Warriors Orochi 4
Warriors Orochi 4
Carátula de Warriors Orochi 4

Warriors Orochi 4, análisis: China y Japón unidos contra el Olimpo

Con Warriors Orochi 4 regresa el crossover Musou por excelencia de Koei Tecmo, ofreciendo la posibilidad de controlar a 170 guerreros diferentes.

Fusionar periodos temporales tan históricamente alejados como la China de los Tres Reinos y el Japón de los Estados Guerreros era algo que a Koei le quedaba a tiro de piedra gracias a las que fueron sus dos primeras franquicias Musou: Dynasty y Samurai Warriors. Así nació, en 2007, Warriors Orochi, aglutinando a 77 personajes tomados de ambas series, además de dos novedades: Orochi, deidad a abatir y principal culpable de la fusión de ambas eras, y Da Ji, mano derecha del Dios Serpiente. Se incluyeron nuevas mecánicas, como agrupar a los personajes en equipos de tres, y el juego supuso un éxito para la compañía con un total de un millón y medio de unidades vendidas, por supuesto la mayoría de ellas en territorio japonés.

Gracias a dicho éxito, Koei ya tenía entre manos otra franquicia Musou para explotar, así que tan solo un año después ya estaba listo Warriors Orochi 2 (conocido en Japón como Musou Orochi: Rebirth of the Demon Lord, de ahí que en tierras niponas la saga se numere con un -1 respecto a territorio occidental). WO2 ofrecía 13 nuevos personajes, quedando un total de 92, y añadía nuevos modos de juego, algunos tan curiosos como una carrera de caballos entre dos contrincantes. Ya en 2009, se lanzó una edición extendida de WO2 para las plataformas que aún no habían recibido dicho título: PS3 y PC. Dicha edición llevó por nombre Musou Orochi Z, y no llegó a salir de Japón.

En 2011 llegó una entrega completamente nueva: Warriors Orochi 3 (Musou Orochi 2 en Japón). Aprovechando su fusión con Tecmo, Koei llevó el concepto crossover hasta sus últimas consecuencias, decidiendo introducir personajes ajenos a los Dynasty y Samurai Warriors, tales como Ryu Hayabusa (Ninja Gaiden) o Kasumi (Dead or Alive), e incluso se acabó colando una invitada sorpresa: Sophitia Alexandra, la popular luchadora de la franquicia Soul Calibur. Existieron un total de tres expansiones de WO3, en las cuales se añadieron diversos extras como más personajes, ascendiendo finalmente la plantilla de guerreros seleccionables nada más y nada menos que hasta los 145. Warriors Orochi 3 incluso recibió puntuaciones respetables por parte de la prensa especializada occidental, algo no muy habitual tratándose de un Musou, quedando una puntuación media en Metacritic de 71 sobre 100.

WO3 cerró definitivamente (y de forma espectacular, todo hay que decirlo) la trama de Orochi, así que para el siguiente crossover Musou se hizo borrón y cuenta nueva. Warriors All-Stars, lanzado en 2017, era un título muy distinto. Sin dejar de ser un Musou, existían notables diferencias respecto a lo visto en los Warriors Orochi, por lo que Koei parecía dar a entender que abandonaba la marca WO para dar inicio a una nueva franquicia. El concepto crossover total en el que se cruzan licencias procedentes del conglomerado Koei Tecmo sigue ahí, con añadidos tan interesantes como Williams Adams, protagonista del estupendo Nioh, pero el número total de personajes seleccionables se reducía a 30.

Y este repaso temporal nos lleva al fin hasta el presente 2018. Tras lanzar un Dynasty Warriors 9 que revolucionaba las raíces del género Musou como no se había visto en muchos años, Koei ha decidido gestar un nuevo Warriors Orochi, la cuarta entrega numerada de esta serie, que ha visto la luz en las plataformas Nintendo Switch, Xbox One, PlayStation 4 y PC. Koch Media nos ha facilitado una copia digital del Warriors Orochi 4 destinado a PS4, así que sin más dilación nos disponemos a analizarlo para todos vosotros.

