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Los juguetes eróticos también pueden ser hackeados

Los juguetes eróticos también pueden ser hackeados

Por qué es mala idea tener vibradores y otros juguetes para adultos con Bluetooth.

Taboo para muchos, no cabe duda de la cantidad de dinero que la industria del Sexo mueve en el mundo. Una industria que siempre ha usado la tecnología más actual para reinventarse y no quedarse anclada en el pasado. Hoy día tenemos programas eróticos en Realidad Virtual, videojuegos con gadgets interactivos para imitar actos o gestos, vibradores de todo tipo, tamaño y clase (los hay hasta de Los Vengadores de Marvel) que además se conectan al smartphone. Todos dispositivos inteligentes o siquiera con Bluetooth que, precisamente por eso, son también perfectos candidatos al hackeo.

 

Hackear un juguete erótico

Si, aunque suene extraño, con que un consolador, un ‘butt plug’, un anillo vibrador o incluso algo beneficioso como este dispositivo Elvie para entrenar el suelo pélvico tengan tecnología Bluetooth implementada, basta para convertirlos en candidato a ser hackeados ya que vienen con un chip ‘smart’ y una conexión inalámbrica que permiten esto mismo. Como nos cuentan desde Panda Security, empresa española experta en seguridad informática y autora del famoso antivirus Panda, “los juguetes eróticos que funcionan con bluetooth también están en el punto de mira de los piratas informáticos”.

Los juguetes sexuales actuales también son 'smart' y se conectan a los móviles

Aunque no lo parezca, un vibrador eléctrico con tecnología Bluetooth que permite ser manejado mediante el móvil y de forma remota, puede convertirse en una herramienta ‘muy útil’ para unos cibercriminales que quieran atacar a los usuarios de estos vibradores. El primer uso que se les puede venir a la imaginación a unos hackers sería el de controlar el dispositivo de forma remota para que no funcione como se espere. Es decir, que se ponga a vibrar demasiado y pueda generarle lesiones a la persona que esté lo use. Pero, los hackers pueden ser mucho más sutiles y sacar más rédito de infiltrarse inalámbricamente en uno de estos dispositivos.

Protocolo BLE

Al acceder a uno de estos aparatos, un hacker experto solo tiene que entrar en su configuración para saber de quién es, así como saber cuándo y con qué frecuencia lo usa su dueño/a. Con sólo conocer eso ya tendrá la información suficiente para hacer un chantaje. el protocolo de red “Bluetooth Low Energy” (BLE) que hace que estos aparatos sean ‘inteligentes’ es relativamente fácil de hackear. Tanto, que al encender el bluetooth los ‘vibradores inteligentes’ están continuamente rastreando qué dispositivos hay cerca para conectarse con ellos.

Además, Como están diseñados para formar parte de las redes del Internet de las Cosas, una buena parte de ellos ni siquiera pide un PIN o una contraseña para controlarlos desde una app móvil. En cuanto a los que sí piden por defecto que se introduzca en una contraseña, de nuevo, la mayor parte cuenta con un PIN por defecto tan básico como “0000” o “1234”.

¿Imagináis que alguien hackee esta vagina que se conecta al móvil y además usa la VR?

Peor aun: juguetes con cámara hackeados

El otro gran riesgo de los ‘juguetes eróticos inteligentes’ son las fotos y vídeos íntimos que se convierten en virales. Hay dispositivos sexuales en el mercado que vienen con cámaras para sacar fotos y vídeos íntimos. Si un hacker consigue acceso a la cámara de un aparato de esto, puede capturar / descargar el contenido y publicarlo en Internet o para usarlas a modo de chantaje, como sucede con el triste ejemplo del ‘Revenge Porn’. Imaginad eso a otro nivel, que alguien accediese a tecnología tan avanzada como la de esta muñeca sexual RealDoll de 10.000 dólares y que tuviese acceso a las cámaras, sensores, IA y altavoz del juguete mientras el dueño la usa.