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Falcon Heavy

El lanzamiento del Falcon Heavy fue “casi” perfecto

El lanzamiento del Falcon Heavy fue “casi” perfecto

Aunque el núcleo central no llegó a su destino, los dos cohetes Falcon 9 lograron volver tras el lanzamiento.

Ayer, aunque muchos lo ignoran, se dio un paso de gigante en la carrera espacial, y en la evolución humana. Con algo de retraso, pasadas las 21:00, hora española, el Falcon Heavy de SpaceX despegaba desde Cabo Cañaveral ante la mirada de millones de personas con el simple objetivo de llevar, por primera vez, un coche (de Tesla, claro está) al espacio.

Sin embargo, esto supone mucho más que el sueño de un loco como Elon Musk, o la campaña de marketing más cara de la historia. El hecho de iniciar esta órbita cíclica entre la Tierra y Marte solo es la punta del iceberg, pues lo espectacular del lanzamiento lo vimos poco después, cuando dos de los cohetes Falcon 9 que impulsan el Falcon Heavy regresaron a la Tierra sanos y salvos aterrizando en sus respectivas plataformas con una precisión milimétrica.

El tercer cohete, perdido

Aunque los núcleos exteriores del Falcon Heavy aterrizaron exitosamente después del lanzamiento, como se puede ver en el vídeo que ilustra esta noticia, a lo largo de las horas posteriores al lanzamiento hemos podido saber que el núcleo central del enorme cohete de SpaceX falló y no aterrizó en la plataforma donde se supone que debería haberlo hecho. Así lo ha confirmado la compañía a los medios que han seguido todo el evento.

Al parecer este núcleo central solo fue capaz de volver a encender uno de los tres motores necesarios para aterrizar, y acabó chocando contra el agua a una velocidad cercana a los 500 km/hora a una distancia inferior a los 100 metros del lugar de aterrizaje programado. Aún con todo se lograron salvar dos de los motores del cochete.

Un pequeño bache en un lanzamiento casi perfecto, pues después del despegue, los dos impulsores externos del Falcon Heavy se separaron y regresaron a la Tierra, aterrizando con solo unos segundos de diferencia en las dos plataformas de aterrizaje de SpaceX. Este es el principal logro de la misión, pues recuperar los propulsores usados para poner una nave en órbita supone un ahorro de cientos de millones en la carrera espacial.

Apenas 3 minutos después del despegue, el núcleo central se separó de la parte superior del cohete, dejando al descubierto el Tesla Roadster de Musk mientras el público escuchaba el conocido tema “Starman” de David Bowie.