Just Dance 2019
Just Dance 2019
Carátula de Just Dance 2019

Just Dance 2019, análisis

Just Dance 2019, estrella musical de Ubisoft, vuelve a convertirnos en bailarines de salón. El ritmo nos sacudirá en PS4, Xbox One, Wii U y Nintendo Switch.

Just Dance, el título musical de Ubisoft que nunca falta a su cita durante la campaña navideña, recibe su nombre por el tema homónimo de Lady Gaga. Sus orígenes se remontan a 2009, donde se estrenó en exclusiva para Wii, la plataforma idónea para un videojuego de baile destinado a un público familiar. El minijuego de Rayman Raving Rabbids 2 en el que tocábamos instrumentos con el Wii Remote o el Nunchuck inspiró Just Dance, en el que imitábamos los pasos de baile de un instructor. No obstante, la crítica no vio con buenos ojos su excesiva simpleza y la pobre precisión de sus controles. Just Dance 2 llegó un año más tarde con mejoras en su jugabilidad y nuevos modos de juego que incluían un multijugador local más completo. Just Dance 3 (2011) no sólo permaneció exclusivo para Wii, sino que se abrió a PlayStation 3 y Xbox 360, aprovechando las respectivas posibilidades de Kinect y Move, más una función karaoke. La saga musical ya era un imprescindible en el catálogo navideño de cada año, gracias a su carácter familiar y festivo. Just Dance 4 (2012) aportó nuevos y más numerosos modos de juego.

Just Dance permaneció en la nueva generación, a la que saltó con Just Dance 2014, publicado también en las anteriores consolas. Su mayor innovación fue World Dance Floor, un modo multijugador online en el que jugadores de todo el planeta competían por lograr la puntuación más alta en la misma canción. Just Dance 2015 agregó Just Dance Controller, aplicación de smartphone que convertía nuestro teléfono móvil en un períferico de baile, y agregaba un tablón de noticias y de desafíos lanzados entre jugadores. Just Dance 2016 supuso el inicio de Just Dance Unlimited, programa de suscripción mediante el cual acceder a un catálogo de canciones mucho más amplio, con temas de ediciones pasadas. Just Dance 2017 sumó a Nintendo Switch entre su lista de plataformas habituales, y trajo Just Dance Machine, nuevo modo de baile en el que cargábamos el combustible de una nave espacial completando secuencias de danza. Just Dance 2018 llegaba con Kids, un modo dedicado a los más pequeños, con coreografías pensadas para trabajar su sentido musical y psicomotriz.

¿Bailamos?

Just Dance 2019 vuelve con la misma fórmula de siempre y que ha funcionado a lo largo de esta década, sin grandes innovaciones. La estrella musical de Ubisoft se caracteriza por presentarnos el baile como una actividad física saludable y divertida, en la que todo el mundo es bienvenido y en la que la destreza se premia, sin castigar a aquellos bailarines menos hábiles. Incluso los menos expertos pueden atreverse a soltar su cuerpo al ritmo de un catálogo en el que convergen diferentes géneros: pop, R&B, latino, etc.

El menú de Just Dance 2019 se presenta con un sistema de pestañas mucho más intuitivo que los anteriores. Durante nuestras primeras partidas recibiremos una pequeña guía sobre los diferentes modos de juego, para aprender a manejarnos dentro de esta pista de baile virtual.
Uno de los primeros pasos será confeccionarnos una tarjeta de bailarín, con nuestro apodo, avatar y un nuevo añadido a la personalización: el título; epítetos que iremos desbloqueando a medida que completemos desafíos, como participar en el World Dance Floor, o acumular un determinado número de estrellas.

Cada canción lleva indicada la dificultad requerida para seguir su ritmo y replicar sus movimientos, de fácil a muy díficil, lo cual es de agradecer para aquéllos bailarines con menor soltura corporal. Asimismo, disponemos de diferentes playlists temáticas —décadas musicales, coreografías grupales, intérpretes femeninas, etc.— y búsqueda individual de canciones. Se añade la sección de Recomendadas para ti, en las que veremos una selección de temas sugeridos acorde a nuestras afinidades.

Just Dance 2019 nos propone un sistema de progresión bastante completo, con desafíos diarios y acumulación de experiencia en las canciones bailadas según la calificación lograda. Las subidas de nivel y la superación de los desafíos se premia con mojo, una moneda virtual que podemos invertir, de 100 en 100, en una máquina de golosinas para desbloquear avatares, postales artísticas y coreografías alternativas de canciones ya presentes en el catálogo.

Sin embargo, Just Dance 2019, con sus 42 temas —junto con 12 para el Modo Kids— se siente incompleto sin Just Dance Unlimited y la vida del juego puede agotarse pasado el tiempo, sobre todo ante una selección de canciones pegadizas pop (sobre todo), R&B y K-pop, aunque no tan conocidas por el público general, salvo algunas excepciones. El programa de suscripción de Ubisoft, con diferentes modelos de pases, luce un catálogo de más de 400 canciones en las que se incluyen temas clásicos, actuales y de anteriores ediciones. A los jugadores asiduos puede que les compense suscribirse, si bien los más esporádicos puedan considerarlo excesivo.

