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Devil May Cry 5, el regreso del rey de los hack’n slash

Joaquín Relaño

Tras un polémico reboot, vuelve la franquicia original.

La crisis en la que se vio inmersa la industria del videojuego japonés hace unos años pareció afectar de manera significativa a Capcom. De la noche a la mañana, una de las compañías más legendarias de la historia del videojuego comenzó a navegar sin rumbo, a dar palos de ciego y a llevar a cabo decisiones bastante polémicas e incomprensibles, hasta el punto de que no fueron pocos los que pronosticaron que su destino final sería el mismo que el de otra ex leyenda de la industria japonesa, Konami, solo que sin gimnasios y pachinkos de por medio.

Cancelar todos los juegos en marcha de su franquicia Mega Man, externalizar desarrollos a estudios occidentales, lanzar un Street Fighter V cuando apenas se encontraba en versión alpha… Pero ahora, tras la aparición de títulos como Resident Evil VII, Monster Hunter World o Street Fighter V: Arcade Edition, y con un más que prometedor futuro por delante en el que destacan proyectos tan jugosos como Resident Evil 2 Remake o Mega Man 11, bien podemos decir que Capcom se ha redimido y vuelve a recuperar su antigua fuerza. Puede que todavía tropiece de vez en cuando (ese fallido Marvel Vs. Capcom: Infinite aún escuece), pero sin duda ésta sí que va siendo la Capsule Computers que conocemos y amamos desde hace ya décadas.

Otra señal más de su recuperación viene de la mano de una de sus franquicias más legendarias, cuya esperada nueva entrega se ha presentado al fin durante la conferencia de Microsoft en el E3 2018, tal y como apuntaban los rumores. Devil May Cry nació, curiosamente, como la en principio planificada cuarta entrega numerada de Resident Evil, pero el proyecto se llegó a alejar tanto de la saga de los zombies y las hierbas verdes que finalmente se decidió convertirlo en un juego completamente nuevo e independiente, todo bajo la dirección de la firme y más que talentosa mano de Hideki Kamiya, por entonces conocido gracias a su destacada participación tanto en el Resident Evil original como en RE2.

El inicio de Devil May Cry

Devil May Cry, lanzado en 2001 para PlayStation 2, fue un juego de calidad indiscutible, que además dio inicio, tal y como hiciera la franquicia RE de la que surgió, a todo un nuevo género, en este caso el llamado hack ’n slash, una suerte de evolución del beat ’em up clásico en el que el ritmo es mucho más desenfrenado y se usan armas de todo tipo para encadenar combos tan fluidos como espectaculares. Dos años después, y bajo la nueva dirección de Hideaki Itsuno (creativo japonés en cuyo currículum de entonces ya aparecían juegos de la talla de Rival Schools, Power Stone o Capcom Vs. SNK 2), llegó Devil May Cry 2, una secuela algo más descafeinada, que no supo estar a la altura de la legendaria entrega inaugural de la franquicia.

La serie se redimió en 2005 con Devil May Cry 3, de nuevo con Itsuno como director. El creativo japonés demostró haber aprendido de sus errores, firmando un videojuego que a día de hoy sigue siendo el favorito para una buena parte de los seguidores de la franquicia. Ya en 2008 llegó Devil May Cry 4, juego que presentaba nuevo protagonista, el cual resultó ser más poderoso de lo deseable, mermando con ello una de las señas de identidad de la franquicia (su infernal dificultad) y acabando por no cumplir del todo con las expectativas generadas tras esa maravilla que fue DMC3. Visto lo visto, parece que a la saga no le sientan demasiado bien los números pares.

Tras la acogida algo tibia de DMC4, Capcom se lo pensó bastante antes de dar luz verde a una nueva entrega de Devil May Cry. Se lo pensó tanto, que el momento llegó justo cuando la compañía nipona se encontraba inmersa en la crisis anteriormente mencionada, que la llevó a echar el cierre a una buena parte de sus estudios de desarrollo internos. Así, el nuevo Devil May Cry acabó siendo un reinicio de la franquicia, encargado al estudio Ninja Theory, por entonces conocidos gracias a los destacables Heavenly Sword y Enslaved: Odyssey to the West. El finalmente bautizado simplemente como DmC, lanzado en 2013, resultó ser un muy buen juego, pero su éxito quedó lastrado por dos razones: su naturaleza de reboot (reiniciar por completo una franquicia relativamente joven no sentó nada bien a buena parte de los aficionados) y el aspecto de su protagonista, un joven Dante de fachada muy alejada respecto a la que poseía en Devil May Cry 3 y más cercana a la del arquetípico actor estrella de una película para adolescentes.

Así, los resultados de DmC, más modestos de lo esperado, hicieron que Capcom volviera a meter en la nevera a la saga Devil May Cry. Y la ha rescatado un lustro después con todos los honores, olvidándose por completo del reboot para desarrollar una secuela de la ya clásica franquicia, continuación directa de Devil May Cry 4, desarrollada internamente por la compañía nipona y de nuevo con Hideaki Itsuno como cabeza visible del proyecto. Aunque durante la feria angelina no se ha mostrado ninguna demo jugable (para ello habrá que esperar a la próxima Gamescom), sí que se ha facilitado información que nos disponemos a ofreceros.

