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Metal Gear Rising, la joya oculta de Platinum Games

Pedro Herrero

Puro sabor Platinum en el universo Metal Gear

Metal Gear Rising, un juego rescatado de la quema de manera brillante

Cuando se habla de los mejores juegos de Platinum Games, se mencionan Bayonetta 2, Nier: Automata, Vanquish o incluso The Wonderful 101, pero rara vez alguien va a mencionar Metal Gear Rising: Revengeance entre sus favoritos del estudio nipón. Sin embargo, se trata de la obra de más mérito del equipo que hoy comanda Kenichi Sato, al rescatar un proyecto que parecía abocado a la mediocridad de haber seguido su camino original, en manos de Konami. Presentado en el E3 del año 2009 durante la conferencia de Microsoft, sus primeros vídeos no invitaban al optimismo, y no lo hacían principalmente por dos motivos: su apartado técnico y su aparentemente lento ritmo de juego, impropio para un juego de acción, del subgénero hack & slash, concretamente.

Hideo Kojima no participó sino como mero productor ejecutivo, y siempre dio la sensación de que pretendía reivindicar un personaje como Raiden, vilipendiado desde su gran protagonismo en Metal Gear Solid 2: Sons of Liberty, pero convertido en un ninja devastador con actitud de badass en Metal Gear Solid 4: Guns of the Patriots. De hecho, Metal Gear Rising es el último juego en la compleja cronología de la saga, aconteciendo cuatro años después de aquella cuarta entrega de 2008, y presentaba una pléyade de antagonistas a cada cual más excéntrico, reunidos alrededor de una corporación de seguridad privada con un nombre no menos peculiar: Desperado Enterprises, liderada por Sam, en compañía de Mistral, Moonson y LQ-84i, el extraño cyborg con forma de lobo que representa el primer combate contra un jefe del juego, y que deja bien a las claras que el camino no va a ser sencillo precisamente, algo que no se esperaba de otra manera, tratándose de un producto de Platinum Games.

Metal Gear Rising, retrocompatible en Xbox One

Fue exáctamente en el año 2011 cuando el desarrollo de Metal Gear Rising pasó a manos de Platinum, realizando una labor titánica y aportando su saber hacer en el género para crear uno de los mejores juegos de acción, y porqué no decirlo, con más personalidad de la pasada generación. Incluso los guiños a la franquicia en que se basa son absolutamente geniales, otorgando a Raiden la posibilidad de esconderse en cajas de cartón para asestar un golpe de gracia a alguno de sus más incautos y débiles enemigos, pero sí hay algo que sorprendió gratamente fue el zan-datsu.

El zan-datsu, que puede traducirse como "cortar y coger" es la mecánica más personal del juego, y de paso la más satisfactoria, derivada a su vez del parry, un contraataque complejo de realizar por la exigencia de timing que conlleva. Al llevarlo a cabo con éxito, la acción se ralentiza durante unos instantes para que Raiden pueda asestar mandobles de katana a golpe de stick derecho, pudiendo cercenar miembros o bien ser más sutil y dar un tajo en un lugar clave para poder hacerse con la médula de su rival, lo que resulta útil para mejorar sus habilidades. Esta característica, que a priori podría resultar trivial, hace de Metal Gear Rising un juego de acción diferente, y que contra todo pronóstico, satisfizo tanto a fans del género como de la franquicia Metal Gear, probablemente los más escépticos con el resultado final.

Análisis de Metal Gear Rising en Meristation

Por eso podemos afirmar con rotundidad que este videojuego se encuentra entre los grandes méritos de la historia de Platinum Games, ya que si bien era difícil dotarle de la personalidad suficiente, casi más lo era hacer que luciera gráfica y sonoramente bien, objetivo que cumplieron con creces. Si bien visualmente no es un dechado de espectacularidad, con escenarios con no mucho detalle y algunos semi vacíos, de hecho, sí sobresale el diseño de muchos de los enemigos -sobre todo finales, claro- y una excelente tasa de frames de 60 imágenes por segundo, siempre agradecida en este tipo de juegos. Por otra parte, si bien la interpretación del doblaje es exagerada en casos de personajes puntuales, convence la voz de Raiden, pero destaca por encima de todo una banda sonora con ritmos metaleros y techno que no podrían acompañar mejor la acción que disfrutamos en pantalla.

Cinco años después de su lanzamiento, creemos que era momento de reivindicar una de las joyas ocultas de PS3 y Xbox 360, que también se puede disfrutar en PC y Xbox One gracias a la retrocompatibilidad. Incluso, años después de su lanzamiento se llegó a rumorear con una posible secuela, algo que como hemos visto posteriormente quedó en agua de borrajas, y que lo más seguro es que nunca vea la luz. Konami sigue en posesión de la licencia, pero no parece la editora nipona por la labor de seguir obsequiándonos con grandes producciones en detrimento de juegos para móvíles u otros menores para consolas y PC como Metal Gear Survive.

Metal Gear Rising: Revengeance

Acción trepidante donde los usuarios se meterán en la piel de Raiden, uno de los personajes más populares del universo Metal Gear Solid. Metal Gear Rising: Revengeance, desarrollado por Platinum Games y distribuido por Konami para PlayStation 3, Xbox 360 y PC, nos muestra al hábil héroe atrapado por su pasado y fuertemente armado con un arsenal entre los que se incluye la Katana de Alta Frecuencia. Armas con las que deberá enfrentarse a sus rivales,  las milicias privadas y "Desperado Enterprises", destruyendo todo lo que encuentra a su paso.

Metal Gear Rising: Revengeance