NBA Live 19
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Carátula de NBA Live 19

NBA Live 19, Análisis: Paso a paso

Pedro Herrero @Pedro_Herrero_

Electronic Arts vuelve a insistir en el baloncesto tras una etapa aciaga, combinando aciertos y errores con una entrega demasiado continuista.

Ya casi lo hemos olvidado, pero hubo un tiempo en que NBA Live era la única propuesta factible en el terreno de la canasta virtual, pero en la pasada y presente generación ha llegado a vivir sus peores momentos. Estos llegaron a su extremo en 2011, cuando la franquicia iba a ser renombrada y contaría con un todavía muy joven Kevin Durant en portada para pasar a ser NBA Elite, un título que terminaría siendo cancelado. Tras eso, entregas mediocres dieron paso a un periodo de descanso que ha hecho que Electronic Arts se replantee el enfoque y dé lugar a nuevas esperanzas optimistas que se refrendan en NBA Live 19.

De hecho, NBA Live 18 ya supuso un paso adelante interesante, ya que a pesar de sus importantes carencias, sí creímos que se trataba de un juego de baloncesto digno, algo nada desdeñable teniendo en cuenta que la franquicia estaba partiendo prácticamente de cero. Ahora, el futuro de la licencia está en manos de un nuevo estudio de EA en Madrid, pero ya partirán de los cimientos construidos por la pasada entrega y por este NBA Live 19 que nos ocupa, pero… ¿son cimientos sólidos?

Continuísmo en la cancha

En NBA Live 18 hablamos en su momento de un paso de gigante jugable, principalmente porque como decíamos entonces, el listón era tremendamente bajo. Sin embargo, este juego ya supuso un avance, insistimos, y el nivel de exigencia con NBA Live 19 debe ser mayor. Desde un punto de vista global, el apartado jugable no ha mejorado, ya que nos encontramos aspectos que en efecto dan un salto cualitativo, pero otros donde se siguen apreciando las costuras. Una vez más, se ha acertado con el ritmo del juego, muy conseguido y realista, aunque en ocasiones da la sensación de que es extremadamente difícil conseguir anotar al contraataque debido a la física del balón, que en los pases largos parece como si se tratara de un balón de playa, permitiendo a la defensa hacer un buen balance mientras este está en el aire. Es más, normalmente veremos contraataques finalizados por jugadores que ni siquiera han bajado a defender previamente.

Hablemos de cosas que han mejorado. Una de ellas es sin lugar a dudas el juego de pies, de espaldas y el dribbling, tanto en el poste como en 7’25. Los jugadores interiores tienen ahora un buen puñado de recursos para anotar, algunos demasiado efectivos, y los exteriores presumen de un manejo sorprendentemente intuitivo. Por ejemplo, en una de nuestras partidas y manejando a James Harden, hicimos de manera consecutiva un movimiento de finta de entrada, de tiro, penetración y paso atrás muy bien conseguido, hasta el punto que tras ver la repetición a cámara lenta, el movimiento de los pies era realmente fluido y similar al de la estrella de los Rockets, lo que deja también a las claras la presencia de signature moves para los jugadores más reconocibles de la liga.

Por otra parte, no sigue pareciendo que el medidor de tiro en NBA Live 19 es intuitivo, y aunque cuesta entender el timing en los tiros tras reverso y hacia atrás, hay que decir que está implementado en estos movimientos de manera lógica. Eso sí, nos siguen sin convencer las entradas a canasta, ya que en ocasiones son demasiado efectivas en manos de jugadores que tampoco son excesivamente hábiles, así como los ganchos por parte de los jugadores interiores. No obstante, debemos dejar claro que es la del lanzamiento a canasta una mecánica que el estudio a cargo ha sabido solventar correctamente y que no supone ni mucho menos un problema para la franquicia a día de hoy.

Estos son, por desgracia, otros, y es que sigue habiéndolos. Queda aún un largo camino por recorrer en términos de inteligencia artificial, ya que seguimos siendo testigos de comportamientos incoherentes, sobre todo en defensa. En ataque no es perfecta tampoco, ya que las penetraciones no son sencillas pero el movimiento en función del balón tampoco es bueno, con lo que nos encontramos en muchas situaciones de penetración por linea de fondo y no tener a quién doblar la pelota. Pero insistimos, el principal problema es atrás.