Un Musou de nivel olímpico

Tras diversos viajes en el tiempo y no pocos sacrificios, los héroes provenientes de la Era de los Tres Reinos china y los Estados Guerreros japoneses unieron fuerzas junto a inesperados aliados procedentes de líneas temporales futuras, logrando finalmente dar muerte al Dios Serpiente, Orochi, quien en su última y más poderosa forma, la descomunal e imbatible Hydra, estuvo a punto de devorarlo todo. Esta victoria definitiva abrió al fin el portal dimensional que había llevado hasta allí a los héroes, permitiéndoles regresar a sus correspondientes líneas temporales. Tras su vuelta fueron incapaces de recordar nada de lo que había acontecido, así que siguieron con sus vidas con la normalidad que les permitía el hecho de que sus respectivos países aún se encontraran inmersos en mitad de una cruenta guerra interna.

Pero esta situación no iba a durar mucho, ya que otro dios había estado siguiendo con sumo interés los acontecimientos desencadenados por Orochi. Dicha deidad no era otra que Zeus, dios del trueno y señor del Olimpo, el cual decidió repetir la jugada que llevó al Dios Serpiente a su perdición: abducir a los guerreros de los Tres Reinos y los Estados Guerreros para arrojarlos a una dimensión alternativa. Los motivos que le llevan a ello deben ser descubiertos por estos héroes que de repente se encuentran en una situación de lo más extraña, pero que sin embargo les resulta extrañamente familiar.

Éste es, a grandes rasgos, el trasfondo argumental de Warriors Orochi 4, el cual se irá desgranando a lo largo de un bien armado Modo Historia, compuesto por un buen número de batallas divididas en varios capítulos. Como siempre tratándose del tipo de juego que se trata, todo es cuestión de gustos, así que si te atrae el género Musou, WO4 te ofrecerá horas y horas de puro gozo 100% arcade, mientras que si el concepto del beat ’em up masivo no te llama nada, posiblemente tras poco tiempo de juego todo te parecerá anodino y repetitivo.

Deteniéndonos primero en el plantel de personajes seleccionables, lo primero que llama la atención es que WO4 regresa al concepto de cruzar únicamente las dos licencias Musou más veteranas de Koei: Dynasty y Samurai Warriors. Así que nada de personajes invitados procedentes de otras franquicias de Koei Tecmo, por lo que parece ser que la compañía nipona ha tomado la decisión de dejar que éste sea uno de los rasgos diferenciadores de Warriors All-Stars respecto a lo que Warriors Orochi puede ofrecer. Sin embargo, lo previamente dicho no significa que nos encontremos ahora con una plantilla más corta que la que ofrecía Warriors Orochi 3, ni mucho menos.

Si en dicho juego el número de guerreros seleccionables alcanzaba la cifra de 145, en Warriors Orochi 4 acabaremos teniendo disponibles ni más ni menos que a un total de 170 personajes, todos provenientes de Dynasty Warriors y Samurai Warriors, además de aquellos que fueron expresamente creados para la propia franquicia Warriors Orochi. Los completamente nuevos ascienden a cinco: Zeus, Athena, Perseo, Ares y Odín. Respecto a éste último, sí, la mitología nórdica también hace un cameo en Warriors Orochi 4, de la que Odín (un Odín que posee un diseño tan peculiar como solo un producto Made in Japan es capaz de ofrecer) no es el único representante.

Respecto a los héroes de Dynasty Warriors, hay que dejar clara una cosa: Warriors Orochi 4 es un Musou clásico, en el que las novedades que Koei, o más bien Omega Force (estudio de desarrollo encargado de la programación de todo el abanico de juegos que forman la familia Musou), implementó con la llegada de Dynasty Warriors 9 brillan por su ausencia. Así, nada de mundo abierto ni de mecánicas propias del sandbox. En lugar de escenarios gigantescos que cubren una gran extensión de terreno, tenemos niveles cerrados e independientes que, eso sí, son amplios y de libre recorrido como es habitual en los Musou. Y en lugar de tenerlo todo repartido por el mapeado (misiones, eventos, configuración de nuestros personajes…), contamos con los objetivos y eventos predefinidos en el campo de batalla, mientras toda configuración tendrá lugar en un menú previo a cada refriega.

