movimiento.

Podríamos llamarlo una versión de gama alta de las QLED, con ventajas como colores más puros y menos saturados, el ángulo de visión, el nivel de brillo, la fluidez en las imágenes; y desventajas como que el nivel de negros no llega a ser tan bueno como en una OLED por ejemplo. De hecho, justo hace un mes Hisense presentó la tecnología ULED XD, la cual usa dos paneles LCD superpuestos para multiplicar el contraste de un TV LCD x10 y con un nivel de brillo de casi 3.000 nits, todo ello para iluminar mejor y aumentar el contraste estático de los paneles LCD.

 Como siempre sucede, la decisión final queda en manos del usuario, que debe decidir qué modelo elige en función también de su presupuesto y espacio para colocar la TV, además de si esta pantalla será un modelo transitorio o es vuestra intención que os dure varios años.