Just Dance 2019 potencia el lado más saludable del baile, lo cual cobra relevancia en una época en la que estamos más concienciados con la vida sedentaria y más interesados en el deporte. El Modo Sweat puede activarse en cualquier momento para ver cronometrado el tiempo que pasamos bailando y las calorías quemadas, en las cuales influye la energía que depositamos en cada paso detectado. Asimismo, podemos acceder a la lista de coreografías Extreme, pensadas para una mayor exigencia tanto de coordinación como de resistencia y velocidad en los pases de baile.

World Dance Floor y Modo Kids siguen abiertos

Just Dance 2019 mantiene el Modo Kids, con una selección más amplia que en la entrega anterior, con temas infantiles y Disney. Las coreografías son sencillas y animadas, con especial atención en la coordinación. Las calificaciones recibidas son “haha” y “wow”, y el logro de estrellas es mucho más asequible que en la versión para todos los públicos. Y es que el objetivo del Modo Kids es aportar a los niños una actividad física con ánimo de diversión inocente, lejos de la competitividad o la derrota personal de no haber logrado una puntuación aceptable.

Las coreografías de Just Dance 2019 están pensadas, en su mayoría, para ser bailadas por parejas o en grupos de 3 a 6 personas, lo cual añade un punto de alegría en las reuniones familiares o fiestas caseras, potenciado por la cualidad accesible del propio título. Asimismo, también hay canciones para un sólo bailarín, y es que el baile a solas puede ser una actividad muy provechosa a través de la cual ponernos en forma, combinar con otras rutinas deportivas y huir de la vida sedentaria.

La función Autodance permanece Just Dance 2019, la cual nos graba un pequeño fragmento de nuestro baile, con una edición acelerada de nuestros movimientos. Si lo deseamos, podemos guardar dicho clip y compartirlo en nuestras redes sociales o en la Galería de Vídeos, donde podremos ver y valorar actuaciones de otros jugadores. La creatividad de disfraces, entornos complementa los bailes de aquéllos jugadores que gustan de los añadidos estéticos en sus breves vídeos.

Just Dance World Floor permanece en Just Dance 2019 con una actividad continua y diversos desafíos. Desde el torneo clasificatorio con tres canciones, con la posibilidad de votar entre dos en cada ronda; hasta la lucha masiva contra un jefe (el monstruo Franky, la bruja Baba Yaga y el espantapájaros Pumpkin Head), en la que todos los participantes deben acumular un número de estrellas determinado para tumbar al monstruoso rival; o la batalla entre el Equipo Azul y el Equipo Rojo, en el que gana el bando con mayor número de estrellas acumuladas. Cada vez que un bailarín suma una estrella, su apodo y avatar figuran momentáneamente sobre la bola del mundo que gira a un lado de la pantalla. Al final, los puntos obtenidos sirven para situarnos en la clasificación mundial. World Dance Floor es una arena de bailarines en la que se fomenta la competición sana y la autosuperación, en la que se nos muestran diferentes bailarines por sus logros como su puntuación o energía desplegada en una batalla. También, como hemos visto, se fomenta la cooperación con modos de juego en el que múltiples jugadores se unen contra un rival común.

El baile por puro placer

Just Dance 2019 sigue la misma mecánica que en los anteriores títulos, fácil de asimilar y que convierte el baile en una actividad asequible, sin grandes exigencias de forma física. En pantalla, durante cada canción, veremos a un instructor cuyos movimientos reproduciremos como si nos estuviéramos mirando en un espejo. En la esquina inferior veremos un avance de los siguientes movimientos, que ejecutaremos en el momento exacto. Según nuestra precisión, recibiremos los calificativos “ok”, “good”, “super” y “perfect”; y “x” para los pases no detectados. Cada canción dispone de gold moves: movimientos especiales distinguibles por el halo dorado que rodea al bailarín que imitamos; si conseguimos ejecutarlos, recibiremos un “yeah!” y una suma considerable de puntos. Si, además, nos apetece acompañar la danza con nuestra voz, la letra se mostrará en la esquina inferior derecha de la pantalla. Así, Just Dance 2019 es un videojuego amable, que no castiga a los jugadores sin ritmo o poco coordinados; incluso en las peores partidas experimentaremos la sensación de que el baile es para todos y su único propósito es pasarlo bien, a la vez que siempre estamos invitados a mejorar nuestra marca. 

