Moss es precioso de mil y dos formas distintas. Por la cantidad de animaciones de sus personajes (y la fluidez y simpatía de las mismas), por los reflejos en el agua, los juegos de luces, la nitidez general, el diseño y la ambientación de los escenarios, la viveza de sus colores, el método narrativo empleado, la textura de todas y cada una de sus formas, semejante banda sonora, la posición de la cámara en el escenario, por Quill, The Reader y tamaño enemigo final... y así podríamos seguir. Es delicado y está increíblemente cuidado. Armonía; amor a primera vista.
Hemos aquí algunos ejemplos.