¿Un paso atrás? Puede que muchos lo consideren así. Pero hay que tener en cuenta que las nuevas mecánicas que ofrecía la última entrega de Dynasty Warriors todavía no han sido implementadas en la franquicia Samurai Warriors, por lo que aún es pronto para verlas en Warriors Orochi. Además, los cambios que llegaron de la mano de DW9 no gustaron a todo el mundo, un hecho que Koei ha tenido muy en cuenta dado que necesita preservar a toda costa ese “algo” que hace que un aficionado a los Musou siga siendo fiel al género a lo largo del tiempo y las numerosas entregas que van llegando al mercado. Así que a la compañía nipona no le tiembla el pulso cuando cree necesario recular, tal y como sucedió hace ya 11 años con el revolucionario (y también polémico) Dynasty Warriors 6 y su sistema Renbu.

Otra consecuencia de esto que bien podríamos llamar el regreso al Musou más puro lo encontramos en los propios personajes provenientes de la franquicia Dynasty Warriors. Su set de movimientos se rehízo por completo para adaptar la filosofía beat ’em up a los cambios que se llevaron a cabo en Dynasty Warriors 9, lo que los desnivelaría por completo respecto a los guerreros de Samurai Warriors (que aun así cuentan con marcadas diferencias), así que, en WO4, los guerreros de los Tres Reinos poseen los ataques de Dynasty Warriors 8: Empires en lugar de los de DW9. En cuanto a los personajes de Samurai Warriors, sus técnicas y ataques se basan en SW 4-II. También se añaden muchas técnicas nuevas, por supuesto, de las que daremos cuenta a continuación.

Batallas mitológicas

Ya hemos dejado claro que Warriors Orochi 4 regresa a las raíces clásicas del género Musou, pero ello ni mucho menos significa que aquí no se nos brinden novedades respecto a lo experimentado en Warriors Orochi 3. De entrada, precisamente podemos usar la partida que tengamos guardada de dicho título para obtener un buen número de growth points iniciales. Estos puntos de desarrollo nos serán muy útiles, aunque obviamente podremos conseguirlos también a medida que avanzamos en el juego. Contar con una partida guardada de Dynasty Warriors 9 también nos permitirá desbloquear de inicio varios de los trajes que algunos personajes de DW poseían en la hasta el momento última entrega numerada de la saga.

A la hora de saltar al combate, siempre lo hacemos con un grupo de tres personajes bajo nuestro mando, tal y como es habitual en la franquicia, pudiendo alternar en todo momento el control de cada guerrero con un simple toque de los botones L2 y R2. Los personajes que se encuentren en reserva recuperarán salud y energía musou poco a poco, algo que deberemos tener muy en cuenta ya que los ítems de recuperación destinados a tal efecto son tremendamente escasos, e incluso acabaremos atravesando niveles enteros sin encontrar ninguno. En el caso de que uno solo de nuestros guerreros muerda el polvo, la partida habrá terminado, aunque afortunadamente podremos continuar desde el último punto de guardado activo en lugar de tener que reiniciar el nivel desde el principio.

La posibilidad de enlazar combos mientras cambiamos de personaje (lo que en el juego se denomina Switch Combo) ya se encontraba presente en Warriors Orochi 3, pero en WO4 este sistema se revisa y expande, siendo más intuitivo y fluido que nunca. Gracias a este sistema, todo es enlazable, y si somos habilidosos estos Switch Combos nos permitirán acumular cadenas de golpes de tres cifras, incluso cuatro si ya somos jugadores veteranos en esto de los Musou. Ello no quiere decir que el juego sea un paseo, ni mucho menos, ya que hasta el jugador más curtido encontrará un reto desde el inicio seleccionando el nivel de dificultad más alto.