Con nuestros pases acertados, rellenaremos la barra de la izquierda, fragmentada en estrellas que se acumulan de 0 a 5 —salvo en el Modo Sweat, que muestra el tiempo bailado y las calorías quemadas—. Las calificaciones de SuperStar y MegaStar se desbloquean si continuamos acumulando movimientos sobresalientes después de haber logrado las 5 estrellas.
En Just Dance 2019 para PlayStation 4, la versión que hemos jugado para el presente análisis, podemos bailar a través de tres controles: PlayStation Camera, Move o smartphone. En el primero la cámara detectará nuestros movimientos, con las manos libres, podremos recrear ciertos gestos que el resto de periféricos no permite. Además, hemos percibido una notable mejora en cuanto a la precisión. Se continúa requiriendo una buena iluminación, y la ropa oscura ya no supone ningún obstáculo. No obstante, los días nublados continúan siendo los menos apropiados para esta modalidad, a menos que deseemos recurrir a la luz artificial.
La precisión del Move se ha perfeccionado con respecto a las anteriores entregas y resulta el control más apropiado para Just Dance 2019, si bien no tenemos tanta libertad como con la PlayStation Camera. Por otro lado, el smartphone, con Just Dance Controller, es la modalidad menos óptima: la precisión ha empeorado con respecto a la anterior entrega, el baile resulta más incómodo al sujetar el móvil y la batería se consume a un ritmo vertiginoso.

Cabe tener presente que Just Dance 2019 es un título que, por su naturaleza, requiere un salón amplio, con una distancia mínima de 1,60 m entre el televisor y nosotros, y despejado para evitar accidentes caseros y una buena ejecución de los pases que requieren estar agachados o tumbados.

Un salón de baile para toda la familia

Just Dance 2019 prosigue con la marca estética que hace que el juego sea reconocible a simple vista. Escenarios y bailarines que evocan la canción o el género musical que se representan, bajo una psicodelia de colores vivos y contrastados. Los instructores no poseen rasgos faciales definidos, para focalizar la atención del jugador en sus movimientos, salvo el archiconocido Panda, mascota del juego. Además, en ciertos videoclips veremos detalles de otro estilo gráfico, como el explorador cartoon en Mi-mi-mi.

En cuanto a la fuente de los menús y los indicadores en el juego es más legible, lo cual suma puntos a un título destinado a un público de diversas edades y capacidades visuales. 

A nivel sonoro, los temas se escuchan con perfecta nitidez, y se echa en falta una mayor variedad de géneros más allá del pop y el R&B, si bien estos son los más incitantes a la hora de bailar. Si deseamos un catálogo más amplio, deberemos apuntarnos al Just Dance Unlimited, que compensa a los bailarines más asiduos al juego. Just Dance 2019, de por sí solo, aporta pequeñas mejoras a la saga, conservando los cimientos básico de un videojuego musical que convierte nuestro salón en una acogedora pista de baile. Y es que en la danza es para todos, un espacio en el que mover nuestro cuerpo al ritmo de la música y evadirnos, sin depender de juicios o rivalidades agresivas.

Este juego ha sido analizado en su versión para PS4.

CONCLUSIÓN

Just Dance 2019 acude a su cita en la campaña navideña con pequeñas mejoras con respecto a las ediciones anteriores, sin alterar el núcleo de una saga musical caracterizada por celebrar el baile como una actividad saludable y asequible para todos. Esta edición mantiene la máquina de mojo y el sistema de progresión de la tarjeta de bailarín, a la que suma los títulos: epítetos que iremos desbloqueeemos a medida que superemos desafíos. En cuanto a su selección de 42 temas, ésta puede resultar algo insatisfactoria por contar con una mayoría de temas poco conocidos por el público general, aunque pegadizos. Por otro lado, se ha perfeccionado la jugabilidad en cuanto a precisión. En Just Dance 2019 es posible bailar a través de la PlayStation camera, Move o smartphone. Las dos primeras opciones son las más optimizadas y su precisión se ha mejorado con respecto a la anterior entrega, pese a que la cámara es más sensible a la iluminación. En cambio, la opción de usar el teléfono móvil como periférico de baile palidece por una precisión escasa y la misma incomodidad de sujetar el terminal. Con todo, Just Dance 2019 mantiene el Modo Kids, el World Dance Floor y el Modo Sweat y suma más temas multijugador para hasta 6 bailarines. Volveremos a la fiesta de baile de nuestro salón, si bien el juego base puede quedarse corto sin Just Dance Unlimited.

LO MEJOR

  • Una mayor precisión en Move y PlayStation camera
  • Menús más intuitivos
  • Conserva la misma fórmula efectiva que en anteriores ediciones
  • Just Dance hace del baile una experiencia asequible, y celebra su lado más divertido y saludable

LO PEOR

  • Su catálogo de canciones puede hacerse escaso, lo cual incentiva la adquisición de Just Dance Unlimited
  • Se echan en falta más temas clásicos en el repertorio inicial
  • El control a través de smartphone es incómodo y poco preciso
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.