Monster Jam Steel Titans
Monster Jam Steel Titans
Carátula de Monster Jam Steel Titans

Monster Jam Steel Titans, análisis

  • Cesar Otero

Adrenalina a mil hora y la sensación de pilotar colosos. Monster Jam Steel Titans es puro espectáculo sobre 4 ruedas, aunque se queda corto.

Nacido como un show de TV en Estados Unidos allá por 1992, Monster Jam se ha convertido en uno de esos programas familiares intergeneraciones que los que vieron de peques en los 90 ven hoy con sus hijos. Es el puro American Way of Life de brutalidad pero para todos los públicos en shows multitudinarios a los WWE de puro espectáculo viendo a los mayores colosos sobre ruedas que existen: los Monster Trucks -sí, como los de la añorada serie Motorstorm. Steel Titans es la entrega más reciente, que por desgracia aspiraba a un gran juego pero se queda corta en todos sus aspectos.

“Gentlemen, star your BEASTS”

Con una traslación jugable del show que arrancó en 2002 en la era de PS2, el último Monster Jam que nos echamos a la boca fue el Crush It! de 2016 ya en las consolas actuales. Tras el baile de estudios y editoras que han tenido la licencia de la IP, ahora le toca a THQ Nordic, que ha confiado en Raimbow Studios, de la serie MX vs ATV, para este Monster Jam: Steel Titans, que a ratos parece un DLC de MX vs ATV dedicado a los Monster trucks.

Buscando una forma de copiar la experiencia y acercarla más al mismo show de Monster Jam, Rainbow opta por lo básico nada más arrancar el juego: una escuela de conducción a lo Colin McRae Rally para que aprendemos lo más básico de estas bestias. Porque a diferencia del citado Motorstorm, aquí los 4x4 tienen el comportamiento real, o sea: giran las 4 ruedas a la vez.

Partiendo de esta base, el tutorial nos enseña fundamentos como el peligro de saltar demasiado en las partes de rampas, los golpes de potencia que hacen falta para trucos como girar el bicho 360º en el aire de una voltereta -un Back Flip como el que hizo el amigo Diesel Dave en su BroDozer en Anaheim este año-, o recuperarte acelerador mediante si has volcado -esto último lo haréis muchas, muchísimas veces.

Nos gusta la elección de permitir que el stick izquierdo controle el par delantero y el derecho el trasero, pero esto exige como tres veces más de práctica. Y lo peor: la implementación de algunas físicas, que es de risa. A ver, ¿ se puede saber por qué salimos volando 300 metros en el aire -sin exagerar- rebotados al chocar contra un puñetero árbol o cajón, si somos Monster Trucks? Que no quieras implementar elementos destructibles en los escenarios aparte de la hierba, vale, pero que un poco de follaje nos envíe volando de una parte a otra del escenario suena a elementos del código que no han sido pulidos.

A medio gas

Con una duración total de alrededor de 10-11 horas, el modo Carrera es el centro y el 90% casi del juego, y nos llevará unas 7 horas terminarlo -más o menos según las veces que reinicies una carrera. La variedad es grande, tenemos unos 5 tipos de carrera ‘indoor’ y en escenarios abiertos entre competiciones mano a mano contra otro Monster Truck; carreras en circuitos en las que saltaremos, haremos trucos y aceleraremos en un desarrollo corto pero super intenso; o carreras de ‘ritmo’ en las que toca pensar un poco y decidir si es bueno aprovechar la rampa para pegar un salto enorme o pegarnos más al suelo para adelantar por lo bajinis -literalmente- al rival.

También hay pruebas centradas exclusivamente en hacer trucos -está todo el repertorio aquí, de Bicycles a Cyclones, Stoppies, Power Outs, Back Flips, Moonwalks, Walk Its, y Pogos-; e incluso una en la que dar rienda suelta a la parte ‘destroyer’ y romper cosas encadenando combos contra el reloj.

El desarrollo del juego nos permite ir eligiendo cual hacer, y para ello deberemos ganar lo suficiente para ir desbloqueándolas, pero aunque en sí son divertidas -las pruebas en el estadio al puro estilo Monster Jam molan mucho- y las haremos en hasta 12 estadios -reales de Indiana, Utah, Kansas, California, Canada, Nevada, etc-, llega un momento en el que la novedad se pasa, y da la sensación que el estudio las ha alargado para extender la Campaña. Tampoco ayuda el problema con algunas físicas que nos puede joder el buen pilotaje y tener que reiniciar, porque recuperarte te dejará muy atrás a partir del tercer set de carreras.

