Raid over Moscow
Raid over Moscow
Carátula de Raid over Moscow

Raid over Moscow, análisis retro

En nuestro análisis retro recordamos este título clásico aparecido en microordenadores en los años 80 y con un enfoque inspirado en la "Guerra Fría"

En los años 80 la tensión entre Estados Unidos y la Unión Soviética era palpable, dando lugar a la época conocida como la "Guerra Fría" que enfrentaba a las dos potencias en varios campos, aunque especialmente respecto de sus modelos económicos, capitalismo por parte de los estadounidenses y comunismo por parte de los soviéticos.

Durante esa época la preocupación hacia un holocausto nuclear era palpable y películas como Juegos de Guerra, quizás la más conocida de los años 80 sobre el tema además de meter en la mezcla los videojuegos y las consecuencias de la dependencia de los ordenadores e IAs, se hacían eco de ello. Mismamente en los videojuegos llegó a ser un tema recurrente con juegos como Missile Command o Green Beret. Sin embargo quizás uno de los que mejor plasmó la tensió del momento con mayor o menor acierto fue Raid over Moscow, título programado por Access Software en 1984.

La premisa del juego comenzaba con la Unión Soviética lanzando desde una de sus bases una serie de misiles nucleares teniendo como objetivo una ciudad americana. El tiempo de impacto es inminente y el ejército americano, que según parece ha desarmado todo su arsenal nuclear, decide enviar como respuesta a sus mejores pilotos con cazas a través de la estratosfera para llegar hasta suelo ruso y tratar de detener la amenaza inminente que se cierne sobre el país de las barras y estrellas.

Al comenzar la partida, y tras elegir un nombre de comandante, el jugador controla uno de los cazas dentro del hangar teniendo que pilotar de forma que pueda abrir las puertas y poder salir de la zona para pasar a la siguiente fase. Cabe decir que esta era una tarea harto complicada puesto que los controles dificultaban bastante el proceso en este punto. Una vez superado se cambiaba a una vista global en el espacio donde había que mover un punto, la nave aliada, con el objetivo de hacerlo llegar a la base rusa, denotada de color blanco, lo que posteriormente llevaba a una fase en la que había que esquivar diferentes obstáculos y enemigos, o destruirlos, a la vez que esquivar misiles enemigos pudiendo cambiar la altura de vuelo para conseguir apuntar mejor o evitar los ataques.

Una vez superado este punto, se llegaba hasta la base de lanzamiento de misiles la cual se componía de cinco edificaciones que había que destruir jugando con la altitud hasta alcanzar el punto exacto al que había que disparar para poder destruir cada uno de ellos. Sin embargo la tarea no era sencilla ya que había que esquivar las balas que disparaban desde cada uno de ellos además de evitar las naves enemigas que aparecían para dificultar aún más las cosas. Al acertar en la estructura central, la base era destruida y el juego retornaba al mapa desde donde se visualizaba un nuevo lanzamiento desde otra base en territorio soviético, lo que implicaba que había que repetir el proceso desde el principio con las otras zonas de misiles hasta destruirlas para evitar cualquier otra acometida y poder pasar a entrar en Moscú.

La siguiente fase, previo paso por una fase intermedia del mismo corte que para llegar a las bases de misiles, se desarrollaba frente al Museo Estatal de Historia de Moscú. En esta se controlaba a un soldado armado con un mortero y cuyo objetivo era localizar la puerta de entrada al interior de edificio para llegar al reactor nuclear. A su vez había que afrontar la oposición por parte de los soldados soviéticos agazapados en los muros tratando de acertar al personaje del jugador, siendo a la vez otro requisito eliminarles para poder avanzar.

La siguiente fase, última del juego, llevaba a la sala del reactor nuclear la cual estaba custodiada por un robot al que había que golpear con una serie de discos hasta acertarle. Esto no resultaba fácil ya que se movía por cada uno de los cuadrados de la sala disparando y además había que jugar con la trayectoria de tal manera que al lanzar el disco este llegara a darle al objetivo en su parte trasera para contar como un impacto, los lanzamientos que impacten delante no cuentan, además de recuperarlos para volver a lanzarlos. Tras este punto había que repetir el proceso con otro robot pero en este caso con el añadido de que el reactor ha entrado en un punto de inestabilidad y se activaba una cuenta atrás avisando de la inminente explosión del mismo, con lo que había que conseguir el objetivo antes de que acabara el límite de tiempo. Al lograr superarlo la pantalla cambiaba para ver una explosión en mitad de la ciudad a la vez que el caza del piloto aliado iba de regreso a casa y se informaba al jugador del fin de la situación y el número de pilotos (vidas) restantes. Por el contrario si no se conseguía completar la fase antes de terminar el límite de tiempo, el juego se completaba igualmente pero sin quedar supervivientes.

Técnicamente el juego en su versión de Spectrum no destacaba mucho a diferencia de la versión de Commodore 64, la cual fue la primera en aparecer a la venta. Esta contaba con algunos puntos interesantes como un mejor diseño de las fases de transición hacia las bases de misiles, aparición de los pilotos al subir a los aviones en el hangar y animaciones de muerte para los soldados enemigos abatidos en la parte del Museo Estatal de Historia de Moscú. La versión de Spectrum por su parte contaba con una paleta más colorida pero, obviamente, menos detalles. En cuanto al apartado sonoro, siendo un juego con más de 30 años a sus espaldas no había mucho que se pudiera hacer por entonces limitados a las tecnologías de 8 bits de los microordenadores de la época. El juego haría acto de presencia en otros sistemas de la época como el Amstrad CPC, el Atari 8-bits o el Apple II.

Para terminar, como anécdota curiosa el juego fue objeto de polémica en su momento, especialmente en Finlandia donde en el parlamento se llegó a cuestionar la venta del juego ya que podía causar tensiones y conflicto con la Unión Soviética cuando por entonces las relaciones con ese país había que manejarlas con cuidado. El resultado fue que el juego se convirtió en el título más vendido en el país. A su vez su nombre se acortó en ciertos paises a simplemente "Raid" ya que se pensaba que por entonces era problemático mencionar la capital de la URSS en un videojuego, maxime con la tensión del conflicto en el aire.

CONCLUSIÓN

Para la época "Raid Over Moscow" fue uno de esos juegos que llenaban los ratos libres, tardes y fines de semana mayoritariamente, jugando con los microordenadores que había en la época. Su dificultad era medida y aun a pesar de que había algunos puntos en que los controles entorpecían alguna tarea, como abrir las compuertas del hangar al empezar a jugar, en el fondo era parte de ese reto que proponía el juego por entonces y se aceptaba como tal.

LO MEJOR

  • Su enfoque plasmando la tensión de la época entre USA y la URSS.
  • La fase del Museo Estatal de Historia de Moscú

LO PEOR

  • Los controles entorpecen ciertas partes del juego.
  • Corto en exceso, con apenas tres fases diferenciadas y repitiendo algunos escenarios.
7

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.

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