Primeras Impresiones

Oculus Quest y Rift S: la nueva generación de VR

Probamos las nuevas Oculus Quest y Oculus Rift S, dos modelos de gafas VR que se incorporan al plantel de la realidad virtual premium y sin cables

Hace unos años, la utopía de la realidad virtual comenzó a materializarse de forma mucho más palpable que en sus primeros pasos con la llegada al mercado de dispositivos con distintas marcas y modelos (HTC, Playstation, Lenovo, ...), que tenían la intención de crear nuevos mundos a través de unas extrañas y toscas lentes. El paso del tiempo ha asentado la industria del VR y poco a poco ha ido perfeccionando su técnica para conseguir una inmersión casi total en ese prometedor mundo nuevo.

Un prometedor mundo en el que Oculus siempre ha parecido tener algo que decir; y es que tras sus largos años de experiencia a la espalda, y con la adquisición de la misma por parte de la titánica Facebook de Zuckerberg, la firma de gafas de realidad virtual ha presentado al mundo sus nuevos modelos de Oculus, que con los nombres de Oculus Quest y Rift S, pretenden dar un paso más en este joven mundo de píxeles y gafas.

Sucesoras de la antigua guardia

Oculus Quest y Rift S es la respuesta más directa a lo que conocemos por el tradicional Oculus Rift y las Oculus Go, las gafas de Realidad Virtual inalámbricas que creó la marca hace ya unos meses como alternativa a las propuestas que empresas como Samsung tenían tiempo atrás. Unas gafas VR autónomas, sin cables, con una capacidad muy ajustada para los juegos, que ahora mejora y se reinventa con Oculus Quest. Pantallas OLED con una resolución de 1600 x 1400 por ojo corriendo a 72 Hz (un poco menos que las Rift S); con una mejora más que plausible en su sistema interno y con una Snapdragon 835, Quest añade al uso multimedia casual de su predecesora una potencia mejorada para poder disfrutar, de la forma más óptima posible, al catálogo de juegos en realidad virtual con el que cuenta Oculus Store.

A Quest le acompaña su hermana mayor (por decirlo de alguna manera) Rift S, una versión premium que mejora en todos los aspectos las versiones Oculus anteriores. Mayor ergonomía, nuevas ópticas que dotan de mayor resolución y claridad al dispositivo, lentes mejoradas, un solo cable de conexión al PC para facilitar el montaje y set-up, … En definitiva, una versión actualizada de las Oculus tradicionales que suben un escalón más que sus gafas predecesoras.

Se ha confirmado que ambas versiones contarán con crossplay entre plataformas, y aunque aún no hayan confirmado los dispositivos con los que serán compatibles, esto nos permitiría jugar online con otros jugadores o amigos sin necesidad de tener concretamente el mismo equipo.

Oculus Insight y el espacio vital

Otra interesante característica que han añadido a la nueva gama de dispositivos Oculus, más concretamente a sus nuevas gafas Oculus Quest, es este aspecto al que han llamado Oculus Insight; y es que alejándonos de los tediosos ejercicios y necesidades del mapeado de sus predecesoras, estos nuevos modelos pueden, a través de sus lentes y cámaras, reconocer el lugar en el que nos encontramos y mapear nuestro alrededor, adaptando y trackeando dicho espacio a la zona de juego de nuestras gafas de realidad virtual de forma mucho más fácil e intuitiva que en sus anteriores versiones. Tal y como comentaron en su presentación, el tiempo de montaje y setup del equipo pasa de 10 minutos a 2 como mucho.

Probando las nuevas Oculus

Tras la presentación de los nuevos modelos a través de imágenes, pudimos probar tanto las Oculus Quest como la Rift S. Los dos nuevos productos de la firma VR llamaron la atención por su ergonomía y comodidad a la hora de ponérselos, que distaban mucho de los toscos mecanismos y correas que acompañaban a sus anteriores versiones. Al igual que su ergonomía, la nitidez y calidad de imagen también presentaron una mejora notable en relación a sus anteriores entregas. Estabilidad en los fps, mayor resolución y claridad palpables desde el primer al último juego.

Sin embargo, no todo es tan positivo dentro de la nueva generación de Oculus; y es que pese a que haya mejorado en relación a su predecesora Oculus Go, Quest sigue sin poderse equiparar a nivel gráfico con el Oculus Rift de PC. Evidentemente es lógico que no pueda llegar a esas cotas gráficas en comparación a la potencia de un ordenador; sin embargo, podrían haber optado por un modelo más puntero de Snapdragon para que el salto gráfico no fuera tan palpable. Por otra parte, la distancia interpupilar vía software por parte de las Rift S no nos resultó un problema de peso, así como no lo será para la mayoría de jugadores, pero sí lo será para el 30% de la población, que debido a esta nueva apuesta de IPD, no podrán disfrutar del nuevo modelo de Oculus Rift.  A parte de esto y los bugs tradicionales típicos de las lentes de VR (como problemas con las manos ingame, altura desmesurada,...) ambos modelos se postulan como grandes opciones dentro del mercado de las gafas de realidad virtual.

Las VR con la Oculus Store

A parte de los juegos que ya conocemos dentro de la Oculus Store,-como bien pueden ser Asgard's Wrath o el ya mítico Beat Saber, probamos también en las Quest el juego que Epic Games había creado en 2017 junto a otro prestigioso equipo para el mundo de la realidad virtual, llamado Robo Recall. La fluidez y mejora más que plausible en el marco de la libertad, especialmente con las Oculus Quest, era una sensación que pocas veces habíamos tenido en el mundo de la realidad virtual. Algo muy positivo que se combinaba con la sensación de querer movernos a pie por el entorno y no a través de los joysticks de los mandos de Quest.

Oculus y Stadia: ¿Una posible realidad?

A lo largo del evento de presentación, pudimos preguntar a Jason Rubin, Vicepresidente de Partnership y Contenido AR/VR de Facebook y Sean Liu, Director de Product Management de Oculus, acerca de la futura posibilidad del juego VR en la nube y la posible integración de propuestas como Google Stadia en sus gafas de realidad virtual; y pese a que aseguraran no poder aplicar dichas características a sus gafas a corto o medio plazo (debido a la complejidad de adaptar eso a un entorno 3d, la optimización o la latencia y el tiempo de respuesta de los servidores), afirmaron que era un hecho que en el futuro se pueda jugar a través del streaming. Hasta entonces, están pendientes de adaptar el 2D a la tecnología de la realidad virtual. Después, vendrá lo que tenga que venir.

Fecha y precio de Quest y Rift S

A espera de concretar por parte de la empresa una fecha de lanzamiento oficial, sabemos que tanto Oculus Quest como Oculus Rift S llegarán a lo largo de la primavera de este mismo año a la par por un precio de 449 € cada uno, un precio más ajustado y económico que sus anteriores modelos, en términos generales. Una mejora plausible de sus antiguas versiones que, más pronto que tarde, podremos disfrutarlas a través de nuestros propios ojos.

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