Las lágrimas del mal

La herramienta que se ha usado para desarrollar Devil May Cry 5 no ha sido otra que el RE Engine, motor gráfico propietario de la compañía nipona que se estrenó con el tremendo Resident Evil 7. Aunque un hack ’n slash es de naturaleza completamente distinta a la de un survival horror, el RE Engine demuestra claramente su versatilidad con DMC5. Por lo poco visto hasta ahora, la fluidez, imprescindible en los DMC dada la acción rápida y constante que los caracteriza, está garantizada a unos estables 60 fps, algo que han prometido los propios desarrolladores. El grado de detalle gráfico también es digno de alabanza, destacando especialmente los primeros planos de los personajes humanos, que llegan a ser casi fotorrealistas.

La acción transcurre unos años después de DMC4, aunque aún no se ha especificado cuántos. Lo primero que notamos es que el protagonista de Devil May Cry 5, Nero, aparece con un aspecto más adulto del que poseía en la entrega anterior de la franquicia. La edad no es lo único que ha cambiado en el antiguo miembro de la Orden de la Espada, puesto que ha perdido su brazo demoníaco, el Devil Bringer (el mismo que facilitaba más de la cuenta los enfrentamientos en DMC4), y con él la posibilidad de convertirse en un poderoso demonio. 

Pero a brazo perdido, brazo sustituido, y es que Nero ahora cuenta con una habilidosa aliada: Nico. Nico es constructora de armas, profesión que al parecer es tradicional en su familia, y ha elaborado para Nero el Devil Breaker, un brazo mecánico que guarda muchos ases en la manga. Lo que no cambia para el ahora cazador de demonios es su armamento, ya que sigue blandiendo su fiel espada Reina Roja y empuñando el potente revolver de doble cañón al que llama Rosa Azul. 

El uso de espada, revolver y brazo sigue siendo tan fluido y efectivo como es habitual en DMC, pudiendo alternar en todo momento tajos, disparos y envites para encadenar toda clase de combos tanto terrestres como aéreos que harán pulpa a los enemigos. Ya sabéis: en Devil May Cry luchar bien es importante, pero tampoco hay que olvidar hacerlo con estilo, elegancia y una buena dosis de chulería. Por supuesto, la agilidad de nuestro protagonista también tiene mucho que decir, ya que es capaz de ejecutar toda clase de saltos, volteretas y proyecciones que le permitirán combatir con la misma efectividad independientemente de la situación o el lugar en el que se encuentre. 

En lo referente al argumento del juego, hasta ahora ha trascendido bastante poco al respecto. Todo comenzará cuando un gigantesco árbol demoníaco surja de las profundidades de la tierra, en mitad de Red Grave City. El árbol, escoltado por un buen número de criaturas infernales, comienza a masacrar a la población hasta que Nero y Nico llegan para hacerse cargo de la situación. Y hasta ahora, poco más se sabe. Lo que sí parece confirmado por Capcom es que Devil May Cry 5 pondrá punto y final al arco argumental de la familia Sparda. 

Por supuesto, la aparición de Dante está garantizada, dado que ya al final del primer tráiler lo vemos irrumpir a lomos de una potente motocicleta, y además será controlable. Es un Dante algo más envejecido que el de DMC4, aunque lo que más destaca es su desaliñado y descuidado aspecto, el cual está creando bastante revuelo entre los aficionados a la franquicia. También podremos manejar a un tercer personaje que aún no ha sido revelado. Mencionar aquí que en una de las primeras imágenes oficiales del juego podemos ver a Dante y Nero de espaldas, situados junto a otro hombre joven, también de espaldas, que seguramente será el misterioso tercer cazador de demonios que llegaremos a controlar. Dado que el argumento se centrará en los Sparda, también está prácticamente garantizada la presencia de Virgilio.

Capcom planea lanzar Devil May Cry 5 en la primavera del año que viene, antes de que finalice el año fiscal en curso, por lo que el juego debería aparecer como muy tarde en los últimos días de marzo de 2019. Las plataformas en las que aparecerá DMC5 son las habituales en estos casos: Xbox One, PlayStation 4 y PC, dejando fuera a Switch. Si el juego acabará o no apareciendo en la exitosa consola híbrida de Nintendo es algo difícil de decir, dada la dificultad que conllevaría la adaptación (recordemos que Resident Evil 7 se ofrecerá, al menos en Japón, únicamente mediante streaming, con la consola ocupándose solo de recibir la señal online). De todas maneras, los nintenderos tienen bien cubierto el cupo hack ’n slash, dado que disfrutan en exclusiva de Bayonetta, la franquicia dirigida por el propio Hideki Kamiya, creador del Devil May Cry original.

Devil May Cry 5

Devil May Cry 5, desarrollado y editado por Capcom para PC, PlayStation 4 y Xbox One, es la quinta entrega numérica de la saga de acción hack'n'slash, secuela de la cuarta entrega protagonizada principalmente por Nero junto a Dante.

Devil May Cry 5