Hemos visto actuaciones de la defensa excelentes, como hacer un dos contra uno a un jugador en racha, y también como la IA nos defendía perfectamente un bloqueo y continuación tras haber anotado una canasta fácil en esta situación anteriormente, pero también hemos sido testigos de otras cosas que no nos han convencido tanto. Por ejemplo, ver como nuestro jugador interior abandona a su par incomprensiblemente para defender a un jugador exterior que ya está marcado, dejando al pívot rival completamente solo bajo el aro. Así mismo, el sistema de ayudas tampoco es bueno, siendo estas inexistentes en ocasiones, con lo que nos encontramos dos situaciones dispares y negativas. La primera, que la defensa del uno contra uno sea buena, con lo que entra en juego el movimiento sin balón de los otros cuatro atacantes, que como decíamos, no es lógico. Por el otro, que esa defensa no sea tan buena, lo que termina irremediablemente en una bandeja cómoda.

Son estas situaciones puntuales y muy específicas, pero entendemos que demasiado evidentes y que no podemos pasar por alto. Obviamente, la franquicia tenía problemas graves y más urgentes por solucionar, y también es comprensible que los esfuerzos se hayan centrado en otros aspectos del juego. Pero también creemos que cabe señalarlos porque son elementos que alejan a NBA Live 19 del realismo, con lo que no dejan de ser puntos negativos que son sin lugar a dudas muy mejorables.

Por otra parte, nos encontramos de nuevo con la presencia de la WNBA, algo que se traslada al modo The One, donde ahora es posible crear una jugadora. Son estos aspectos que indudablemente hay que celebrar, ya que el salto de calidad del baloncesto femenino en los últimos años ha sido tremendo y se aboga por una diversidad necesaria, pero desgraciadamente no se ha implementado con el mismo acierto que en la pasada edición. Nos explicamos.

De todos es conocido que el baloncesto femenino es menos físico y más táctico que el masculino, una peculiaridad que se supo plasmar muy bien en NBA Live 18, pero no tanto en esta ocasión. Las diferencias siguen siendo palpables, pero esta vez da más la sensación de tratarse de un mero cambio de skin en los jugadores, siendo la ausencia de mates la distinción más evidente, lo que no es en absoluto la mejor de las señales. Esta carencia tampoco se ha solucionado en NBA Live 19 con la posibilidad de disputar una temporada o jugar el modo Franchise con uno de los 12 equipos de la WNBA, así como la de jugar una carrera profesional en el modo The One con una jugadora, algo por otra parte comprensible, ya que como desde el propio estudio reconocieron, habría supuesto prácticamente crear un modo completamente nuevo.

Una oferta de contenido mejorada, pero no diferente

La oferta en cuanto a modos de juego no arriesga, hasta el punto en que presenciamos unos menús casi calcados a los de la pasada entrega. Una vez más, creemos que el modo The One es la gran estrella, aunque al igual que el resto de contenido, probablemente demasiado continuista, con una propuesta jugable muy similar y también una estructura de competición y progreso demasiado parecida. Tampoco cabe destacar esto como algo negativo, ya que era este un modo bien planteado donde la creación de nuestro arquetipo es solo el principio ante una diversidad considerable de competiciones. En estas no falta, por supuesto, el poder disputar una carrera profesional con nuestro jugador en el apartado The League, pero el grueso nos lo encontramos en la vertiente callejera, es decir, The Streets.

Este apartado cuenta con una buena cantidad de canchas célebres para los aficionados del baloncesto callejero, y recoge un contenido variado en competiciones offline y sobre todo, online. Cabe destacar un curioso modo Court Battles, donde defender nuestra cancha de los ataques de los rivales gracias a la ayuda de jugadores y jugadoras que vayamos reclutando en los modos en solitario, pero tampoco faltan partidos entre equipos de 3 o de 5, eventos en vivo y partidos en solitario en Streets World Tour, pero hay algunos aspectos que no terminan de convencernos, como las reglas en algunos de los partidos, demasiado peculiares. Por ejemplo, habrá algunos en los que los mates y los tapones valgan 5 puntos, mientras que el resto de canastas solo 1, lo que da como resultado encuentros un tanto desvirtuados y demasiado alejados del baloncesto, por decirlo de alguna manera.

