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INFORMÁTICA

Barcelona tendrá en 2020 el MareNostrum V, un superordenador de 200 millones

Barcelona tendrá en 2020 el MareNostrum V, un superordenador de 200 millones

Junto con Italia y Finlandia, España recibirá una subvención de la Unión Europea para adquirir el nuevo superordenador.

En el mundo actual, las capacidades informáticas de alto rendimiento son cruciales para generar crecimiento y empleo, pero también para lograr la autonomía estratégica y la innovación en cualquier ámbito. La supercomputación es una grandes prioridades del programa Europa Digital de la Unión Europea, propuesto por la Comisión en mayo de 2018 en el contexto del próximo presupuesto de la UE a largo plazo, que incluye una propuesta de 2 700 millones de euros para financiar la supercomputación en Europa durante el período comprendido entre 2021 y 2027. Y España se encuentra entre las agraciadas.

Los nuevos superordenadores para Europa

La Empresa Común de Informática de Alto Rendimiento Europea (EuroHPC) ha seleccionado ocho sitios/emplazamientos para centros de supercomputación situados en ocho Estados miembros diferentes para alojar las nuevas computadoras de alto rendimiento. Los emplazamientos de acogida estarán situados en Sofía (Bulgaria), Ostrava (Chequia), Maribor (Eslovenia), Barcelona (España), Kajaani (Finlandia), Bolonia (Italia), Bisen (Luxemburgo) y Minho (Portugal). Estos centros contribuirán a la creación de aplicaciones importantes en ámbitos tales como la medicina personalizada, el diseño de medicamentos y materiales, la bioingeniería, las previsiones meteorológicas y el cambio climático.

En total, 19 de los 28 países participantes en la empresa común formarán parte de los consorcios que gestionan los centros. Junto con los fondos de la UE, el presupuesto total asciende a 840 millones de euros, de los cuales 100 millones € irán al Barcelona Supercomputing Center-Centro Nacional de Supercomputación (BSC-CNS) ,un consorcio público formado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno español, la Conselleria de Empresa y Conocimiento de la Generalitat y la UPC. Con esta cantidad, el BSC - CNS, que actualmente cuenta con uno de los superordenadores más potentes de Europa, podrá financiar la compra del MareNostrum V, una bestia informática y el segundo superordenador más rápido del mundo.

Un MareNostrum V para España

El MareNostrum IV actual del BSC-CNS en Barcelona

Con un coste de adquisición y mantenimiento para los próximos 5 años estimado en 200 millones de euros, la mitad del presupuesto lo pondrá Europa, y la otra mitad entre el Gobierno, la Generalitat y la UPC. Hay que reseñar que la candidatura de Barcelona a obtener uno de los superordenadores fue apoyada por Portugal, Turquía, Croacia e Irlanda, aunque de momento se desconoce la cantidad de fondos que cada uno de estos países aportará al proyecto -de hecho puede que Irlanda no forme parte del consorcio.

España se unirá a Italia y Finlandia y cada una dispondrá de un superordenador de más de 100 petaflops, concretamente el de Barcelona entrará en servicio el 31 de diciembre del próximo 2020. Otros países de la UE como Luxemburgo, Portugal, Eslovenia, Bulgaria y la República checa tendrán también superordenadores, aunque menos potentes dentro de la petaescala. El MareNostrum V será capaz de procesar 200.000 billones de operaciones por segundo, alcanzando un pico máximo de 200.000 TFLOPS.

Para qué sirve un superordenador

Para quien desconozca el tema, los usos de la supercomputación son enormemente variados. Por ejemplo, pueden pronosticar la evolución de los patrones metereológicos a escala local y regional y predecir las trayectorias y el tamaño de las tormentas y las inundaciones, haciendo posible activar los sistemas de alerta rápida en caso de fenómenos meteorológicos extremos. También se emplean para diseñar nuevos medicamentos, a fin de resolver complejas ecuaciones de física que modelan los procesos moleculares y las interacciones de un nuevo medicamento con los tejidos humanos.

Las industrias de la aviación y del automóvil también utilizan la supercomputación para realizar simulaciones complejas y probar componentes individuales y aeronaves y automóviles completos. Además, puesto que son vitales para realizar simulaciones a gran escala y para la analítica de datos, los superordenadores son un componente sumamente importante en el desarrollo de la inteligencia artificial, así como para impulsar los puntos fuertes de Europa en materia de ciberseguridad y cadena de bloques.