Mega Man 11
Mega Man 11
Carátula de Mega Man 11

Mega Man 11, análisis

Capcom celebra el 30 aniversario de Mega Man con Mega Man 11, una entrega muy divertida que honra al personaje y deja un gran sabor de boca.

Con motivo del 30 aniversario de la franquicia, Capcom decidió relanzar toda la franquicia Mega Man y toda la franquicia Mega Man X, en sendos recopilatorios para numerosas plataformas. Eran buenas noticias para los aficionados del hombrecillo azul, ya que parecía haber caído en el olvido desde el año 2010, año en el que se lanzaron Mega Man 10 y Mega Man Zero Collection. En cierto modo, era posible que hubiese llegado el agotamiento de la franquicia tras 10 entregas del Mega Man clásico, 8 de Mega Man X, 4 Mega Man Zero, 2 Mega Man ZX, 6 Mega Man Battle Network, 3 Mega Man Star Force… eso sin contar todas las entregas no numeradas, las adaptaciones a otras plataformas y otros universos (como Mega Man Legends).

No obstante, éramos muchos los usuarios que aún queríamos más aventuras de Mega Man y, por eso, fue una gran alegría que Capcom anunciase a finales del año pasado que estaba trabajando en Mega Man 11, una nueva entrega dentro de la franquicia principal. Y lo cierto es que, tras completarlo, la experiencia ha resultado ser tan satisfactoria como siempre. El juego se mantiene completamente fiel a sus raíces y nos ofrece lo que se podría definir como más de lo mismo (que es lo que esperábamos), pero sin ponerse barreras y añadiendo novedades jugables para intentar dar un paso adelante y diferenciarlo de la decena de entregas anteriores. La fórmula funciona y volvemos a estar ante una delicia jugable que nos tiene durante horas pegados al mando.

Renovación sin olvidar las raíces

Lo primero que llama la atención de este nuevo capítulo es su apartado técnico. Si con Mega Man 9 y Mega Man 10 se había apostado por volver a los gráficos de 8 bits y por emular el aspecto y la jugabilidad de las 6 primeras entregas de la franquicia para NES, Mega Man 11 apuesta por un estilo más próximo al de Mega Man 7 y 8. El juego nos presenta a los personajes con los que ya estamos familiarizados y nos cuenta una historia, con algunas secuencias de diálogos similares a las de 7 y 8. Eso sí, aunque el estilo artístico se mantenga, en este caso se trata de un juego en 2,5D, con personajes completamente poligonales desplazándose en el tradicional plano horizontal y con cambio de pantallas al completar secciones.

A nivel de juego, la fórmula sigue siendo exactamente la misma que siempre. Empezaremos teniendo que acabar con 8 robots en el orden que queramos (regresa la tradicional pantalla de selección con Mega Man en el centro) y, posteriormente, se desbloquea el castillo de Wily, el cual constará de 4 fases con jefes nuevos, el regreso de viejos conocidos y el inevitable combate final. Cada vez que derrotemos a uno de los jefes finales, absorberemos sus poderes y adquiriremos nuevas habilidades para Mega Man, las cuales nos serán muy útiles para acabar con los demás jefes. Una fórmula que lleva funcionando desde 1987 y que, pese a los 30 años transcurridos, sigue resultando tan divertida como siempre.

Mecánicas nuevas

También regresan los personajes secundarios de siempre, como por ejemplo Roll, el Dr. Light o Rush, a quien podremos llamar en cualquier momento durante la partida para que nos ayude con dos formas que ya conocemos bien: la de ser un resorte que nos ayudará a llegar más alto y la de ser un aerodeslizador que nos ayudará a avanzar sobre barrancos y pinchos. Además, tendremos la tienda del Dr. Light para comprar objetos que nos ayuden (como vidas, botes de recuperación de energía, etcétera) o incluso mejoras para el personaje (más uso de objetos y personajes de ayuda, mayor potencia de fuego, mayor resistencia…). Pero la gran novedad en el terreno jugable será el hecho de que el Dr. Light ha inventado un nuevo sistema que nos permitirá potenciar nuestros disparos, ralentizar el tiempo o usar un superataque especial cuando tengamos poca vida.

