Bloodstained: Curse of the Moon
Bloodstained: Curse of the Moon
Carátula de Bloodstained: Curse of the Moon

Análisis Bloodstained Curse of the Moon

Dedede

Sin casi previo aviso, Koji Igarashi e Inti Creates traen de vuelta los Castlevania clásicos con un título bastante redondo que no tiene miedo a caer en el plagio para sentirse auténtico y que ningún fan de las primeras entregas de aquella franquicia deberían perderse.

Hay algo tremendamente satisfactorio cuando descubres cómo hacer que ese enemigo que en un primer momento te destrozaba pase a no hacerte ni siquiera un poco de daño tras descubrir el patrón y las habilidades necesarias para ello. Quienes así piensan, disfrutarán sin duda de este Bloodstained – Curse of the Moon.

El título de Koji Igarashi e Inti Creates, originalmente un regalo para aquellos que apoyaron la campaña de micromecenazgo de “Ritual of the Night”, (al que intenta servir como precuela aunque en plabras del propio Iga se ha transformado más bien en un spin off) ha contado con el mimo y las capacidades necesarias para no quedarse en un mero aperitivo del título "principal" y brillar por sí mismo.

Nos encontramos ante un juego que no rehúye de identificarse como una copia sin tapujos de aquellos primigenios Castlevania, pero lo hace con acierto, buscando formas de hacer que el gameplay resulte atractivo y de potenciar la rejugabilidad.

Gran rejugabilidad

Así por ejemplo, nuestro protagonista tendrá en su mano tomar decisiones que afectarán al final del juego y abrirán nuevas formas de acabar la partida una segunda vez. Todo dependerá de si nos hacemos amigos de los aliados que vamos encontrando, los ignoramos o los asesinamos para hacernos con sus habilidades. Cada decisión permitirá un final distinto y condicionará el juego en su segunda vuelta.

Los ocho niveles, por su parte, cuentan con distintos tipos de enemigos (inspirados en clásicos de la franquicia Castlevania) así como detalles que les dan personalidad propia: una estación de tren donde nos moveremos entre vagones en marcha, un barco azotado por la tormenta donde el viento nos empujará en una dirección determinada afectando nuestro desplazamiento y saltos, un castillo donde el suelo se destruye si no somos lo suficientemente rápidos…


Además, una vez acabamos la hora y media a dos horas de la primera vuelta, los jefes variarán sus rutinas para mantener sus combates frescos, y habrá partes del juego cambiadas. En total es necesario finalizar el juego al menos dos veces para ver el final bueno, pero si el jugador desea completar el título al 100%, viendo todos los finales, el tiempo necesario se dispara a más 9 horas de juego.

Dificultad para todos los gustos

A pesar de sus raíces en los Castlevania clásicos, conocidos por su dificultad, Iga se ha preocupado de hacer el juego accesible también para aquellos menos avezados, con un modo denominado “casual” en el que contaremos con infinitas vidas y hasta 50 usos de las armas especiales, que además estará completo por defecto al principio de los niveles.


En el modo normal empezaremos con 3 vidas y deberemos acumular suficientes tinajas que nos darán la magia para poder usar los ataques especiales. Para ello, en algo más que un guiño a Castlevania, deberemos romper las lámparas que abarrotan los escenarios. Pero ojo, que muchas (así como objetos para recuperar vida) no están puestos al azar, e ir a recogerlos puede suponer la muerte si no somos lo suficientemente habilidosos. También podremos romper trozos ocultos de escenario para encontrar objetos, de nuevo copiando sin tapujos a la franquicia de Konami.

Estos ataques dependen del personaje que elijamos y, puesto que podemos cambiar personaje con un simple toque de botón, es posible combinarlos en medio de un combate según nuestras necesidades.
Cada personaje cuenta además con su propia barra de vida independiente, con lo que si uno está tocado, podemos cambiar a otro para evitar su muerte. Si cae, no podremos volver a utilizarlo hasta completar ese nivel (o hasta que caigan todos los personajes). Esto significa tener que seguir sin sus habilidades, lo cual (si hemos decidimos contar con todos ellos en vez de matarlos o ignorarlos) puede ser un lastre.


Respecto a los aspectos técnicos, merece la pena deleitarse con la banda sonora compuesta por Michiru Yamane (compositora clásica de la franquicia Castlevania) entre otros compositores; y gráficamente, aunque mantiene el guiño al estilo de aquellos primeros Castlevania, en realidad (al estilo Shovel Knight) va mucho más allá de las capacidades de las máquinas de 8 bits, ofreciéndonos momentos de gran belleza pixel art, sobre todo en los jefes (algunos gigantescos), la variada paleta de colores, varios planos de scroll e incluso rotaciones de escenario. Se nota que el juego ha sido pensado y creado con gusto.


Además, en Switch el juego es compatible con grabación de vídeo, permitiéndonos inmortalizar y compartir los mejores combates. En Nintendo 3DS, sin embargo, el juego carece de efecto 3D, lo que habría sido un aliciente para adquirirlo en dicha máquina.


Por desgracia, Curse of the Moon nos llega en solo dos idiomas, inglés o japonés, y aunque no tiene una enorme cantidad de texto, sí es imprescindible poder leer fluidamente alguno de esos dos idiomas para poder seguir correctamente la historia.

(Este juego ha sido analizado en su versión de Nintendo Switch)

LO MEJOR

  • Varios finales, entornos variados y variaciones en enemigos y escenarios al rejugarlo.
  • Los apartados técnicos, bonito de ver y bonito de oír.
  • La dificultad está bien ajustada para diferentes tipos de jugadores y las rutinas de los enemigos son justas.

LO PEOR

  • Algún nivel más se habría agradecido.
  • El control es de corte clásico, lo que significa un tiempo de adaptación ya que por ejemplo no podemos variar la trayectoria en medio del salto.

CONCLUSIÓN

Bloodstained Curse of the Moon es un producto cuidado que hace tener fe en las habilidades de Iga para revivir con éxito la franquicia que le hizo popular. El ciudado en los detalles, la variedad de finales que incitan a la rejugabilidad, la música de Michiru Yamane, los guiños constantes a Castlevania hacen de este título un producto más que recomendable para aquellos que alguna vez disfrutaron con los Castlevania clásicos, o aquellos que simplemente buscan un juego retante pero justo.

8.5

Muy bueno

Juego de notable acabado que disfrutaremos y recordaremos. Una buena compra, muy recomendable para amantes del género. Está bien cuidado a todos los niveles.