No Man's Sky Next
No Man's Sky Next
Carátula de No Man's Sky Next

No Man's Sky NEXT, análisis. La leyenda del Fénix

Francisco Alberto Serrano faserranoacosta

Después de dos años de trabajo constante, sin pedir un céntimo extra sobre el juego original, llega la expansión más ambiciosa del juego..

A todos nos gusta una historia de redención, cómo alguien consigue superar un momento difícil y triunfar sobre la adversidad. Cuanto más improbable, mejor nos sentimos, como si fuera un reflejo de nuestras propias ansias de sentir que nos elevamos por encima de nuestros problemas, infortunios y malas decisiones. Hello Games cometió una mala decisión, verse arrastrado por acción u omisión en un ciclo imposible de expectación sobre No Man´s Sky, un juego de exploración espacial basado en un potente motor procedural, capaz de desplegar una galaxia euclídea con 18,446,744,073,709,551,616 de planetas (en teoría). El título cautivó la imaginación de muchos jugadores que jamás habían probado títulos como Elite, Privateer o Eve Online. Parecía una buena reformulación del género, más apto y atractivo para un mayor abanico de jugadores, con un enfoque que prometía una gran aventura.

El resultado en cambio fue, en cierta medida, una decepción. Las bases del género están en el combate, la exploración y el comercio, los elementos necesarios para progresar y poder evolucionar hacia mejores naves y equipamiento con el que afrontar misiones más difíciles o adquirir mayores riquezas. El Elite original ya estableció esto: una galaxia enorme en 8 bits, con ocho galaxias y 256 planetas en cada uno, pero todo alimentado por un combate emocionante para la época, la posibilidad de escalar en un ranking de pilotos y una economía sólida e interesante con la que buscar enriquecernos, además de las posibilidades de salirnos del camino para convertirnos en piratas, mineros o caza-recompensas. Para que un juego así funcione, todas estas facetas tienen que buscar ser competentes y en No Man´s Sky no lo eran: el combate era aburrido, la economía no tenía sentido y el enriquecimiento se realizaba a base de tediosas horas de recolección y pillaje por los planetas.

Pero en lo que sobresalía No Man´s Sky era en su exploración, colocándose como un juego casi mágico en cuanto a la posibilidad de ofrecernos paisajes espectaculares y esa sensación de estar solos en un inabarcable universo indiferente. Con eso hubiera sido suficiente para crear una experiencia de mérito, pero el mencionado ciclo de expectación en el que se adentró el proyecto británico emborronó esos méritos. El estudio y los que le aconsejaron no supieron gestionar la atención recibida: demasiada información, demasiadas entrevistas con un pequeño estudio que buscaba agradar y demasiadas ganas de seguir cabalgando una ola que no se podía sostener. Cuando el juego, con sus virtudes e imperfecciones, fue puesto a la luz de toda esa información; sus contradicciones y limitaciones afloraron y una parte de los aficionados cogieron las antorchas. El ídolo tenía pies de barro.

No vamos a pararnos demasiado en revivir la historia del lanzamiento, se dijeron muchas cosas que se podían haber dicho con mucha más cortesía, hubo mucho de esa indignación explosiva y vacua tan común en nuestra vida contemporánea 2.0, así como devoluciones, memes y chanzas a costa del creador y cara visible del proyecto, Sean Murray. Tampoco ayudó el hecho de que No Man’s Sky llegaba bajo el ala de Sony, que había alimentado esa expectación de una forma que sólo las tres grandes casas de consolas pueden hacer, lo que le hizo un flaco favor a la hora de la verdad pese a que apareció simultáneamente en PC y PS4. Seguramente como juego indie sin padrino, no hubiera hecho el ruido que hizo y las reacciones a su lanzamiento hubieran sido probablemente menos estruendosas.