El sistema de control es el familiar del género, con el botón cuadrado para ataques rápidos, el triángulo para ataques fuertes, el equis para salto y el círculo para activar el poder musou. Estos ataques son a su vez combinables entre sí, se pueden expandir mediante el árbol de habilidades de nuestro personaje, y producen diferentes efectos como proyectar a los enemigos en el aire para poder ejecutar un juggle (o combo aéreo, dicho en cristiano), dejarlos en estado de conmoción unos segundos, afectar a una zona amplia del campo de batalla…

La gran novedad que Warriors Orochi 4 brinda a estas posibilidades de ataque se encuentra en los llamados Tesoros Sagrados. Al poco de comenzar el juego, nuestros personajes se harán con estos objetos celestiales, los cuales les brindarán la posibilidad de ejecutar poderosos ataques mágicos. Éstos se activan manteniendo pulsado el botón R1 y accionando alguno de los botones frontales, y se regulan con su propio medidor independiente de la barra musou. Dicho medidor se regenera automáticamente, sin que sea necesario que los personajes se encuentren en reserva. Con el botón cuadrado activaremos una magia sencilla pero efectiva que consumirá una porción del medidor, con el botón triángulo ejecutaremos un poderoso ataque especial que consumirá el medidor por completo, con el botón círculo se desencadenará el ataque más potente de todos (el cual consumirá tanto el medidor de magia como la mitad de la barra musou), y con el botón equis seremos capaces de invocar a nuestra montura en cualquier momento.

Hay algo más de una docena de Tesoros Sagrados, y son inherentes a cada personaje, es decir, no se pueden cambiar, por lo que es inevitable que, con un total de 170 guerreros disponibles, muchos de ellos se repitan. Estas magias se pueden combinar perfectamente con los ataques normales, los Switch Combos y los ataques musou, así que las posibilidades a la hora de encadenar golpes son realmente numerosas. Pero la oferta no termina aquí. La barra de magia tiene forma circular, y precisamente si rellenamos el interior de esa circunferencia (lo que nos llevará bastante tiempo) seremos capaces de desencadenar el ataque más destructivo de todos: el Unity Magic, consistente en lanzar una enorme bola de energía al más puro estilo Genki-dama de Dragon Ball, la cual arrasará todo lo que se encuentre a su alrededor.

Existe además un valioso ítem en el campo de batalla, la denominada Lágrima de los Dioses, bastante difícil de conseguir, ya que tendremos que derrotar a unos enemigos llamados Chaos Origins (a los cuales solo daña la magia de los Tesoros Sagrados) tras acumular un combo de al menos 300 golpes. Una vez obtenida nos permitirá, accionando el stick izquierdo a modo de botón L3, entrar en un estado berserker que hará a nuestro personaje imbatible durante un determinado periodo de tiempo. Y ya por último y para rizar el rizo, ciertos personajes, al avanzar en el juego, serán capaces de entrar en una suerte de estado divino en lugar de en modo berserker. Así, y recordando a lo que se vio en los dos Dynasty Warriors: Strikeforce lanzados hace algo menos de una década, estos héroes principales se convertirán en verdaderos semidioses. Hay que tener en cuenta que los generales enemigos también tienen acceso a todas estas técnicas. Algunos de ellos incluso pueden alcanzar el estado divino igualmente, así que las fuerzas estarán igualadas.

Entre combate y combate, será el momento de gestionar a nuestro grupo activo, el cual comenzará con solo tres miembros, pero al que se irán añadiendo héroes conforme avancemos en el Modo Historia. Esta vez no dispondremos de una zona común de libre recorrido, como por ejemplo se vio en Warriors Orochi 3 o Warriors All-Stars, sino el típico menú de toda la vida, el cual también se expandirá notablemente conforme superemos niveles. Aquí podremos consultar los vínculos entre personajes (que nos brindarán diversas ventajas en niveles altos), potenciar o vender las armas a nuestra disposición, desbloquear atributos tanto de un determinado personaje como del grupo entero, subir de nivel a los héroes que así lo necesiten…