La parte restante del juego es el mapeado abierto en el que comenzamos la escuela, que está compuesto de distintas zonas a desbloquear, cada una con cositas que ver y llenas de hasta 50 ítems coleccionables que encontrar. Hay cosas como reventar el techo de un avión o saltar una enorme garganta que son espectaculares, pero el problema es que en general el mapa está super vacío, y aparte de ir de aquí allá buscando los carteles, poco más haremos.

Otra cosa es que podemos desbloquear coches / skins para usar, y aquí están reproducidos algunos de los Monster Trucks más míticos: el Toro Loco, el Dragón, Zombie, Gravedigger, Captain’s Curse, Northern Nightmare, Alien Invasión o Earthshaker. Cada truck tiene un set de skills que desbloquear e ir mejorando, pero todo de forma muy básica, muy general. Lo bueno es que esto logra que todos los vehículos estén equilibrados, lo malo es que da igual el que cojas, porque no podrás hacer que el Toro Loco sea el mejor para las pruebas de salto o el Earthshaker para las carreras 1 vs 1.

Como último detalle tenemos un multijugador limitado a pantalla partida de manera local solamente. Una pena, porque si algo pide a gritos Steel Titans es un buen Multi online en el que jugarte el prestigio contra otros para ser el mejor, que con pruebas como las carreras Head to Head se vendería solo. Por ende, en cuanto termines la campaña, te queda el open world y repetir los eventos en el modo de Juego Rápido.

Thunderstruck

Visualmente tenemos una de cal y tres de arena. Por una parte el diseño de los Monster Trucks es estupendo, recreando cada detalle fidedigno de los originales, y de hecho tienen un sistema de roturas por el que podemos ir perdiendo partes de la carrocería o romperse una rueda -algo que pasa mucho en Monster Jam. Por otra, el diseño del mapeado abierto es parco en detalles, con texturas planas y detalles que en la generación actual pesan demasiado. Los circuitos son más espectaculares, pero adolecen del mismo problema.

Lo peor es a nivel de rendimiento, ya que tenemos caídas de frames que pueden fastidiar mucho y las físicas relocas esas inexplicables que deberían haber sido parcheadas desde ya con un Day One update que no ha llegado. Eso sí, a nivel sonoro está mejor la cosa, que no se queda simplemente en motores rugiendo a toda ostia, sino que tiene una BSO puro rockera que merece mucho bajar los efectos de sonido en la mezcla de audio y subir la música.

CONCLUSIÓN

Pensado sobre todo para los fans de la franquicia, del show y/o de los Monster Trucks, Steel Jam es un juego que podía haber dado mucho más de sí, que tiene cosas buenas -el diseño de los trucks, su manejo-, pero otras graves -las físicas a veces relocas, las caídas de frames, el open world super vacío, la ausencia de Multi online. Como juego se queda corto en sus aspectos, como obra fanservice recrea lo que es llevar al Toro Loco o al Gravedigger y hacerse unos Moonwalks, Stoppies o Power outs y que el público se vuelva loco, aunque podría haberlo recreado mucho mejor.

LO MEJOR

  • El diseño de los Monster Trucks y su manejo, llevar al Toro Loco o al Dragon es una gozada fanservice
  • Un buen detalle permitirnos elegir el sexo del piloto
  • La BSO, llena de temas rockeros para aumentar el hype en las carreras
  • Las carreras y circuitos de trucos en los estadios, puro Monster Jam
  • Hay saltos y elementos muy guays en el Open World…

LO PEOR

  • … Pero en general el mapa exterior está muy vacío
  • La implementación de algunas físicas es de chiste
  • La sensación de tedio al repetirse los mismos eventos demasiado, como si los hubieran alargado a posta para aumentar la Campaña
  • Las caídas de frames puntuales, que joden las carreras
  • Un multi online le habría ido genial, el Vs en Split Screen local sabe a poco
6.4

Correcto

No es lo último ni lo más original, tampoco cuenta con la mejor ejecución, pero puede divertir si te gusta el género. Bien, pero mejorable.