Pero el pasado, pasado está. Es cierto que una parte muy vocal y vistosa estuvo gritando tanto que se podría pensar que el juego fue un fracaso, pero lo cierto es que vendió considerablemente bien a pesar de sus devoluciones. Algunos siguieron la trama, se quedaron más o menos satisfechos y ahí lo dejaron. Otros siguieron surcando los cielos, compartiendo con una comunidad sólida sus hallazgos. Sí, No Man´s Sky no tenía multijugador como tal, pero una de sus armas es lo sugerente que resulta para compartir paisajes y momentos con otros usuarios. Fueron muchos los que adivinaron el valor real del motor procedural del juego, del brillante código que daba is origen a todas clase de experiencias solares. Había un núcleo realmente único e interesante, pero había que seguir trabajando en él para sacarle brillo.

Tal y como Sean relata, “hice lo mismo que cuando tenía malas experiencias como estudiante o trabajaba bajos malos jefes: sentarme y hacer videojuegos”. La reputación de Hello Games había sufrido un castigo que hubiera hecho tambalearse a cualquier gigante, algo poco habitual para un pequeño grupo independiente, pero al menos parecía que había generado unos ingresos sustanciales con los que poder mantenerse en funcionamiento durante largo tiempo. El estudio podría haber pasado página, retomar el exitoso Joe Danger o hacer algo completamente nuevo y olvidarse de No Man’s Sky, no serían los primeros ni los últimos de abandonar un juego con mala reputación, pero decidieron cerrarse en banda ante la tormenta mediática y ponerse a trabajar, trazando un plan de desarrollo para mejorar primero la estabilidad técnica de la experiencia, luego mejorar aspectos que funcionaban a media o requerían trabajo y a continuación añadir facetas nuevas que se habían quedado en el tintero.

El juego ha estado muy vivo durante estos dos años de desarrollo y aunque para muchos ha quedado olvidado, la comunidad y nuevos jugadores han ido descubriendo las fortalezas del proyecto durante este tiempo. El hecho de que hayan sido siempre actualizaciones gratuitas sin un solo elemento de pago adicional también han redimido al estudio a los ojos de muchos, demostrando un compromiso que no todos los profesionales ni todas las compañías tienen. Next es la cuarta gran actualización del juego y la más importante, la lista de añadidos de peso es muy contundente y transforman el título en algo que se podría definir como algo más cercano a la visión original que muchos tenían del juego a raíz de las entrevistas, impresiones e ideas forjadas durante los años de desarrollo. Además de actualización gratuita, Next es la puerta de entrada de los jugadores de Xbox One, que pueden disfrutar directamente de esta versión más madura del juego espacial.

¿Qué es y qué no es No Man´s Sky?

Cuando desde estas páginas se describió el título original se dieron una serie de patrones sobre qué jugadores disfutarían del título y los que no. Esta lista ha quedado obsoleta en varios aspectos, pero sigue plenamente vigente en otris y es importante explicarlo para no llevarse un desengaño. Entre los aspectos que originalmente no estaban presentes y ahora sí encontramos un sistema de construcción que nos permitirá crear bases en nuestros planetas, residencias fijas que podremos personalizar a medida que encontramos nuevos planos de construcción: desde pequeñas chabolas con apenas cuatro paredes y un techo a bases más imponentes o más complicadas. ¿Construir una base debajo del mar? es complicado, pero perfectamente posible. ¿Excavar en la roca para crear una residendencia fija en un planeta tóxico? también posible. Esto ha sido algo en lo que el juego necesitaba evolucionar, ya que originalmente nuestra visita a los planetas resultaba demasiado intrascendente, mientras que ahora tenemos la posibilidad de dar un mayor sentido a nuestra exploración.

En el análisis original mencionábamos que no era un juego para los amantes de la supervivencia que quisieran un reto, era un juego bastante laxo en el que era difícil morir si estabas mínimamente preparado. La iteración actual contempla diversos modos, aptos para las diferentes sensibilidades de jugadores que podrían estar interesados. Hay un modo de supervivencia que eleva las condiciones de riesgo, acorta nuestra capacidad de sobrevivir en condiciones planetarias de temperatura y aumenta la agresividad del universo en general, mientras que otro modos nos permite olvidarnos de los elementos de recolección para permitir sumergirnos en nuestra faceta de turistas espaciales. El modo normal es un punto medio entre esos dos extremos y, en nuestra opinión, es como se disfruta mejor ya que el modo supervivencia acentúa demasiado algunas de las molestias naturales del diseño del juego y tiende a dejarnos atrapados en circunstancias en las que no tenemos mucha salida más allá de morir, mientras que en el otro lado se echan en falta cierta emoción y trabajo por nuestra parte para surcar el espacio.