Los objetivos opcionales a cumplir una vez nos encontremos en plena refriega también han de ser tenidos en cuenta. Suelen ser tres por escenario, yendo desde derrotar a X oficiales en X tiempo a acumular un número determinado de enemigos derrotados al finalizar el recorrido (número que suele ser de cuatro cifras), pasando por defender a ciertos aliados para que sobrevivan al combate, etc… Cumplir los objetivos nos brindará un número respetable de puntos de mejora, e incluso gemas y orbes de habilidad para aumentar los atributos de personajes y armas. La división de personajes por clases sigue presente, aunque se pierde la clase Wonder vista en Warriors Orochi 3, quedando poder, técnica y velocidad. Cada clase brinda determinadas mejoras de serie como salto doble, más daño en los combos aéreos o resistencia extra a los ataques enemigos.

Otra novedad de Warriors Orochi 4 son los personajes de soporte. Así, además del equipo principal de tres héroes, podremos seleccionar a otros cuatro que subirán la media de las estadísticas del trío principal. Aparte de eso, poco más hay que decir, así que la verdad es que esta característica acaba dando la sensación de encontrarse demasiado desaprovechada. Habría estado bien, por ejemplo, contar con la posibilidad de dar órdenes a estos personajes de apoyo durante la refriega (atacar a un enemigo concreto, reforzar un determinado flanco de nuestro ejército, defender una zona…), algo que sí podemos hacer en los juegos de la franquicia Samurai Warriors.

Además de procurar que todos nuestros personajes mantengan un nivel más o menos similar a lo largo del juego (algo que será más difícil a medida que se unan héroes a nuestra causa), también tendremos que tener muy en cuenta el árbol de habilidad de cada guerrero, puesto que será aquí donde podremos desbloquear nuevas técnicas, subir sus atributos de ataque, defensa, magia, etc. Cada árbol de habilidad es único de cada personaje, aunque también existe un árbol de habilidad extra que afecta a todos los héroes, donde se encuentran los mejores potenciadores de todo el juego. Aquí, para ir desbloqueando casillas, deberemos gastar orbes (una de las monedas de cambio más escasas del juego) y cumplir ciertos requisitos.

En definitiva, Warriors Orochi 4 se mantiene bastante efectivo en lo que a jugabilidad se refiere, aunque sin introducir novedades de relevancia respecto a lo visto en anteriores entregas de la saga. El añadido de los poderes mágicos es muy de agradecer, ya que abren un buen abanico de nuevas posibilidades en las batallas, aunque aquí una parte significativa de los 170 personajes disponibles comparten técnicas, ya que el número de Tesoros Sagrados que posibilitan los poderes mágicos es ciertamente escaso. Por lo demás, más de lo mismo, aunque con tanto personaje disponible y con un modo principal extenso, los amantes tanto del género Musou como de los arcades desenfrenados se sentirán más que satisfechos.

Jugando en compañía

Uno de los aspectos que acabó por no convencer en el anterior Musou de Omega Force, el ya más que mencionado Dynasty Warriors 9, fue el hecho de ser exclusivamente monojugador. Aunque parece que dentro de poco (si no se ha hecho ya) se lanzará una actualización para dicho juego que permitirá modalidad cooperativa, afortunadamente Warriors Orochi 4 la ofrece de serie, tanto en local (a pantalla partida, en la que baja algo el rendimiento pero siempre manteniendo un nivel aceptable) como online. No es que estos beat ’em up yo-contra-todos destaquen precisamente por sus cualidades multijugador, pero como herederos de la filosofía de grandes clásicos como Double Dragon o Final Fight, qué menos que permitir la posibilidad de echar partidas “a dobles”.

Además, en WO4 también entra en escena el multijugador competitivo, todo por vía de la modalidad Battle Arena. Dicha modalidad permite hasta seis jugadores simultáneos, y la verdad es que no pasa de ser una simple anécdota que dudamos llegue a tener recorrido ni siquiera a corto plazo (aunque igual en Japón sí, dada la pleitesía rendida a los Musou en dicho país). Se juega en un escenario reducido y de diseño bastante simple, y todo se limita a capturar bases enemigas mediante el clásico sistema de aguantar cierto tiempo frente al objetivo a tomar, sin olvidar que también debemos defender las nuestras. En definitiva, poco que decir y menos aún que exprimir en lo referente a este modo online.