Estas mecánicas nuevas no son secundarias, sino que se han convertido en el eje central del título, hasta el punto de eclipsar un poco las habilidades heredadas de los robots que vayamos derrotando. Muchas de las misiones y desafíos están pensados para tener que jugar, sobre todo, con la ralentización del tiempo. El interés está en que todas estas mecánicas nuevas comparten la misma barra de energía y se sobrecargan al usarlas demasiado, de tal modo que ahí entra el factor estratégico de decidir qué es más conveniente usar y cuándo. Lo cierto es que, después de tantas entregas de Mega Man, al principio cuesta un poco acostumbrarse a esta nueva mecánica y, sobre todo, acordarse de ella en las primeras ocasiones en las que su uso es obligado. Sin embargo, en cuanto se le coge el ritmo, su uso es bastante natural y el juego está bastante amoldado a ella.

Tan desafiante como siempre

A este nuevo Mega Man 11 se le pueden poner pocas pegas, pero una de ellas es el desequilibrio. Tiene fases que están muy inspiradas y se antojan muy originales y satisfactorias, pero hay otras que resultan un poco menos cuidadas y que incluso se hacen demasiado largas. Hay una en concreto que tiene dos minijefes antes del gran jefe final a la que le sobran un par de pantallas, por ejemplo. Esto, al ser un juego tan difícil, puede ser un hándicap importante. Es difícil como debe ser, puesto que es un Mega Man y esta ha sido siempre una seña de identidad de la franquicia, pero ese problema de diseño en algunas fases provoca que algunas sean bastante desesperantes e incluso den una cierta sensación de injusticia cuando tenemos un milisegundo para reaccionar y el mando no ha respondido tan rápido como nos hubiese gustado.

No es nada que no se arregle como siempre en la franquicia, con ensayo, error y mucha paciencia. En ese aspecto, Mega Man 11 se redime de entregas como Mega Man ZX que se antojaban demasiado sencillas, aunque a veces se le va un poco de las manos. Por suerte, en esta ocasión se incluyen diversos niveles de dificultad para que cada jugador disfrute de la experiencia a su ritmo y poniéndose el nivel de reto que mejor se amolde a sus necesidades. Al igual que todas las entregas de la línea clásica, no es un título excesivamente largo y se puede completar en un par de horas si no se pierde mucho, pero en niveles de dificultad elevados se puede alargar durante decenas de horas hasta que se llegan a memorizar patrones y las combinaciones de armas ideales para cada situación. Y a esto hay que sumarle los logros y trofeos, que añaden desafíos adicionales para alargar la experiencia.

CONCLUSIÓN

Mega Man 11 es diversión pura. Es un juego de la vieja escuela actualizado con maestría, respetando al personaje y honrando a los usuarios que llevamos más de 30 años disfrutando de todas las aventuras del hombrecillo azul de Capcom. Las nuevas mecánicas de juego funcionan y tienen un uso real, puesto que varios niveles han sido diseñados en torno a ellas y los jefes finales se benefician mucho de su uso. Y aunque es un juego difícil y exigente, el selector de dificultad permitirá que usuarios de todos los niveles de habilidad puedan disfrutar de él con una dificultad más acorde a sus expectativas. Hemos tenido que esperar 8 años para disfrutar de un nuevo Mega Man y esperamos que no tarde tanto el siguiente, porque nos hemos quedado con ganas de más.

LO MEJOR

  • Mantiene toda la esencia de las entregas clásicas.
  • Divertido y muy disfrutable.
  • Las nuevas mecánicas se amoldan bien a la fórmula tradicional.

LO PEOR

  • Algunas fases están menos inspiradas que otras.
  • La dificultad no siempre está bien medida en niveles elevados.
8

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.