Sigue siendo un juego limitado en sus facetas de combate, tanto en tierra como en el espacio. La incorporación de la cámara en tercera persona da una gran vistosidad gracias al gran trabajo de animación, y ayuda a aumentar la dosis de personalización al poder dotar a nuestro avatar de un cuerpo en el el que podemos intercambiar las piezas como el caso, los guantes, la mochila o las botas, pero no sirve para darle emoción a esta faceta, que sigue siendo bastante plana. Ciertamente, para jugar a un juego de combate espacial sigue siendo mucho mejor alternativa Elite Dangerous, mientras que en lo que respecta al combate en tierra, básicamente cualquier juego competente en el que puedas disparar es más ameno que lo que ofrece el título de Hello Games, en esto no se ha progresado demasiado.

En lo que sí ha mejorado es en todo lo relacionado a la progresión. En el pasado recolectábamos recursos sin mucho sentido, llegando al punto en el que no sabíamos para qué lo hacíamos, en Next contamos con muchas más posibilidades en toda clase de rangos de precio. No hay momentos en el que recolectar pierda sentido, además de que el sistema de inventario y la distribución de materiales ha ganado enteros en cuanto a claridad y lógica interna. El problema es que por mucho que haya mejorado, No Man's Sky sigue siendo un juego fundamentalmente de recolección y buena parte de la partida nos la pasaremos haciendo exactamente eso, apuntando con nuestro láser para deshacer elementos en sus componentes fundamentales y eso no es algo que le vaya a gustar a todo el mundo. Es una parte inherente del juego, así que a los que esta dinámica no les haga mucha gracia, teniendo en cuenta que es completamente obligatoria en orden de hacer cualquier cosa. Es posible minimizar este aspecto una vez que empiezas a tener recursos económicos para poder comprar lo que necesitas en vez de recolectarlo (si es que está disponible, que suele estarlo), pero sigue siendo una columna principal del juego.

Visualmente, No Man's Sky tenía un estilo característico, buscando cierto look a ilustraciones de Ciencia ficción de los 70. Next ofrece una versión más refinada de esa estética, más variada. Una de las mejores evoluciones del juego es que los planetas han ganado en variedad topográfica: hay montes, cordilleras y lugares elevados, cuevas subterráneas, lagos y mares que explorar -hay algunos lo suficientemente grandes como para volar a través de ellos con tu nave, lo que es fantástico para un juego en el que originalmente no podíamos volar a ras de superficie-. Esto, combinados con más elementos estelares y mayor variedad de luz ambientas dan al elementos más potente de la experiencia, la exploración, un valor todavía mayor.

Ya no estamos solos

Y por supuesto hay que hablar de una de las novedades más promocionadas de Next: el multijugador. Un multijugador con todas las letras, aunque limitado, en el que podemos compartir experiencia con un grupo pequeño de jugadores al mismo tiempo. Es un tanto raro porque la experiencia sigue siendo fundamentalmente solitaria, pero de vez en cuando puedes encontrarte con un jugador o un grupo de ellos que estén en tu misma localización, haciendo sus cosas. Podemos visitar sus bases y compartir recursos, también podemos robarles o matarlos -aunque la comunidad de No Man´s Sky, de momento, es muy plácida y apenas encontramos jugadores con ganas de armarla. No hay grandes recompensas o ventajas que conseguir por matar a otros jugadores, y la verdad es que se gana mucho más teniendo compañeros con los que construir bases y recolecctar juntos, lo que recorta los tiempos y permite acciones bastante más ambiciosas que en solitario. La comunicación es posible a través de micrófono y chat, aunque la verdad es que resulta un tanto extraño estar perdido en la contemplación espacial para escuchar de repente una voz pidiéndote algo -la primera vez dimos un buen bote ya que el multijugador y el micro están activados por defecto-.

