SNES vs MD

Dragon Ball Super Butoden 2 vs Buyu Retsuden, 25 años del duelo 16 bits

Juegos que marcaron al usuario de SNES y de Mega Drive.

Dragon Ball Super Butoden cambió para siempre la concepción que teníamos de videojuego de Goku. El título, aparecido en 1993, fue el gran pelotazo para nuestro territorio. Ya habían salido muchos otros juegos, pero ese primer acercamiento al modelo 1 contra 1, al más puro estilo Street Fighter, pero con las vicisitudes del universo de Toriyama, parecía un sueño hecho realidad. Fue un año después cuando recibimos dos contrincantes directos. Super Butoden 2 para Super Nintendo y Buyu Retsuden (L’Apel du destin) para Mega Drive. Ambos llegaron a España durante el mes de junio de 1994, tal y como indican en Dragon Ball Dai Budokai, la historia de los videojuegos de Goku de Daniel Quesada y Antonio Sánchez-Migallón. Y protagonizaron el gran duelo de 16 bits.

Quiénes vivimos la guerra de consolas de los años noventa, sabemos perfectamente que por cosas de la edad y sentido de pertenencia (increíblemente no pocos, ahora en edad adulta y con responsabilidades, siguen haciendo lo mismo) acostumbrábamos a defender lo nuestro como mejor. Aunque también es cierto que las ganas de ir el fin de semana a casa del amigo o el primo a jugar a la otra, se llamara Super o Mega Drive, eran enormes. La opción de jugar eso que no teníamos durante el día a día también generaba una atracción poderosa. ¡Si incluso nos dejábamos juegos y consolas!

(mueve las imágenes a izquierda y derecha)

Uno de los grandes debates que vivimos los niños y niñas de mediados de los noventa era saber qué juego de Dragon Ball era mejor. Super Nintendo había abierto la veda con Super Butoden, un título ideal para generar envidia en el patio del colegio. Pero en el verano siguiente llegaron dos pelotazos juntos. Por un lado, la secuela y mejor entrega de las tres de Super Nintendo. Por otro, la respuesta de Mega Drive con Buyu Retsuden. El primero, tal y como explican en el libro de nuestros compañeros de Hobby Consolas, había salido a finales del 93 en Japón, pero tardó seis meses en hacerlo en España. El segundo, directamente ese verano.

Ambos lo hicieron en francés, siendo el país vecino y el nuestro los únicos PAL en recibirlos, aunque más tarde alguno también se distribuyó en otras zonas, como Portugal. Era lo habitual, y aunque no lo deseable, alguna cosa de más entendíamos del francés que no de las versiones japonesas que algunas tiendas importaban y que, adaptador mediante en SNES, eran la joya de la corona para más de uno. Los dos juegos se analizaron el mismo mes en HobbyConsolas, con notas altas: Super Butoden 2 se llevó un 93% y Buyu Retsuden, un 89.

Es curioso que Butoden 2 se considere el mejor de la saga cuando tiene un batiburrillo interesante de personajes y arco argumental a desarrollar complejo. La primera entrega abarcaba los grandes combates de Goku, desde su enfrentamiento con Piccolo al final de Dragon Ball hasta el gran duelo con un Célula perfecto que no habíamos conocido todavía en el anime. Pero esta segunda entrega contaba con el final del arco Cell, incluidos sus pequeños retoños, y una mezcla de películas que van desde los Guerreros de Plata hasta la primera de Broly. David Jaumeandreu lo ubica en su Dragon Ball, los videojuegos de una generación:

“En junio de 1993, la saga Célula llegó a su fin […] a falta de contenido fresco por explorar en la cronología principal, TOSE recurrió a las últimas películas para establecer un guion”. “Super Butoden 2 arranca así con la previa del torneo organizado por Célula y, tras alzarnos con la victoria, deriva en una peculiar trama que combina los eventos de los films Los Guerreros de Plata y Estalla el Duelo”, relata. De hecho, en este sentido en Dragon Dai Budokai añaden que, para España, “¡el juego llegaba antes de que dichas películas se hubieran estrenado en nuestro país! De hecho, tuvimos que esperar hasta finales de 1994 para introducir las películas en nuestros reproductores VHS, por lo que para la media del público español, jugar a La Légende Saien era la única forma de conocer la historia de estos personajes”.

La Leyenda Saiyan

Ubicados cronológicamente, toca hablar de qué aportaron cada uno. Super Butoden 2 era un avance importante respecto a la primera parte. A nivel visual, el juego daba pasos relevantes tanto en modelos de personajes como en animaciones, escenarios y efectos especiales. Pero es que jugablemente, parecía un sueño cumplido: podíamos cargar ki para lanzar ataques especiales, algo que no estaba en la primera entrega; podíamos lanzar a los enemigos, luchar debajo del agua… Y realizar choque de ataques especiales por primera vez. Sí, además de esquivar o bloquear, podíamos responder un Kame Hame Ha con otro. Si a todo ello le añadimos la posibilidad de hacer los famosos Meteor Attack, combos espectaculares para destrozar al rival, el resultado era un juego para horas.

