Spyro Reignited Trilogy
Spyro Reignited Trilogy
Carátula de Spyro Reignited Trilogy

Spyro Reignited Trilogy, un dragón incombustible

  • Cesar Otero

A tiempo para celebrar su 20 aniversario, el Spyro de Insomniac regresa con una aventura puramente Old School y visualmente genial.

De plena actualidad por su impagable Spider-Man de PS4, sin duda candidato al GoTY 2018 y uno de los mejores y más divertidos juegos tanto del personaje como del sub-género superheroico, Insomniac es uno de esos estudios que a poco que uno/a se pare a pensarlo, se da cuenta de que lleva media vida a su lado. Al igual que Naughty Dog, Insomniac le ha regalado IPs a las consolas Sony de 4 generaciones diferentes: Spyro a la PSone, Ratchet & Clank a la PS2 -aunque continuada en todas las consolas PlayStation posteriores, incluidas portátiles-, Resistance a la PS3, y el citado Spider-Man a PS4.

Platforms & Dragons

Tras su primer juego, ese Disruptor bien recibido pero que no vendió, Insomniac dio en el clavo con Spyro, un plataformas en 3ª persona protagonizado por un dragón muy del estilo Pixar 90s y en el que se exhibía ya el sello propio -humor, imaginación, colorido, diversión- que el estudio aplicaría a todas sus obras -excepto a Resistance, buena trilogía FPS pero en la que no te ríes precisamente. Con ese Spyro de 1998 nació un personaje que en 20 años ha pasado por varias editoras, por (casi) todos los sistemas desde la 5ª hasta la 8ª generación (con desigual fortuna), y que fue el germen del primer Toys to Life verdaderamente exitoso: Skylanders.

Pero lo que hemos tenido en las manos jugando a la versión de PS4 estos días no es una nueva aventura del dragoncito. Es un ‘Back to Basics’ absoluto, una gozosa reunión de tres juegos que supuran el aroma de la escuela plataformera 3D primeriza, un ‘throwback’ total dos décadas atrás, a cuando los mundos no eran tan abiertos, los mapas no estaban inundados de iconos y la vida era tan simple como saltar, quemar ovejitas, pollos y trols, encontrar gemas, huevos de dragón y dejarse llevar disfrutando en vez de sobreanalizarlo todo.

Rescatar a los buenos y cornear a los malos

Para quienes no conozcan a Spyro, o lo conozcan pero nunca jugaron la trilogía original, los tres primeros juegos de Spyro son aventuras en tercera persona centradas en las plataformas y los combates, con tramas puramente Insomniac que los convierten en ideales para un Target de audiencia muy amplio -ojo, dragoncitos, saltitos y colorines no significan 'solo para niños’. Simples de seguir, el humor es la constante y aplicado estupendamente, ya que por ejemplo el primer Spyro empieza con el rodaje de un documental en el que están entrevistando a unos dragones ligeramente antropomórficos que viven en una tierra de fantasía y portales. Y el malote Gnasty Gnorc, un orco de manual, los convierte en cristal tras escuchar que lo han llamado feo y un rival poco peligroso -Spyro está en un segundo plano, cazando ovejas.

Como muchos de los juegos de esa generación y de los plataformas de las anteriores, la narrativa se queda en un segundo plano, aplicada en varias escenas, ya que la fuerza radica en la jugabilidad pura y dura, aunque en Spyro 2 y 3 el plantel de personajes aumenta considerablemente, e incluso controlamos a otros distintos del dragoncito. Divididos en niveles dentro de mundos, tenemos un hub grande totalmente conectado por pequeños hubs llenos de objetivos principales -por ejemplo en Spyro 1 es rescatar dragones- y secundarios en forma de coleccionables -gemas, gemas por todas partes, cofres con llaves ocultas, huevos de dragón. De hecho, incluso hay niveles de bonus (vuelo libre) en los que el objetivo es superar los retos en un tiempo determinado para añadir más gemas al contador, por el simple placer de superarlos.

Aunque el gameplay se va haciendo más complejo en Spyro 2 y 3, los tres juegos mantienen una línea similar y para muchos pecarán de ‘simples’ comparados con un juego actual. Pero ojo, no por que no tengan 50 sidequests y no mezclen RPG con saltos y combates os los pasaréis como un LEGO, porque es en estos títulos donde uno/a demuestra los galones ‘GAMER’. Para un jugador experto, cada Spyro no será complicado de superar en general, pero los tres presentan aquí y allá saltos con los que os pelearéis; coleccionables que no encontráis y os fastidian el 100% que queréis lograr; jefes finales; momentos de ‘vale, estoy perdido, ¿y ahora que tengo que hacer?’. Y es la consecución de estas cosas la que os hará sonreír, igual que con el estupendo remake de la trilogía Crash Bandicoot.