En el análisis original defendimos que el multijugador era innecesario para la experiencia que trataba construir Hello Games. Ahora, incorporado en el juego, seguimos sin verle demasiado sentido, pero quizás sea porque el que escribe sus líneas aprecia más la experiencia solitaria y alienígena del juego base. Quizás si se hubiera apostado con algo como Journey, en el que la experiencia cooperativa se realiza de una manera apropiada y acoplada a la experiencia, hubiera sido más interesante. Pero el multijugador permite jugarlo con tus amigos, hacer amistades y darle un toque de sorpresa e impredictibilad a un viaje que a veces necesita de cierto sobresalto que rompa la rutina. Es, en definitiva, una buena incorporación, aunque con bastantes problemas que corregir. El hecho de que sea fácil desactivar esta faceta y olvidarse de que existe contribuye a que su impleentación sea natural.

No Man's Sky sigue siendo presa de su ambición y eso se traduce en toda clase de bugs e imperfecciones técnicas. En PC su rendimiento no es especialmente bueno y podemos encontrar toda clase de bugs y problemas que se están corrigiendo a buen ritmo pero que están ahí. Hay fallos en el sistema de misiones (que por otro lado es bastante mejor y más interesante que lo visto en el título original), en multijugador encontramos toda clase de problemas y en general no esperamos que se convierta en una experiencia impecable dada la dificultad de probar todas las variantes en un título como este. Afortunadamente, muchos fallos son más bien vistosos o humorísticos y los menos son los que afectan a la experiencia de juego -pero ha habido algunos graves en estas semanas, motivos de justificadas quejas-.

CONCLUSIÓN

Next acerca al juego a lo que pensábamos que iba a ser al principio: una experiencia mucho más sólida, rica y valiosa, que ha madurado bien en estos dos años de trabajo. Es, sin lugar a dudas, el mejor juego de exploración espacial que se ha creado nunca -que no el mejor juego espacial, ni mucho menos-. La palabra "exploración" es la clave, ya era el mayor valor añadido de la experiencia original y esa cualidad no ha hecho más que crecer en este tiempo hasta esta nueva cristalización en Next que lo eleva a nuevas alturas. Sigue sin ser un juego para todo el mundo, tiene taras en facetas claves para un sandbox espacial y puede resultar tedioso para un amplio abanico de jugadores. Pero resulta difícil no rendirse a la historia de trabajo, dedicación y lucha contra la adversidad (algunos dirán que autoinflingida, pero adversidad a fin de cuentas). No ha habido trampas ni cartón en el lavado de imagen de Sean Murray y Hello Games, ninguna estrategia de marketing, solo trabajo constante sin pedir nada a cambio más que la inversión original en el juego. Puede que sea "lo que hay que hacer" y habrá a quien le resulten incómodos los aplausos por hacer lo que "se debería haber hecho desde un principio". Pero una y otra vez comprobamos que la mayoría de los que podrían hacer también "lo que hay que hacer" no lo hacen, pudiendo hacerlo y estando en situaciones menos delicadas de las que ha estado el estudio británico. Celebremos pues, cada uno en la medida que lo prefiera, esta muestra de honestidad y este ejemplo de cómo superar un lanzamiento problemático. Y disfrutemos también de un juego que con sus virtudes y defectos, sigue siendo una experienncia única y valiosa para los que disfrutamos surcando las estrellas digitales.    

LO MEJOR

  • Un gran lavado de cara
  • Mejoras sustanciales en casi todos los elementos fuertes del juego
  • Sigue siendo un placer detenerse y explorar cada planeta
  • Lo evocativo que puede resultar su combinación de estética y gran banda sonora
  • La incorporación del multijugador añade una nueva e interesante variante para explorar esta galaxia

LO PEOR

  • Sigue teniendo momentos de tedio prácticamente obligatorios
  • El sistema de combate no ha mejorado un ápice
  • Al igual que el lanzamiento original, sigue sin ser un juego para todo el mundo. Abstenerse los amantes de la adrenalina
8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.