El gran gancho en los modos de juego de esta entrega estaba en la historia, que no solo mezclaba los acontecimientos explicados del arco oficial y las películas, sino que ofrecía al jugador distintos caminos. Según los personajes que usáramos, las decisiones que tomásemos y el resultado de los combates, íbamos descubriendo nuevas líneas de diálogos y nuevos enfrentamientos. Algo que le aportaba una gran rejugabilidad. Y un detalle curioso que recuerda Jaumandreu en su libro: “excepcionalmente, es el único juego de lucha de Dragon Ball en el que no se puede elegir a Goku desde un inicio”.

Otra curiosidad es que aunque hoy en día nos encontramos con la necesidad de tener la banda sonora original del anime, algo que poco a poco parece introducirse (así lo han hecho Xenoverse 2 y FighterZ vía DLC, y lo hará de inicio Kakarot), en ese momento no nos preocupaba demasiado. Seguramente porque esas notas midi de Super Butoden 2 eran, simplemente, espectaculares. El ritmo elevado y futurista del theme de Trunks, o esas primeras notas contundentes del de Vegeta. Por no hablar del tono más oscuro de la música de Célula, digna de un villano y final boss de máquina recreativa.

Las explosiones, los golpes con el suelo, la energía de Ki rebosante y las escenas e imágenes durante el modo historia, donde podían aparecer otros personajes como Bulma y Satán, hicieron el resto para un juego con una plantilla curiosa, pero que forma parte de nuestra historia: Gohan (por primera vez en SSJ2), Vegeta, Trunks, Piccolo, Goku, Célula, Célula jr, Bojack, Zangya y Broly, el estreno de un saiyan legendario que no conocíamos.

La llamada del destino

Los usuarios de la consola de SEGA estuvieron de enhorabuena con la llegada de su primer y único juego de Dragon Ball. Buyu Retsuden era la fórmula que los desarrolladores de TOSE encontraron para brindar la experiencia de la serie a su consola. Se puede considerar esta entrega como una suerte de mezcla entre la primera y la segunda parte de Butoden, a la que añadir varias particularidades propias. Lo más interesante era la plantilla de personajes, que diferia de la vista en SNES y que era muy atractiva. A nombres comunes como Piccolo, Trunks, Vegeta, Gohan y Goku, se le añadía un héroe inédito: fue el estreno de Krilín en un título de Dragon Ball. Al otro lado del tablero, Célula y Freezer eran los grandes villanos, pero los otros no quedaban atrás: A18, Recoome y Ginyu. Ambos con particularidades: el primero podía ser invencible durante un tiempo y el segundo, podía usar su técnica de cambio de cuerpo que dejó muy buenas tardes en miles de casas españolas, sobre todo cuando nuestro contrincante era un novato que desconocía dicha opción en el juego.

A nivel visual, el juego de Mega Drive mantenía el tipo, aunque seguramente no brillaba tanto por la paleta de colores de la consola. Contaba con algunos escenarios sorprendentes, como la Cámara de tiempo Hiperbólica o el diseño de Namek, además de escenas propias donde podíamos ver personajes como Vegeta, Trunks y Gohan en estado base. De hecho, el modo historia tenía su propio camino: cada personaje contaba con una trama original suya, algo que nos invitaba a descubrirlas todas aunque no estuvieran ligadas a la trama oficial de la serie.

El título tuvo que adaptarse a las exigencias de Mega Drive y su mando de tres botones, teniendo que introducir un comando para los ataques de ki o pulsar dos veces la dirección para moverse a gran velocidad debido a la falta de botones L y R. Los combates, eso sí, mantenían la esencia Butoden con ataques meteoro, ataques especiales (sin choque de ondas), pantalla partida para movernos por el escenario, etc. Eso sí, con un ritmo de combate que se parecía mucho más al primer Butoden, aunque contaba con un modo turbo para acelerarlo.

Super Butoden 2 fue mucho mejor recibido y de hecho, dentro de esta época está considerado el mejor exponente de Dragon Ball (aunque luego salió Hyper Dimension, y al menos en lo que mecánicas y apartado visual se refiere, aquí no hay discusión de cuál es mucho ‘más juego de lucha’, pero eso es ya otro debate), pero esto no quita que Buyu Retsuden fue una entrega más que interesante, tanto por su propia plantilla de personajes e historia como por el hecho de poder disfrutar de Goku y compañía en Mega Drive.

La saga Butoden, de donde nacen estos dos juegos, tuvo tres iteraciones más. Una en el 95 para Saturn conocida como Shin Butoden, la versión buena de Ultimate Battle 22 aunque tampoco el Dragon Ball definitivo como durante muchos años se dijo, sobre todo porque no salió de Japón y pocos lo probaron para convencerse de sus palabras. La otra, Dragon Ball Kai: Ultimate Butoden, juego de DS que nunca comprenderemos por qué no salió de Japón. Un juegazo en mecánicas, plantilla de personajes e historia. El último intento fue Extreme Butoden en 3DS, títlo que falló en jugabilidad a pesar que contaba con un fanservice desatado por número de personajes asistentes disponibles. Al menos fue la semilla para que Arc System Works hiciera luego FighterZ.