Old School

Con una media de 6-7 horas en cada entrega, completar Spyro Reignited Trilogy os llevará entre 18-20 horas. Pero eso es en plan ‘tira palante’. Si queréis destripar todos los secretos, hacerse las misiones secundarias y sacar el 100% en cada mundo, esas horas se duplicarán fácilmente. Un elemento genial para el ‘backtracking’ es la posibilidad dentro de cada juego de pausarlo, buscar un mundo en el listado, y teletransportarse en el acto a la zona que no tenemos al 100% para seguir buscando. Una opción que no afecta a la duración y que permite que el ritmo de juego no se resienta tampoco.

Haciendo suyo el dicho de ’si algo funciona, para qué cambiarlo’, el estudio Toys for Bobs, que tiene en su CV tres juegos de Skylanders y el port de Crash Bandicoot N. Sane Trilogy para Switch, se ha dedicado a tocar lo justo, demostrando que la labor de Insomniac para con la trilogía original ha aguantado bien el paso del tiempo. La jugabilidad es igual, más allá de mapear la cámara libre en el stick derecho -¿os acordáis de cuando en PSone la cámara libre se orientaba usando los botones del mando y no el stick? “El horror, el horror…”. En las zonas amplias, la cámara libre es hasta una ventaja, pero en zonas más estrechas es una pelea de recolocación constante, sobre todo si nos toca combatir. Un truco es pulsar el gatillo izquierdo para recolocarla de un golpe, o dejarlo pulsado y con ello ‘anclareis’ la cámara detrás de Spyro, aunque un giro brusco y habrá que recolocarla de nuevo.

El control es perfecto en su respuesta, no hay lag en la pulsación e incluso en los desafíos aéreos sentiremos lo bien que se maneja Spyro volando. Y es el mismo, por lo que si eres veterano de la saga, será como recordar tus partidas en la PSX, de hecho mejor, ya que el nuevo mapeado de algunos botones así lo permite. Lo mismo con los niveles, que tienen una excelente mano de pintura, pero que en esencia el recorrido es el mismo, solo que en un entorno visual familiar pero a la vez nuevo.

Re-Encendido

Visualmente, está claro que es la parte del león de este remake. El estudio ha cogido el desfasadísimo aspecto poligonal de baja carga que sufren los juegos de la 5ª Generación y lo ha rehecho de arriba a abajo en todo, aunque no lo ha cambiado, sino que lo ha mejorado. El colorido es constante, las animaciones de Spyro son estupendas, en las zonas aéreas la lejanía de horizonte es palpable, las escenas con el motor del juego están rehechas, y todo luce muy bien. A nivel de texturizado tampoco hay demasiado, pero el conjunto lo suple basando en ello el estilo del juego. Kudos a lo mejor: el diseño de personajes y sobre todo de cada dragón, puesto que hemos pasado de los dragones cuasi genéricos del primer Spyro a una galería de dragones rediseñados y todos con personalidades manifiestas y muchos detalles que admirar.

Y sonoramente otra gozada. El doblaje al castellano es bueno y trabajado, y la BSO es la misma de Stewart Copeland, con ese registro tan basado en guitarras eléctricas, Beats y percusión de rock, sólo que con un añadido estupendo: en cualquier momento podemos parar el juego, entrar en el menú y elegir si queremos oir la BSO tal cual de hace 20 años, o una versión reorquestada para el juego que suena estupendamente sin traicionar las notas del original

(Nota: Este análisis lo hemos llevado a cabo con un código de la versión de PS4 facilitado por Activision)

CONCLUSIÓN

Con mucha carga de nostalgia y de una época en que los juegos no eran tan mainstream como ahora, Spyro Reignited Trilogy es un ‘throwback’ a los plataformas 3D de la 5ª generación igual que lo fue el Crash N. Sane. Comparándolo con los originales, el mapeado de botones nos da un punto extra y le quita algo de dificultad al original, pero la experiencia sigue siendo agradecida y no simplemente un mero paseo. Hay que saltar, buscar, chamuscar y volar, descubrir ítems y zonas secretas. Y por el precio en sí son tres juegos en 1 a los que esta capa de actualización audiovisual no les ha quitado un ápice del encanto. Al revés: nunca el viejo Spyro voló tan bien desde los tiempos de la PSone.

LO MEJOR

  • Un trabajo de actualización gráfica hecho con cariño que aumenta el encanto de Spyro, no lo disminuye
  • El teletransportador para movernos entre zonas
  • Que no se haya tocado la jugabilidad: Hay retocado, no añadido
  • Tres juegos en 1 y mínimo casi 20 horas para terminárselos
  • Poder elegir entre la BSO original y la nueva

LO PEOR

  • Los tiempos de carga en el primer Spyro
  • Aunque remapeada, la cámara sigue dando guerra en espacios angostos
  • Los jugadores veteranos de la trilogía no van a encontrar mucho desafío
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.