Una guerra sin muchos alardes

En lo referente al plano técnico, podemos decir lo mismo que en el resto de apartados: nada nuevo bajo el sol. Al volver a los campos de batalla delimitados, se pierde esa espectacularidad y sensación de gran escala poseídas por los inmensos escenarios de Dynasty Warriors 9. Aun así, lo que no cambia es ese gozoso efecto de caos y multitud que produce el meterse de cabeza en una refriega en la que participan cientos de soldados en pantalla. Aquí, para no perderse en el barullo, se agradece contar con la posibilidad de centrar el objetivo en los generales enemigos, aunque de este modo la cámara nos jugará malas pasadas si acabamos en un rincón, ya que se pegará a nuestro personaje como una lapa sin dejarnos ver nada, o enfocará al suelo si se encuentra con algún obstáculo. Cuando tengamos este problema, solo hay que liberar el marcador de objetivo para que todo vuelva a la normalidad, pero no deja de ser algo molesto en determinadas situaciones.

Los modelados de los personajes tampoco son nada del otro mundo, encontrándose algo menos detallados de lo que se vio en anteriores Musou. Al menos el motor gráfico se mantiene estable en todo momento, por muchos enemigos o aliados que aparezcan en pantalla. Y para terminar de enumerar los elementos que estuvieron presentes en DW9 y que aquí echamos de menos, Warriors Orochi 4 no está traducido al castellano ni cuenta con voces en inglés. Textos en inglés y diálogos en japonés es lo único que encontraremos, lo que es una lástima, ya que entonces regresará el problema de tener que leer constantemente subtítulos a pie de pantalla para poder captar los numerosos diálogos que se dan en plena batalla. Respecto a la banda sonora, mantiene la tónica habitual, con remixes de temas rescatados de anteriores entregas y melodías pegadizas que acompañan perfectamente la acción.

CONCLUSIÓN

Con Warriors Orochi 4, regresa el crossover Musou por excelencia, aunque lo hace de una manera quizá demasiado costumbrista y conservadora. Ya no nos encontramos con el plus de poder controlar a personajes provenientes de otras franquicias de Koei Tecmo (parece que esto quedará como coto exclusivo de Warriors All-Stars), ni atisbaremos algunas de las novedades que se dieron en Dynasty Warriors 9, el anterior Musou de la compañía. En su lugar tenemos un Warriors Orochi 4 manufacturado al estilo clásico, con 170 personajes seleccionables y un modo principal que deja satisfecho al aficionado al género, y además se puede disfrutar en compañía. De todas maneras, es evidente que tanto la ambición como el presupuesto que Koei ha volcado en este juego resultan ser más bien escasos, algo que sobre todo se refleja en una modalidad online que no pasa de anécdota, un apartado visual simplemente correcto y la carencia de textos en castellano y voces en inglés.

LO MEJOR

  • 170 personajes a elegir, una cifra verdaderamente sobrecogedora
  • Las nuevas habilidades mágicas enriquecen los combates y ofrecen espectacularidad
  • La facilidad a la hora de encadenar golpes de las más diversas maneras

LO PEOR

  • Demasiado conservador en prácticamente todos los aspectos
  • Un apartado técnico de lo más corriente y simplista
  • Textos únicamente en inglés y voces solo en japonés
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.

♫ El Hilo de las Bandas Sonoras ♫

Nombre: Super Kirby ClashAño: 2019Compañía: Hal Laboratory y Vanpool (Desarrolladoras) Nintendo (Productora)Sistema: Nintendo SwitchGénero: Boss Arena Co-OpCompositores: Kiyoshi Hazemoto, Hirozaku Ando y Jun IshikawaMis tres melodías favoritas: KRtD Boss Theme Remix ---Decisive Battlefield/Giant...