Bien es cierto que The One ya estaba bastante bien planteado en NBA Live 18, y el dicho “si algo no está roto, no lo arregles” casi siempre está bien aplicado, pero no está esta franquicia en una situación en la que se pueda permitir no arriesgar. Hoy por hoy es más complicado arreglar los problemas de NBA Live que mejorar lo que ya es bueno, y por eso nuestro criterio debe situar el nivel de exigencia un poco más alto para aquellos elementos que ya eran positivos, y este modo es uno de ellos.

Otro de los pilares es el modo Ultimate Team, donde percibimos sensaciones encontradas. Por un lado se ha solucionado uno de los grandes problemas de la temporada pasada, como es el contenido offline, gracias a la presencia de la bestial cantidad de 1348 retos -a día de hoy, es de esperar que se incrementen- para un jugador, lo que garantiza horas de juego hasta la próxima entrega. Estos desafíos se tratan, como sabemos, de partidos y situaciones concretas en los que hay que cumplir ciertos requisitos para poder jugar, y con diferentes recompensas en función de su nivel de dificultad. No cabe explicar el funcionamiento de este modo, ya que es de sobra conocido por todos, y los coleccionistas lo disfrutarán, pero sobre todo aquellos que hagan gala de una paciencia considerable, ya que el progreso es demasiado lento.

Esto viene a significar que vamos a tardar demasiado en conseguir jugadores notables, y los sobres no son precisamente baratos, con lo que nos tenemos que acordar de los inevitables micropagos. De nuevo, tenemos que hablar de lo que esta franquicia puede permitirse y de lo que no, y una de estas cosas que son muy mejorables es lo amigable de este sistema para con el usuario. 2K fue muy criticada el año pasado por esto mismo, y pensamos que EA ha desaprovechado una oportunidad de oro para diferenciarse y desmarcarse. Hemos llegado a un punto en que asumimos como normales las microtransacciones en este tipo de modo de juego basado en el coleccionismo, pero siempre bajo un sistema de progreso alejado de algo similar a un free to play, porque al fin y al cabo, ya hemos pagado por este juego. NBA Live 19 no llega a este extremo, no nos engañemos, pero debemos mencionar la oportunidad perdida para sacar una ligera ventaja y dicho sea de paso, lavar la imagen de la compañía canadiense, tan vilipendiada por este asunto en los últimos meses. Eso sí, al igual que el año pasado, se ha prescindido de micropagos en el modo The One, salvo para elementos cosméticos, lo que creemos que es una decisión a todas luces plausible.

LO MEJOR

  • Mantiene el progreso jugable de la pasada edición
  • La oferta de contenido aumenta notablemente en algunos modos
  • La presencia de la WNBA cobra aún más importancia
  • The One vuelve a convencer, de nuevo sin micropagos

LO PEOR

  • Gráficamente tiene altibajos, con algunos modelos que no convencen
  • La IA juega malas pasadas, sobre todo en defensa
  • Demasiado continuista en sus modos de juego, sin grandes añadidos diferenciadores
  • Se echa en falta más complejidad en el modo Franchise, ligeramente descuidado

CONCLUSIÓN

Tras el paso adelante innegable que supuso la pasada entrega, todos esperábamos que NBA Live 19 refrendara las buenas sensaciones que dejó aquel, pero nos deja la impresión de que el salto no ha sido tan grande. Por tanto, hablamos de una propuesta continuista en la cancha, donde las virtudes se mantienen, pero por desgracia también los defectos, con una IA que sigue dejando situaciones incomprensibles. Sin embargo, en lo relacionado con el control de los jugadores seguimos vislumbrando buenas señales, y aunque aún hay margen de mejora, es un campo donde se está trabajando de manera notable. En cuanto a la oferta de modos de juego, si bien la temporada pasada se presentó un muy buen modo The One, esta vez apenas se ha arriesgado a la hora de añadir elementos que mejoren la propuesta de manera cualitativa, y la experiencia apenas ha cambiado en cuanto a cantidad de contenido. Este si es un campo en el que se ha mejorado en Ultimate Team, con una cantidad abrumadora de contenido offline que queda en parte eclipsado por un sistema de progreso no siempre justo y supeditado a la posibilidad de invertir en micropagos. No obstante, NBA Live 19 vuelve a ser un videojuego que los jugadores que quieran introducirse en el baloncesto virtual pueden tener en cuenta, y pasito a pasito, esperamos que pueda volver a plantar cara a la competencia.

7.5

Bueno

Cumple con las expectativas de lo que es un buen juego, tiene calidad y no presenta fallos graves, aunque le faltan elementos que podrían haberlo llevado a cotas más altas.